Ficta eloquentia

Retórica, política y poética medieval y renacentista. Silva de varia lección

Etiqueta: publicaciones académicas

Dart-Europe: El portal europeo de tesis en formato digital

Dart-Europe es el equiv­a­lente europeo al motor de búsque­da de Pro­quest para tesis doc­tor­ales real­izadas y defen­di­das en uni­ver­si­dades norteam­er­i­canas y cana­di­ens­es. Ha sido real­iza­da y pues­ta en fun­cionamien­to bajo los aus­pi­cios de LIBER (Ligue des Bib­lio­thèques Européenes de Recherche), que tam­bién está impli­ca­da en otros proyec­tos como Euro­peana, y está admin­istra­da por la Uni­ver­si­ty Col­lege de Lon­dres.

Se tra­ta de una platafor­ma que hacía tiem­po que era nece­saria. Aunque todavía no suple la con­sul­ta de catál­o­gos bib­li­ográ­fi­cos y la búsque­da en los ficheros de bib­liote­cas uni­ver­si­tarias, es un primer paso prom­ete­dor, y esto ya debería ser moti­vo de ale­gría para los inves­ti­gadores. Pero además, puede encon­trarse en su pági­na un amplio repos­i­to­rio de doc­u­mentación que infor­ma acer­ca del fun­cionamien­to, metas y prob­le­mas téc­ni­cos rela­ciona­dos con el proyec­to.

En prin­ci­pio, el por­tal se encar­ga de recoger los metadatos de tesis de doc­tor­a­do y de máster a través del pro­to­co­lo OAI-PMH, siem­pre que sean de libre acce­so y que puedan descar­garse, leerse y uti­lizarse libre­mente. Ya existe un amplio número de Uni­ver­si­dades que par­tic­i­pan en el proyec­to apor­tan­do sus bases de datos; la incor­po­ración de nuevas enti­dades es libre, así que si leéis esto des­de una Uni­ver­si­dad euro­pea que no aparece en la lista, sería una estu­pen­da idea pon­erse en con­tac­to con vues­tra bib­liote­ca y ani­mar­los, si es que no lo están hacien­do ya, a for­mar parte de la platafor­ma.

Para empezar una búsque­da, sólo tenéis que pin­char en la ima­gen bajo esta línea:

Dart-Europe

Como siem­pre, espero que os sea de util­i­dad.

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Revista de Literatura se pasa al entorno digital

Acabo de recibir la noti­cia a través de correo elec­tróni­co de que Revista de Lit­er­atu­ra ha comen­za­do el pro­ce­so de dig­i­tal­iza­do de todos sus números des­de 1952, año en que el Con­se­jo Supe­ri­or de Inves­ti­ga­ciones Cien­tí­fi­cas comen­zó a pub­li­car­la.

Se tra­ta de una muy bue­na noti­cia. En mi opinión es de las pocas pub­li­ca­ciones del cam­po que ha man­tenido siem­pre el cri­te­rio de exce­len­cia por enci­ma de todos los demás, entre otras cosas gra­cias al tra­ba­jo de un equipo edi­to­r­i­al ejem­plar.

Portada de "Revista de Literatura"

Podéis encon­trar los números que de momen­to están disponibles (2001–2005; volúmenes 63 al 67) en el sigu­iente enlace, poco a poco irán actu­al­izán­do­lo con el resto.

Espero que os sea de util­i­dad.

Pd. Quiero agrade­cer la abun­dante can­ti­dad de corre­os elec­tróni­cos que me han lle­ga­do durante los últi­mos meses, los comen­tar­ios y el aumen­to ince­sante de las suscrip­ciones al blog. Tan­ta aten­ción merecía una respues­ta ya hace tiem­po: Fic­ta elo­quen­tia no ha ter­mi­na­do su recor­ri­do, sino que volverá pron­to con una expli­cación exten­sa de los motivos de la ausen­cia y con mucho mate­r­i­al nue­vo.

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La resistencia al libro digital

Hace un tiem­po dediqué una entra­da al pre­cio del libro dig­i­tal y, sobre todo, a las malas expe­ri­en­cias que había tenido con dos libros recien­te­mente adquiri­dos en ebooks.com. Una empre­sa que, por cier­to, sigue sien­do inca­paz de solu­cionar mis prob­le­mas con ellos y que no parece dis­pues­ta a hac­er­lo.

El caso es que hoy me he encon­tra­do en Book­square con una entra­da de Kas­sia Krozs­er que denun­cia­ba de man­era muy clara y elocuente la fal­ta de visión que los edi­tores están tenien­do a la hora de com­er­cializar libros elec­tróni­cos. Esta fal­ta de ade­cuación entre el mer­ca­do y los edi­tores puede resumirse en cua­tro aspec­tos:

* el pre­cio. El ejem­p­lo que nos da el artícu­lo es uno más en la enorme lista de despropósi­tos en la dig­i­tal­ización de libros. Mien­tras que una copia en papel de ejem­plar cues­ta 27,50$, la edi­ción elec­tróni­ca es lig­era­mente más cara 27,99$. Esto podría ten­er sen­ti­do en el caso de libros descat­a­lo­ga­dos que requieren ser dig­i­tal­iza­dos des­de un impre­so, donde la obra ten­dría que recom­pon­erse, con los gas­tos de cote­jo y maque­tación deriva­dos, siem­pre que no este­mos pen­san­do en su sim­ple esca­neo, como ha hecho Cam­bridge Uni­ver­si­ty Press con parte de su fon­do. Para las novedades edi­to­ri­ales, que han sido creadas direc­ta­mente en for­ma­to dig­i­tal —volvien­do a Cam­bridge que hace tiem­po que crea sus libros, y los solici­ta, en LaTeX— y cuyo deriva­do —con may­or cos­to, evi­den­te­mente— es la obra en papel, el pre­cio es clara­mente un abu­so e injus­ti­fi­ca­ble… A menos que con­sid­er­e­mos la triste real­i­dad, gran can­ti­dad del pre­cio viene deriva­da, pre­cisa­mente, del desar­rol­lo de pro­tec­ciones dig­i­tales que van direc­ta­mente en con­tra del usuario.

* el catál­o­go. El artícu­lo de Krosz­er no se refiere a lit­er­atu­ra académi­ca, pero en este caso es indifer­ente. La lit­er­atu­ra de fic­ción y los tex­tos téc­ni­cos sufren el mis­mo prob­le­ma en la actu­al­i­dad y es que el catál­o­go en papel no cor­re­sponde con el catál­o­go del for­ma­to elec­tróni­co. Esto es jus­ti­fi­ca­ble, de nue­vo, cuan­do vamos al fon­do de una deter­mi­na­da edi­to­r­i­al, pero ridícu­lo si hablam­os de libros pub­li­ca­dos en —dig­amos— los últi­mos diez años. La cuestión de Kozs­er es en este pun­to un tan­to ingen­ua: ¿han hecho las edi­to­ri­ales un estu­dio de mer­ca­do sobre el tipo de lec­tores que con­sumen los libros? La mía sería: ¿Están dis­pues­tas las edi­to­ri­ales académi­cas a renun­ciar al lucra­ti­vo nego­cio de fir­mar con­ve­nios mil­lonar­ios con las Bib­liote­cas Uni­ver­si­tarias y Cen­tros de Inves­ti­gación para un acce­so restringi­do a su fon­do y lib­er­ar de una vez sus obras a un pre­cio razon­able?


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* el for­ma­to. Krosz­er men­ciona de pasa­da el tema del for­ma­to dicien­do que sal­vo para unos pocos títu­los, tiene poco sen­ti­do man­ten­er el for­ma­to del libro en papel en su ver­sión elec­tróni­ca. Aquí, como per­sona ded­i­ca­da a la lit­er­atu­ra y a la his­to­ria, debo dis­en­tir. Es pre­ciso man­ten­er este for­ma­to sen­cil­la­mente por una cuestión de coheren­cia a la hora de citar o referirnos al tex­to, y la mul­ti­pli­cación de edi­ciones, pag­i­na­ciones y platafor­mas, lo úni­co que podría hac­er es crear obras mucho más difí­ciles de ref­er­en­ciar y eti­que­tar, algo que es tan impor­tante para los académi­cos como para la difusión de los tex­tos en red.

* el drm. Este es mi prin­ci­pal prob­le­ma con los ebooks que están en el mer­ca­do en la actu­al­i­dad. No entien­do la estúp­i­da obsesión por pro­te­ger un pdf has­ta hac­er­lo prác­ti­ca­mente inservi­ble. ¿Qué sen­ti­do tiene que pague más por una obra en un for­ma­to que está com­ple­ta­mente lim­i­ta­do para su lec­tura? ¿Pago entonces por su inma­te­ri­al­i­dad? ¿Por poder lle­var­lo en mi orde­nador, y solo en mi orde­nador? ¿Y qué pasa si mi orde­nador ha sido lle­va­do a reparar? ¿Qué pasa si quiero leer el pdf en mi iPhone? ¿Qué pasa si ten­go 3 orde­nadores? ¿Qué pasa si quiero imprim­ir más pági­nas del libro que las que se me pone como límite?

Estos cua­tro fac­tores son impor­tantes en la evolu­ción del mun­do del libro hacia la platafor­ma dig­i­tal, y si cobran gravedad es por la propia cod­i­cia de las casas edi­to­ri­ales. El ejem­p­lo de la músi­ca nos enseña que cuan­to más retrasen y com­pliquen los edi­tores el paso al for­ma­to dig­i­tal, may­ores y más agre­si­vas serán las medi­das com­er­ciales que ten­drán que tomar a pos­te­ri­ori para recu­per­ar el ter­reno per­di­do. Kozs­er men­ciona sabi­a­mente el caso de las tien­das de iTunes y de Ama­zon y la reba­ja de pre­cios que la músi­ca está sufrien­do últi­ma­mente, y lo pro­pone con sen­ti­do como un mod­e­lo al que las edi­to­ri­ales deberían prestar aten­ción.

La dis­cusión sobre el pre­cio del libro, que cada ver se con­vierte en un tema más debati­do en Inter­net debe pon­erse en relación con estos aspec­tos y, sobre todo, pasar a for­mar parte de un debate acti­vo en la red en castel­lano.

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edi­to: pre­cisa­mente en una de las noti­cias que enlaz­a­ba más arri­ba se desta­ca­ba el fun­cionamien­to de Fic­tion­wise, que es uno de los por­tales más impor­tantes para ebooks dig­i­tales en lengua ingle­sa. El caso es que me entero —vía Boing­Bo­ing— de que una de las empre­sas encar­gadas de pro­por­cionar la encriptación de libros de Fic­tion­wise, lla­ma­da Over­drive, ha deci­di­do cer­rar el 30 de enero sin dar ningu­na razón especí­fi­ca al respec­to. Fic­tion­wise ha col­ga­do en su red una pági­na de FAQ para infor­mar a los usuar­ios de los prob­le­mas que pueden venir deriva­dos de ello: la empre­sa no dispone de las claves y cada ejem­plar está vin­cu­la­do a una com­puta­do­ra deter­mi­na­da, de man­era que si alguien quiere hac­erse con una copia pro­te­gi­da por Over­drive después del 30 de enero, le será imposi­ble abrir­la en su orde­nador.

Cuen­to esto porque refle­ja un prob­le­ma evi­dente en el drm, que es la relación de depen­den­cia crea­da entre la copia y la empre­sa provee­do­ra de pro­tec­ción de la mis­ma. Esta relación puede hac­er que partes de un catál­o­go de ebooks, o el catál­o­go com­ple­to, que­den inservi­bles en un futuro próx­i­mo, lo que supone un serio prob­le­ma para la empre­sa dis­tribuido­ra. El resul­ta­do de todo ello ya lo hemos vivi­do recien­te­mente con la músi­ca: Apple anun­ció hace un par de días que todas las can­ciones ven­di­das a través de la iTunes Store lo harían libres de drm. Se tra­ta de una bue­na noti­cia que no debe­mos agrade­cer a Apple —aunque Jobs en prin­ci­pio esta­ba en con­tra del drm— sino a Ama­zon. Apple pide a los usuar­ios que ya cuen­tan con can­ciones de su tien­da, que paguen un ter­cio de su coste orig­i­nal para elim­i­nar la pro­tec­ción. Parece claro que no se tra­ta de un prob­le­ma de los usuar­ios la aceptación o elim­i­nación del drm, sino de las propias empre­sas gestoras, pero a todas luces estas quieren sacar dinero has­ta de sus pro­pios errores.

Lo suce­di­do con la músi­ca parece dar bue­nas pis­tas de lo que ocur­rirá en un futuro próx­i­mo con el drm: ten­drá que desa­pare­cer. Los úni­cos per­ju­di­ca­dos ser­e­mos aque­l­los que hemos queri­do hac­er las cosas bien y seguir el camino traza­do por las empre­sas. Creo firme­mente que el drm pasará a la his­to­ria en breve y que en un futuro no muy lejano serán las dis­tribuido­ras de con­tenidos las que ten­drán que perseguir a los usuar­ios para que con­suman lo que ten­gan que ofre­cer. Microsoft, como siem­pre, será la excep­ción, ya que ha hecho un sis­tema de pro­tec­ción de copia mucho más com­ple­jo para su inmi­nente Win­dows 7. Creo que los usuar­ios son lo sufi­cien­te­mente inteligentes y maduros como para saber cuáles son sus posi­bil­i­dades de apo­yar otros mod­e­los de soft­ware y de difusión de la cul­tura. Has­ta entonces, solo me que­da recomen­dar que la gente que quiere pagar por los con­tenidos se haga con una copia libre de drm has­ta que se la ven­dan sin él, y entonces com­pre.

Cier­ro con algu­nas pre­gun­tas que me gus­taría que con­tes­tarais en los comen­tar­ios para seguir con el tema: ¿existe un mer­ca­do serio de libro dig­i­tal en castel­lano? y, de ser así, ¿hay mer­ca­do de ebooks académi­cos en castel­lano de edi­to­ri­ales, pon­go por caso, como Alian­za, Gre­dos, Trot­ta, Siru­ela, Fon­do de Cul­tura Económi­ca, Críti­ca, etc? ¿Prefer­ís un tex­to en papel o un tex­to elec­tróni­co bien index­a­do y con la posi­bil­i­dad de búsquedas? ¿Cuán­to estaríais dis­puestos a pagar por un libro elec­tróni­co? ¿Com­práis o habéis com­pra­do alguno y, en ese caso, cuál es vues­tra expe­ri­en­cia?

Google lanza Knol

La noti­cia de la sem­ana es que Google ha lan­za­do por fin Knol. Knol es una her­ramien­ta para la pub­li­cación de con­tenidos en la red que se basa en el prin­ci­pio de colab­o­ración y de creación de con­tenidos autor­iza­dos, en pal­abras de sus desar­rol­ladores:

La red con­tiene ingentes can­ti­dades de infor­ma­ción, pero no todo lo que se sabe está con­tenido en la red. Una enorme can­ti­dad de infor­ma­ción se encuen­tra en la cabeza de la gente: mil­lones de per­sonas saben cosas útiles y miles de mil­lones podrían ben­e­fi­cia­rse de ese saber. Knol ani­mará a esas per­sonas a pon­er su conocimien­to en línea y hac­er­lo acce­si­ble a todo el mun­do.

El prin­ci­pio fun­da­men­tal de Knol es la autoría. Cada knol tiene un autor —o grupo de autores— que fir­man su con­tenido. Es su knol, su voz, su opinión. Esper­amos que haya var­ios knols sobre la mis­ma mate­ria, y pen­samos que es bueno que así sea.

Con Knol, esta­mos pre­sen­tan­do un nue­vo méto­do para que los autores cola­boren que lla­mamos “colab­o­ración mod­er­a­da”. Con esta fun­ción, cualquier lec­tor puede sug­erir hac­er enmien­das a un knol que el autor puede decidir acep­tar, rec­haz­ar, o mod­i­ficar antes de que esas mod­i­fi­ca­ciones sean vis­i­bles al públi­co. Esto per­mite que los autores acepten sug­eren­cias de todo el mun­do man­te­nien­do el con­trol de su con­tenido. Después de todo, su nom­bre está aso­ci­a­do a él.

Knol incluye poderosas her­ramien­tas de tra­ba­jo en red que per­miten múlti­ples mod­os de inter­ac­ción entre lec­tores y autores. La gente puede enviar con­tenidos, asig­nar una pun­tuación o escribir una reseña acer­ca de un knol deter­mi­na­do. Que­da a la elec­ción del autor incluir en un knol anun­cios del pro­gra­ma de Adsense […]

Nos com­place anun­ciar un acuer­do con New York­er que per­mite a cualquier autor añadir una viñe­ta por knol del exten­so catál­o­go de la revista. Las viñe­tas son un modo efec­ti­vo —y diver­tido— de expon­er tu pun­to de vista, inclu­so acer­ca de los temas más serios.

En fin, se tra­ta de otra bue­na noti­cia den­tro de la red, puesto que favore­cerá la apari­ción de con­tenidos autor­iza­dos sobre dis­tin­tos temas que, en prin­ci­pio, no están reci­bi­en­do la aten­ción nece­saria de otros ámbitos en la red. Sin embar­go, puede verse la cara neg­a­ti­va de la noti­cia, como ya han hecho algunos de los autores que enla­zo más aba­jo, y decantarse por la ver­sión de que Knol va direc­ta­mente con­tra la wikipedia y los con­tenidos abier­tos, adap­tán­dose inclu­so a la leg­is­lación de con­tenido en la red que la Unión Euro­pea quiere apro­bar.

Este últi­mo enfoque de la noti­cia me parece exce­si­vo. El prin­ci­pio de autori­dad es tan viejo como el mun­do, y si puedo leer un artícu­lo de Antho­ny Grafton, Stephen Green­blatt, Amedeo Quon­dam, Jill Kraye, John Mon­fasani, Robert Darn­ton, Fer­nan­do Bouza, Víc­tor Infantes o un infini­to etcétera sobre un tema con­cre­to, y apor­tar datos de mi inves­ti­gación para com­ple­men­tar­lo, me parece una noti­cia mar­avil­losa en el ámbito de la creación de con­tenidos de corte cien­tí­fi­co o académi­co. La Wikipedia es una her­ramien­ta útil, no nos engañe­mos; pero se tra­ta de un gigante con los pies de bar­ro des­de el momen­to en que con­tiene mucha infor­ma­ción —sobre todo en el ámbito de his­to­ria, lit­er­atu­ra, arte, pen­samien­to políti­co y demás ramas de las humanidades— que es, por ser gen­eroso, errónea. Si a esto añadi­mos que se está con­vir­tien­do en un recur­so exten­si­vo para los alum­nos uni­ver­si­tar­ios, y sobre todo, que se está con­vir­tien­do en un recur­so que no se con­trasta con otras fuentes, creo que la apari­ción de her­ramien­tas como Knol deben ser acogi­das, sino con eufo­ria, sí al menos con opti­mis­mo por lo que van a supon­er para con­tenidos especí­fi­cos en línea.

El movimien­to que está hacien­do Google per­mi­tirá, al menos en teoría, que gente que todavía no par­tic­i­pa de modo exten­si­vo en la red y que tiene una for­ma­ción envidi­a­ble, pue­da crear con­tenidos con las garan­tías nece­sarias para sen­tirse cómo­d­os. Muchas veces, las noti­cias de este tipo son acogi­das con escep­ti­cis­mo y ret­i­cen­cias por parte de las comu­nidades asen­tadas en Inter­net, pero lo que no com­pren­den estas comu­nidades —me parece— es que hay un infini­to número de per­sonas que no están dis­pues­tas a pub­licar en la red sin las premisas des­de las que parte knol. Creo que a nadie se le escapa que hay una muy numerosa rep­re­sentación de espe­cial­is­tas en diver­sos cam­pos que no están pub­li­can­do en la red por ret­i­cen­cias con respec­to al lugar que sus tex­tos puedan desem­peñar den­tro de un mar­co académi­co, y creo que Knol ofrece una respues­ta plau­si­ble para ani­mar­los a com­par­tir su tra­ba­jo de un modo más abier­to.

No se tra­ta de una her­ramien­ta per­fec­ta, evi­den­te­mente. La aso­ciación a los con­tenidos de un número de iden­ti­fi­cación académi­ca —al esti­lo de eprint u otros mod­os de legit­i­mación de con­tenidos en red— ani­maría a numerosos proyec­tos de inves­ti­gación que están hacien­do cosas real­mente intere­santes a uti­lizar knol como repos­i­to­rio de sus resul­ta­dos, con la ven­ta­ja de per­mi­tir la enmien­da de otros exper­tos que en prin­ci­pio no par­tic­i­pan en el proyec­to. Esto abre posi­bil­i­dades de colab­o­ración nove­dosas que pueden ten­er un impacto muy pos­i­ti­vo para el cam­po de las humanidades.

En fin, todo lo que expon­go aquí pertenece al ámbito de la teoría. Será nece­sario ver cómo el proyec­to evolu­ciona y, sobre todo, qué tipo de mate­ri­ales van apare­cien­do en la platafor­ma. Des­de aquí al menos, será segui­da con curiosi­dad.

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Podéis ver distintos enfoques sobre la noticia en…

* TechCrunch: Google lan­za Knol, la wikipedia remu­ner­a­da. En francés, TechCrunch se cen­tra en el hecho de la pub­li­ci­dad vin­cu­la­da a los con­tenidos de Knol, y reflex­iona sobre el aci­cate que supone que los con­tenidos más vis­i­ta­dos generen dinero a sus autores.

* Problog­ger: Knol de Google — el fin de la wikipedia o el fin de los blogs. Dar­ren Rowse, el dueño de uno de los blogs más pop­u­lares para los blog­gers, anal­iza el paso de Google de la gestión de con­tenidos ajenos a la creación de con­tenidos pro­pios y anal­iza con bas­tante sen­ti­do común la difi­cul­tad real de que Knol supon­ga un peli­gro tan­to para la wikipedia como para los blogs.

* Jour­nal­istopia: El Knol de Google se enfrenta direc­ta­mente a las com­pañías de con­tenidos. Una muy intere­sante y sope­sa­da infor­ma­ción sobre los prob­le­mas que Knol puede plantear con el prin­ci­pal ser­vi­cio de Google, el bus­cador, pre­cisa­mente porque lo que plantea es la creación de «con­tenidos autor­iza­dos sobre tópi­cos especí­fi­cos», aquí me parece que es donde se encuen­tra el prob­le­ma de Knol y habrá que ver qué medios tiene Google para ges­tionarlo (quizás añadir una pes­taña al igual que hizo con google groups, schol­ar, books, images y demás).

* Error 500. Dos artícu­los en el blog de Anto­nio Ortiz: Knol en abier­to, con un enfoque erró­neo, me parece. No creo que Google esté plante­an­do Knol como com­pe­ten­cia direc­ta con la wikipedia, ni creo que la wikipedia sea la solu­ción idónea para los doc­tores de los que habla Ortiz, la wikipedia es colab­o­ra­ti­va en un sen­ti­do que sólo poten­cia la recep­ción del públi­co, pero que no poten­cia de man­era direc­ta la colab­o­ración en red, ni con­trastar la infor­ma­ción con otros espe­cial­is­tas —en la wikipedia solo se ve el resul­ta­do, pero no se ve el pro­ce­so por el que se lle­ga al resul­ta­do—, creo que aquí está el pun­to fuerte de knol. La Wikipedia se plantea una jer­ar­quía de usuar­ios. Sim­ple men­ción de Knol como opción dis­tin­ta a la Wiki para el planteamien­to de lo que Ortiz denom­i­na en el artícu­lo ante­ri­or como mer­i­toc­ra­cia clási­ca, y que muchos sen­cil­la­mente vemos como la autori­dad que con­cede el tra­ba­jo de años sobre una deter­mi­na­da mate­ria al máx­i­mo niv­el académi­co, así de sen­cil­lo.

* Loogic.com: Knol, la enci­clo­pe­dia de Google. De nue­vo sobre la pri­or­ización de Knol en el pro­pio bus­cador de Google, artícu­lo impar­cial e infor­ma­ti­vo.

* Peri­odis­tas 21: Knol y el fin de la neu­tral­i­dad de Google. Artícu­lo apoc­alíp­ti­co y del todo injus­to con Google, ni la wikipedia se verá ame­naza­da con Knol, ni creo, de nue­vo, que se esté plante­an­do como un ataque direc­to a la platafor­ma. Antes bien: lo que puede hac­er una her­ramien­ta intere­sante a Knol es pre­cisa­mente su nat­u­raleza colab­o­ra­ti­va y abrir cam­po a espe­cial­is­tas en la mate­ria que puedan con­trastar con otros espe­cial­is­tas, y nosotros como públi­co de todo el pro­ce­so, ¿se puede pedir más?

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Alternativas a Knol:

* Squidoo.
* Cit­i­zendi­um.

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