Ficta eloquentia

Retórica, política y poética medieval y renacentista. Silva de varia lección

Etiqueta: humanidades

Revista de Literatura se pasa al entorno digital

Acabo de recibir la noti­cia a través de correo elec­tróni­co de que Revista de Lit­er­atu­ra ha comen­za­do el pro­ce­so de dig­i­tal­iza­do de todos sus números des­de 1952, año en que el Con­se­jo Supe­ri­or de Inves­ti­ga­ciones Cien­tí­fi­cas comen­zó a pub­li­car­la.

Se tra­ta de una muy bue­na noti­cia. En mi opinión es de las pocas pub­li­ca­ciones del cam­po que ha man­tenido siem­pre el cri­te­rio de exce­len­cia por enci­ma de todos los demás, entre otras cosas gra­cias al tra­ba­jo de un equipo edi­to­r­i­al ejem­plar.

Portada de "Revista de Literatura"

Podéis encon­trar los números que de momen­to están disponibles (2001–2005; volúmenes 63 al 67) en el sigu­iente enlace, poco a poco irán actu­al­izán­do­lo con el resto.

Espero que os sea de util­i­dad.

Pd. Quiero agrade­cer la abun­dante can­ti­dad de corre­os elec­tróni­cos que me han lle­ga­do durante los últi­mos meses, los comen­tar­ios y el aumen­to ince­sante de las suscrip­ciones al blog. Tan­ta aten­ción merecía una respues­ta ya hace tiem­po: Fic­ta elo­quen­tia no ha ter­mi­na­do su recor­ri­do, sino que volverá pron­to con una expli­cación exten­sa de los motivos de la ausen­cia y con mucho mate­r­i­al nue­vo.

Los que todavía no estáis suscritos a las entradas de Fic­ta elo­quen­tia podéis recibir las nuevas entradas a través del lec­tor RSS de vue­stro gus­to o en vue­stro correo elec­tróni­co con un sim­ple click. Huel­ga decir que tenéis a vues­tra entera dis­posi­ción los comen­tar­ios a la entra­da para añadir infor­ma­ción o para dis­cu­tir la apor­ta­da.

MacOSX para investigadores en humanidades

Comien­zo con esta una serie de entradas ded­i­cadas a las prin­ci­pales apli­ca­ciones que un inves­ti­gador puede encon­trar en Mac OS X. Cen­trarme en este sis­tema oper­a­ti­vo, aunque pue­da hac­er ref­er­en­cia a otros, está condi­ciona­do por la decisión que tomé hace un par de años de aban­donar defin­i­ti­va­mente Win­dows y lib­er­arme de prob­le­mas que hacían que flu­jo de tra­ba­jo fuera todo menos flu­i­do, con com­pli­ca­ciones que no me per­mitían sacar­le todo el prove­cho a la máquina que esta­ba uti­lizan­do.

Cuan­do era estu­di­ante, una de las cosas que más me molesta­ba era la total fal­ta de pre­ocu­pación en explicar en qué con­sistía la inves­ti­gación, tan­to en su ver­tiente metodológ­i­ca, como en su aspec­to instru­men­tal. Y me sigue pare­cien­do que si la metodológ­i­ca se la puede bus­car uno —o vivir sin ella y defend­er­lo, que de todo se ve—, la instru­men­tal requiere de un apren­diza­je mucho más com­pli­ca­do. Voy a dejar de lado el mun­do de la metodología con­cep­tu­al, o el establec­imien­to de un cor­pus —poco ade­cua­do para un blog en la exten­sión en que debería tratar­lo— y me cen­traré en qué her­ramien­tas uso y cómo pueden mejo­rar la expe­ri­en­cia de escrit­u­ra de quien ten­ga que redac­tar un tra­ba­jo en el cam­po de las humanidades, sea de las dimen­siones, la ambi­ción y la com­ple­ji­dad que sea.

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Mi expe­ri­en­cia me ha lle­va­do a obser­var que uno de los aspec­tos que nun­ca se tratan den­tro de los módu­los, cur­sos o sem­i­nar­ios de humanidades es qué sis­tema oper­a­ti­vo uti­lizar. En real­i­dad la may­or parte de la gente aprende a mane­jarse en Win­dows, por un extraño pre­juicio acer­ca de la com­ple­ji­dad de otras opciones, la com­pat­i­bil­i­dad de los doc­u­men­tos gen­er­a­dos, y demás. Hay muchas razones para descar­tar Win­dows —des­de *usabil­i­dad has­ta el gra­do de exi­gen­cia que supone a la máquina, des­de la estéti­ca a la capaci­dad de uti­lizar la com­puta­do­ra en un entorno grá­fi­co mucho más dinámi­co, pasan­do por cues­tiones de seguri­dad, virus y demás—, pero la más impor­tante de todas se encuen­tra en el sis­tema de archivos. Para un usuario de Win­dows que lleve un cier­to tiem­po usán­do­lo es un hecho innegable que los archivos de tex­to se cor­rompen, y no sólo los archivos de tex­to, sino que la estruc­tura de los doc­u­men­tos cam­bia de ver­sión a ver­sión, hacien­do que un doc­u­men­to que era com­pat­i­ble con una deba ser con­ver­tido y recon­ver­tido en otra. Y esto, por ser edu­ca­do, es incómodo.[^1]

Por banal que pue­da pare­cer este hecho, y por tesis y libros y enci­clo­pe­dias que se hayan escrito en Microsoft Word —quien lo ha hecho tiene gana­da una parcela en el cielo—, la elec­ción de uno u otro sis­tema oper­a­ti­vo puede deter­mi­nar la posi­bil­i­dad de recu­per­ar archivos ante un fal­lo de hard­ware y, sobre todo, per­mite estruc­turar los archivos del orde­nador mucho mejor, con árboles y denom­i­na­ciones mucho más com­ple­tos y sóli­dos para nues­tra infor­ma­ción.

Como no pre­tendo escribir con un carác­ter téc­ni­co —hay otros lugares mucho mejores con este fin—, quiero finalizar con los pun­tos en los que voy a dividir las entradas ded­i­cadas al uso de MacOSX para espe­cial­is­tas en humanidades:

1. Búsque­da, orga­ni­zación y local­ización de fuentes. Uno de los hechos más curiosos de Inter­net es que rara vez se divide la infor­ma­ción en red en sus dos tipologías fun­da­men­tales: la primera con­siste en los pro­duc­tos que no se han crea­do nece­sari­a­mente para Inter­net y que tienen una cor­re­spon­den­cia, o son una ver­sión, de dis­tin­tos pro­duc­tos cul­tur­ales que se encuen­tran en el Mun­do Real™; la segun­da está con­sti­tu­i­da por aque­l­los obje­tos, infor­ma­ciones y pub­li­ca­ciones direc­ta­mente creadas para Inter­net y que orig­i­nal­mente for­man parte del medio. La dis­tin­ción no pasaría de ser una tax­onomía pobre si ambas fuentes no se encon­traran en lugares clara­mente sep­a­ra­dos y si el acce­so a ellos de la man­era más com­ple­ta no sigu­iera pro­to­co­los dis­tin­tos. Podrán encon­trarse las entradas acer­ca de estos aspec­tos en la eti­que­ta “recur­sos” y “doc­u­mentación”.

2. Dis­eño y plan­i­fi­cación de la escrit­u­ra. La evolu­ción de las apli­ca­ciones infor­máti­cas ha ido dán­dole una impor­tan­cia cada vez may­or a la plan­i­fi­cación y a la estruc­turación pre­via de la infor­ma­ción. Esto impli­ca tres eta­pas clara­mente delim­i­tadas, cuya ofer­ta en Mac supera con mucho la de cualquier otra platafor­ma. (1) La orga­ni­zación de las fuentes que vamos a uti­lizar pos­te­ri­or­mente en el pro­ce­so de escrit­u­ra, (2) la orga­ni­zación de la escrit­u­ra en capí­tu­los, aparta­dos, con una dis­tribu­ción de esos con­tenidos y (3) esquema­ti­zación y redac­ción de primeras ver­siones, revi­siones y creación de un bor­rador gen­er­al. Las entradas se orga­ni­zarán respec­ti­va­mente bajo las eti­que­tas “gestión de infor­ma­ción”, “her­ramien­tas de escrit­u­ra” y “her­ramien­tas con­cep­tuales”.

3. Escrit­u­ra y pro­duc­ción. Esta fase se cen­tra en la creación del tex­to defin­i­ti­vo, que con­tiene la infor­ma­ción de todos los con­tenidos ensam­bla­dos. Las man­eras de tra­ba­jar en estas fas­es pueden diferir bas­tante y se entra aquí en cues­tiones de gus­to per­son­al, des­de el sim­ple for­ma­teo del tex­to que va a ser pre­sen­ta­do has­ta una revisión total de los con­tenidos. El soft­ware más apto para esta fase se encuen­tra bajo la eti­que­ta “word proces­sors” y los lengua­jes disponibles bajo “markup”.

4. Post­pro­duc­ción. La fase de post­pro­duc­ción depende enorme­mente de la platafor­ma y del públi­co al que el tex­to vaya dirigi­do. En el caso de tex­tos para pub­li­cación tradi­cional siem­pre hay que ten­er en cuen­ta las lim­ita­ciones impues­tas por quien nos vaya edi­tar, que no siem­pre respon­den a la lóg­i­ca aquí expues­ta, ni a pri­mar el tra­ba­jo en for­matos de doc­u­men­to abier­tos y que no sufran cam­bios en su vol­ca­do en otros sis­temas oper­a­tivos. Por lo nor­mal, el pro­ce­so de con­ver­sión para estas exi­gen­cias no tiene gran com­ple­ji­dad; sí lo tiene y mucho la elec­ción para resul­ta­dos per­son­ales y auto-pub­li­ca­do, en los que insi­s­tiré mucho más. Las apli­ca­ciones más ele­gantes, cómodas y efi­caces se encon­trarán bajo las eti­que­tas “gestión de con­tenidos” y “post­pro­duc­ción”.

Espero que todo ello sir­va de ori­entación para aque­l­los que han cam­bi­a­do de sis­tema oper­a­ti­vo y para quienes uti­lizan mac y no han tenido tiem­po sufi­ciente o no han encon­tra­do una fuente de infor­ma­ción estruc­tura­da para mejo­rar su pro­duc­tivi­dad al usar su orde­nador.

Al final de cada entra­da rela­ciona­da con este post, se pon­drá una eti­que­ta como esta que recon­duz­ca aquí. Todo ello con el áni­mo de facil­i­tar la con­sul­ta y la ref­er­en­cia de cada uno de los con­tenidos.

[^1]:

Win­dows fun­ciona con un sis­tema de gestión de archivos FAT32 o NTFS, mien­tras que MacOSX lo hace con HFS (HFS+), un paso más ade­lante, y en la próx­i­ma ver­sión del sis­tema podrá leer ZFS —aunque no sea el pro­to­co­lo de escrit­u­ra—, el mis­mo que ya usa Open­So­laris, en el caso de Lin­ux hay dis­tin­tos for­matos en los que sería com­ple­jo entrar.

Lo mejor de la semana, 5–9 de Agosto

No es ningún secre­to que durante agos­to la blo­gos­fera entra en esta­do semi­co­matoso. Muchos de los que escriben un blog y tratan de hac­er­lo con cier­ta cal­i­dad, ded­i­can las vaca­ciones a preparar cam­bios en el dis­eño de sus sitios o a redac­tar una batería de entradas no suje­tas tan­to a la actu­al­i­dad y sí a dis­cu­siones de fon­do. Este sitio no es una excep­ción: se reduce la fre­cuen­cia de las entradas mien­tras preparo mi propia batería para la segun­da mitad de sep­tiem­bre. Mi deseo es hac­er uno de los mejores sitios sobre his­to­ria del Renacimien­to en la red.

A pesar de lo dicho, 4 días de lec­turas en red dan para mucho, como podéis ver; de hecho, han pasa­do tan­tas cosas y tan­to intere­sante he leí­do que me he tenido que saltar la regla de los siete días.

* Satir­i­cal maps of the First World War. De mi idol­a­tra­do Pea­cay de Bib­lioOdyssey, que nun­ca recomen­daré lo sufi­ciente. Se tra­ta de una colec­ción de mapas satíri­cos sobre la I Guer­ra Mundi­al. No resul­ta sor­pren­dente, sino triste, ver que nues­tra ima­gen inter­na­cional sigue sin vari­ar no des­de 1914, sino des­de 1804. Algún día dedi­caré una entra­da a la visión de las dis­tin­tas naciones durante el Renacimien­to.

* Gov­ern­ment work­ers want social tools — but the IT dept doesn’t get it, de Mike Butch­er en Textcrunch UK (otro impre­scindible). Sobre la implantación de las redes sociales en los organ­is­mos guber­na­men­tales del Reino Unido, y la curiosa oposi­ción que se da entre los emplea­d­os —que sien­ten una cier­ta atrac­ción por los mis­mos— y el gob­ier­no, que no ve ningu­na ven­ta­ja en ello. ¿Cuál sería la situación en España, donde algunos min­istros tienen su pro­pio blog?

* Solo uno de cada diez uni­ver­si­tar­ios españoles estu­dia fuera de su comu­nidad autóno­ma. Noti­cia de 5 de agos­to de El País. Los datos, de 2004–2005, siguen sien­do rep­re­sen­ta­tivos del sis­tema uni­ver­si­tario español, donde diver­sas difi­cul­tades —vivien­da, comu­ni­ca­ciones, sis­tema de becas, etc.— siguen pesan­do.

* Two The­olo­gians Fight over Gene­va, en D.Mac’s Stuff. Buen resumen de las pos­turas de Iacopo Sado­le­to y Calvi­no en el breve debate que man­tu­vieron en 1539 medi­ante sendas car­tas y que ha sido con­sid­er­a­do en numerosas oca­siones como el nacimien­to de la Con­trar­refor­ma.

* The 5 Great­est Things ever Accom­plished while High, o “Las cin­co cosas más impor­tantes con­seguidas de subidón”, de Jack O’Brien en cracked.com. Pues eso, des­de el des­cubrim­ien­to de la cade­na de ADN por Fran­cis Crick a los 10 Man­damien­tos. Qué queréis, un poco de humor tam­poco viene mal en ver­a­no. Por cier­to, que yo lo des­cubrí vía Boing Boing.

* Snowl, Auro­ra, OAuth, OpenId y el futuro nave­g­ador web. Intere­sante entra­da de Error 500, donde se comen­tan los dos proyec­tos para nave­g­adores del futuro que la fun­dación Mozil­la —ya sabéis, la que crea ese nave­g­ador que todos deberíais usar— tiene en mente: Auro­ra y Snowl. ¡El futuro web va a ser com­pli­ca­do!

* Why the Dig­i­tal Human­i­ties?, de Brett Bob­ley, direc­tor de la Office of Dig­i­tal Human­i­ties. Intere­sante por quién lo escribe y por cómo tra­ta el prob­le­ma y sobre todo porque pro­pone cómo tra­ba­jar con lo que él denom­i­na cyber­in­fra­struc­ture en los tér­mi­nos que requería yo en esta entra­da.

* The Orwell diaries. Al igual que había suce­di­do con el Cuader­no Gris de Josep Pla, o con las expe­ri­en­cias de un sol­da­do de la I Guer­ra Mundi­al. Aho­ra ten­emos la opor­tu­nidad de leer cada día el diario de George Orwell que, afor­tu­na­dos nosotros, comien­zan el 9 de agos­to de 1938, podéis dis­fru­tar de una entra­da cada día aquí.

Las humanidades en la blogosfera

Una cosa que me ha sor­pren­di­do des­de que uso Inter­net como her­ramien­ta de tra­ba­jo es la escasa rep­re­sentación de las humanidades den­tro de la blo­gos­fera, enten­di­da esta como un enorme con­jun­to de sitios web que se actu­al­izan fre­cuente­mente y cuyos con­tenidos son index­a­dos por robots crea­d­os para dar­les una coherencia.[^1] En el desar­rol­lo de este tipo de estruc­tura para la difusión de las humanidades y la inves­ti­gación, las nacional­i­dades y la tradi­ción académi­ca sí supo­nen una difer­en­cia: no es lo mis­mo la rep­re­sentación exis­tente en el mun­do anglosajón, donde inclu­so se estable­cen lis­tas de las mejores bitá­co­ras académi­cas —como ésta, por ejem­p­lo— que la del mun­do his­páni­co.

Hoy he deci­di­do hac­er un pequeño análi­sis de las razones para esta situación den­tro del panora­ma español, con la inten­ción de ofre­cer algu­nas sug­eren­cias para una refor­ma del modo en que proyec­ta­mos nues­tra pres­en­cia en Inter­net y, quizás, dar algu­nas pis­tas para mejo­ras futuras. El cam­po de mues­tra es rel­a­ti­va­mente reduci­do, pero creo que es lo sufi­cien­te­mente rep­re­sen­ta­ti­vo para hac­erse con un panora­ma de la situación en España. He extraí­do mis con­clu­siones de las pági­nas de algunos de los más impor­tantes gru­pos de tra­ba­jo e insti­tu­ciones ded­i­ca­dos al estu­dio de la Edad Media y el Renacimien­to his­páni­co, fun­da­men­tal­mente la Aso­ciación His­páni­ca de Lit­er­atu­ra Medieval, el Grupo de Inves­ti­gación del Siglo de Oro, la Sociedad de Estu­dios Medievales y Rena­cen­tis­tas, Medieval­is­mo, la Aso­ciación Inter­na­cional de los Sig­los de Oro o Stu­dia Aurea.

Todos estas pági­nas pecan, des­de mi pun­to de vista, de un prob­le­ma fun­da­men­tal: el enfoque. Y este fal­lo de visión —o de revisión, en muchos casos— se man­i­fi­es­ta en tres errores de dis­eño y de planteamien­to que pro­ducen efec­tos inde­seables a la hora de pre­sen­tar la infor­ma­ción, a saber:

* el empleo abu­si­vo de con­tenidos estáti­cos,

* la fal­ta de actu­al­ización,

* y la fal­ta de plan­i­fi­cación.

Los tres, con diver­sa difi­cul­tad de ser sub­sana­dos, pre­sen­tan graves efec­tos en su ima­gen, puesto que no solo condi­cio­nan su per­cep­ción exter­na, sino que impri­men una ima­gen poco atrac­ti­va de su fun­cionamien­to inter­no. Lle­ga­dos a este pun­to, mi prop­ues­ta con­siste en una refor­ma rad­i­cal de los mis­mos apli­can­do los prin­ci­p­ios por los que se rige la blo­gos­fera, de man­era que puedan entrar en una red de gen­eración de con­tenidos y lle­gar a una audi­en­cia mucho más amplia de la que actual­mente tienen.

La percepción externa

Los espe­cial­is­tas que se ded­i­can a las humanidades, y fun­da­men­tal­mente a los estu­dios lit­er­ar­ios, deberían ten­er en cuen­ta las car­ac­terís­ti­cas especí­fi­cas de la platafor­ma que eli­gen para hac­erse públi­cos. Sin embar­go, la impre­sión que que­da tras ojear los sitios men­ciona­dos es que sus dis­eñadores o bien no son usuar­ios habit­uales de Inter­net, o bien no com­pren­den el medio para el que están cre­an­do con­tenidos.

En el ámbito académi­co es nor­mal que en una con­ver­sación se men­cio­nen con­cep­tos como la web semán­ti­ca, se alaben las posi­bil­i­dades divul­ga­ti­vas y colab­o­ra­ti­vas que ofrece Inter­net y demás. Por eso es tan sor­pren­dente que las pági­nas de gru­pos de inves­ti­gación asen­ta­dos no hayan sido en abso­lu­to mod­i­fi­cadas des­de hace mucho tiem­po, o que las nuevas crea­ciones no sean con­scientes de cómo ha cam­bi­a­do el entorno en este perío­do de tiem­po. Esto puede apre­cia­rse en la fal­ta de aprovechamien­to de las posi­bil­i­dades actuales de Inter­net, en la total fal­ta de interés por ampli­ar la audi­en­cia de sus con­tenidos, en la deses­ti­mación abso­lu­ta de la divul­gación de sus con­tenidos —ya no bas­ta con col­gar­los en la red—, etc. En la actu­al­i­dad, antes de con­sid­er­ar la pub­li­cación de cualquier mate­r­i­al en red, es esen­cial ser con­sciente de cómo podemos con­seguir el may­or impacto de sus con­tenidos y cómo podemos ganar un puesto de rel­e­van­cia para la indexación y pro­mo­ción de los mis­mos. El dinamis­mo de los con­tenidos, a su vez, posee una relación muy estrecha con su posi­bil­i­dad de absor­ción, y esta es una condi­ción nece­saria para su super­viven­cia, enten­di­da ésta como una pres­en­cia sig­ni­fica­ti­va.

Vieja máquina de escribir

En defin­i­ti­va, no se tra­ta de hac­er repos­i­to­rios infini­tos de tex­tos en dis­tin­tos for­matos, como tam­poco se tra­ta de edi­tar revis­tas elec­tróni­cas. Ambas estrate­gias no tienen sen­ti­do por sí mis­mas si no se cuen­ta con dos fac­tores más:

1. su ubi­cación en una base de datos que per­mi­ta búsquedas, rela­ciones entre tex­tos y, si el cor­pus lo per­mite, gener­ar cam­pos semán­ti­cos, además de

2. la posi­bil­i­dad de que esta base de datos se rela­cione con otras, de man­era que se aumente expo­nen­cial­mente con ello la efi­cien­cia en las búsquedas y no ten­ga uno que recor­rer 12 pági­nas web para ir encon­tran­do resul­ta­dos. La efi­cien­cia es un fac­tor que siem­pre puede ser mejo­ra­do y que ha de ser tenido en cuen­ta para gener­ar con­tenidos rel­e­vantes.

Así, nos encon­tramos nue­va­mente con el prob­le­ma ya men­ciona­do de fal­ta de coor­di­nación, plan­i­fi­cación y con­tac­to entre dis­tin­tos proyec­tos. Pero no es el úni­co: una de las premisas cuan­do Finn Brun­ton y yo mis­mo dis­eñamos el espa­cio vir­tu­al para el Cen­tre for Mod­ern Thought fue ayu­dar a sus com­po­nentes a com­pren­der que la pub­li­cación en la red responde a géneros dis­tin­tos a los que posi­bil­i­tan las pub­li­ca­ciones tradi­cionales en papel. Lo nor­mal era encon­trarse con entradas de blog mucho más largas que la que aho­ra mis­mo estás leyen­do, inter­ven­ciones en foros que parecían artícu­los, etcétera. Aún si esta entra­da no es el mejor ejem­p­lo, la infor­ma­ción debe dis­tribuirse de una man­era uni­forme. Por ejem­p­lo:

* Un blog, pre­cisa­mente por su con­tenido, debiera con­star de entradas más bien cor­tas, con la exposi­ción de dos o tres ideas y con el empleo del lengua­je más claro, sen­cil­lo y exac­to posi­ble. De esta man­era, el lec­tor que accede a él con cier­ta fre­cuen­cia tiene la sen­sación de estar infor­ma­do acer­ca de la activi­dad del sitio, y puede dedi­carse a merodear por los otros con­tenidos. Por tan­to, el blog sirve para lla­mar la aten­ción sobre las novedades en el web­site, para man­ten­er el con­tac­to con los lec­tores, para ofre­cer infor­ma­ción que pue­da leerse en una media de 1 a 5 min­u­tos, para ofre­cer vín­cu­los rel­e­vantes con otros sitios, etcétera.

* Mien­tras que el blog sirve para cap­tar la aten­ción de los lec­tores, los foros y otras clases de con­tenido deberían servir para apun­ta­lar ese interés. Que un sitio web vaya a ten­er estos espa­cios sig­nifi­ca dos cosas: que hay una comu­nidad lo sufi­cien­te­mente impor­tante para dar­le uso y hac­er­lo una fuente de infor­ma­ción sobre asun­tos más con­cre­tos que los toca­dos por el blog —y deriva­dos de un modo no direc­to de las entradas, puesto que para eso están los comen­tar­ios, o de los con­tenidos estáti­cos— o que la pre­sentación de los mate­ri­ales es lo sufi­cien­te­mente intere­sante y prob­lemáti­ca como para que llegue a haber una masa críti­ca que le dé uso. Si ningu­na de estas dos premisas se cumple no es sólo que no haga fal­ta el foro, sino que los dis­tin­tos escritores de los con­tenidos nece­si­tan replantearse cómo los están enfo­can­do.

En resumen, la creación de con­tenidos com­pet­i­tivos fuera del proyec­to de inves­ti­gación y fuera del ámbito académi­co espe­cial­iza­do es fun­da­men­tal. Lo que nos lle­va a la segun­da parte de esta intro­duc­ción, que denom­i­naré: «per­cep­ción inter­na».

La percepción interna

Los aspec­tos que he men­ciona­do influyen de un modo indi­rec­to en la per­cep­ción inter­na de cualquier proyec­to de inves­ti­gación que se pre­sente en la red. Pero esta per­cep­ción inter­na tiene unas car­ac­terís­ti­cas propias que sobrepasan las meras for­mu­la­ciones genéri­c­as o de pre­sentación de con­tenidos, y por eso son las más difí­ciles de cam­biar.

Cuan­do digo que sería intere­sante que los nuevos proyec­tos, o las refor­mu­la­ciones de los viejos proyec­tos y por­tales de temáti­ca históri­ca, se cen­traran en los prin­ci­p­ios de la blo­gos­fera, estoy alu­di­en­do a tres estrate­gias que deben apli­carse de man­era con­jun­ta:

1. Con­siste la primera en que los par­tic­i­pantes creen su pro­pio lugar den­tro de ese espa­cio. Es nece­saria la vis­i­bil­i­dad y la trans­paren­cia y ya no bas­ta con un sim­ple pár­rafo exponien­do un exiguo avatar de cada uno de ellos. La pres­en­cia en el proyec­to debe ser clara, así como el modo de tra­ba­jo y la per­cep­ción con respec­to a los mate­ri­ales que se pub­li­can. La man­era más efi­ciente para lograr­lo parte de la creación de con­tenidos autor­ref­er­en­ciales, por ejem­p­lo, un blog y de un foro en los que cada uno de los par­tic­i­pantes dis­cu­ta y enlace los con­tenidos estáti­cos pre­sen­ta­dos en su pro­pio repos­i­to­rio. Con esto se con­siguen dos cosas, en primer lugar, hac­er com­pren­si­ble al lec­tor la rel­e­van­cia de los con­tenidos más exten­sos que se aco­gen en la platafor­ma, así como crear una masa críti­ca en torno a ellos, ligán­do­los a su vez a la bib­li­ografía prece­dente y demás.

2. La segun­da tiene que ver con el modo en que se crea una comu­nidad. Exis­ten pági­nas web en Inter­net que se ocu­pan de temas rela­ciona­dos con la his­to­ria, el arte, la lit­er­atu­ra y demás cam­pos rela­ciona­dos con las humanidades; pero son pocas y su capaci­dad para cap­tar audi­en­cia y sus con­tenidos están muy lim­i­ta­dos. Cualquiera sabe que el prin­ci­pal interés de los par­tic­i­pantes en la blo­gos­fera se cen­tra en con­tenidos mul­ti­me­dia y en aspec­tos rela­ciona­dos con la tec­nología. Con lo que un proyec­to rela­ciona­do con nue­stro cam­po que quiera ten­er una pres­en­cia seria en Inter­net nece­si­ta de una comu­nidad acti­va que com­pren­da como artic­u­lar los con­tenidos y cómo hac­er­los atrac­tivos, de igual man­era esta comu­nidad debe ten­er pre­sente la exis­ten­cia de los rank­ings más impor­tantes —tech­no­rati, word­press, del.icio.us, etc.— y com­pren­der cuáles son las bases por las que una pub­li­cación en red gana puestos en las mis­mas y comien­za a ser enlaza­da por usuar­ios ajenos al proyec­to.

3. La ter­cera está rela­ciona­da, tenien­do en cuen­ta lo sug­eri­do en la segun­da, con la apli­cación de mod­e­los de nego­cio a la creación de pági­nas web vin­cu­ladas con proyec­tos de inves­ti­gación o con aso­cia­ciones que ten­gan la vol­un­tad de ir más allá de la cel­e­bración de con­gre­sos anuales. A este ter­cer aspec­to, por su impor­tan­cia, le dedi­caré el últi­mo aparta­do de esta prop­ues­ta.

Hacia un replanteamiento de la investigación en humanidades en la red. La aplicación de modelos de negocio

Imag­i­no a la may­or parte de mis cole­gas leyen­do el títu­lo de mi últi­mo aparta­do y lleván­dose las manos a la cabeza. Algunos con un poco de memo­ria o de mala baba, ten­drán en mente proyec­tos como Liceus, que han pasa­do de ofre­cer una infor­ma­ción bas­tante dis­cutible de un modo gra­tu­ito a medi­ante pago. Jun­to a ello, existe un prob­le­ma con­géni­to al mun­do académi­co español que com­pli­ca las cosas sobre­man­era: la sub­ven­ción de fon­dos públi­cos para la inves­ti­gación y el carác­ter fun­cionar­i­al de los puestos de pro­fe­sores.

Esto, que en prin­ci­pio podría ser una ven­ta­ja de nue­stro sis­tema sobre otros, es, sin embar­go una rémo­ra para que las humanidades cobren una rel­e­van­cia social sufi­ciente. Frente a mod­e­los como el esta­dounidense, por ejem­p­lo, en España no tiene espe­cial impor­tan­cia el atrac­ti­vo de los con­tenidos gen­er­a­dos, o si estos con­tenidos tienen un impacto social sufi­ciente para que un inves­ti­gador dado atraiga más o menos estu­di­antes, etc. Además, no hay una pre­ocu­pación seria por hac­er inves­ti­ga­ciones rel­e­vantes o atrac­ti­vas más allá del pro­pio cír­cu­lo de inves­ti­gadores, como tam­poco hay un mer­ca­do edi­to­r­i­al que pue­da per­mi­tirse pub­licar deter­mi­na­dos títu­los de una man­era rentable y muchos más prob­le­mas que, por cono­ci­dos, ahor­ro al lec­tor.

Entonces, ¿por qué hablar de un mod­e­lo de nego­cio ante el panora­ma? Bien, a pesar de que la situación es la expues­ta, con­ta­mos, sin embar­go, con un con­jun­to de ven­ta­jas que per­miten desar­rol­lar platafor­mas de un modo rápi­do, efi­ciente y con un muy bajo cos­to. Estas ven­ta­jas para la apli­cación de un mod­e­lo de nego­cio en el cam­po de las humanidades son:

* Gra­tu­idad de los con­tenidos. Todos los con­tenidos de los que se ocu­pa un espe­cial­ista como yo, por ejem­p­lo, intere­sa­do en la Baja Edad Media y el peri­o­do alto-mod­er­no, están libres de dere­chos de autor. Su edi­ción puede ser enorme­mente bara­ta y crear un fon­do de con­tenidos de gran rel­e­van­cia rel­a­ti­va­mente fácil.

* Exis­ten­cia de una grupo de espe­cial­is­tas numerosos y fácil­mente iden­ti­fi­ca­bles. A lo que debería añadir, acos­tum­bra­dos a pub­licar de man­era gra­tui­ta, existe una can­ti­dad impor­tante de doc­tores o de estu­di­antes de pos­gra­do que pueden realizar una tarea impor­tante en un proyec­to de este alcance. Los inves­ti­gadores que dispo­nen de una plaza, pueden, a su vez, per­mi­tirse inver­tir tiem­po en este tipo de proyec­tos mejo­ran­do si cabe más sus resul­ta­dos.

* La expe­ri­en­cia académi­ca. Queri­do o no, la expe­ri­en­cia académi­ca, aunque dista en numerosas oca­siones de gener­ar con­tenidos atrac­tivos para el gran públi­co, ofrece, como con­tra­parti­da, un con­jun­to de ven­ta­jas sobre cualquier otro blog­ger:

>

La expe­ri­en­cia docente ayu­da sobre­man­era a com­pren­der las difi­cul­tades para expon­er un con­tenido de man­era clara y atrac­ti­va, así como a orga­ni­zar el dis­cur­so aten­di­en­do a las necesi­dades especí­fi­cas para dar a los con­tenidos un tono divul­ga­ti­vo sin perder la den­si­dad con­cep­tu­al y doc­u­men­tal

>

La expe­ri­en­cia de pub­licar en revis­tas académi­cas, así como la par­tic­i­pación en proyec­tos edi­to­ri­ales de may­or enver­gadu­ra pro­por­ciona, a su vez, un val­or aña­di­do a los con­tenidos: podría ofre­cer un mod­e­lo lingüís­ti­co —y la fal­ta que harían un par de blogs de lingüís­ti­ca para su con­sul­ta— claro, donde la coheren­cia y la cor­rec­ción ortográ­fi­ca y sin­tác­ti­ca sean mod­éli­cas.

* La no-recur­ren­cia. La fal­ta de con­tenidos especí­fi­cos sobre his­to­ria a un alto niv­el, así como de tex­tos poco cono­ci­dos para el públi­co en gen­er­al y que, sin embar­go, podrían ser­les enorme­mente atrac­tivos posee un enorme val­or. De nue­vo, no es un val­or en sí, sino que depende de la creación de una masa críti­ca en torno a ellos para que lo adquier­an, pero tenien­do en cuen­ta la recur­ren­cia de una enorme can­ti­dad de con­tenidos en la red, nos encon­tramos con un cam­po casi vir­gen para la pro­duc­ción de con­tenidos en la blo­gos­fera, lo que impli­ca una atrac­ción de trá­fi­co inver­sa­mente pro­por­cional.

Exis­ten mod­e­los prece­dentes con gran éxi­to en la blo­gos­fera en castel­lano, como son weblogs s.l., que cuen­tan con un buen número de los blogs más leí­dos en castel­lano. Una de las cosas intere­santes del proyec­to dirigi­do por Julio Alon­so, es pre­cisa­mente cómo ori­en­tan los con­tenidos, como se dice en su pági­na prin­ci­pal, se tra­ta de una ori­entación ver­ti­cal, es decir, se ocu­pan de con­tenidos no rela­ciona­dos que inten­tan cubrir el aban­i­co más amplio de con­tenidos, dig­amos, pop­u­lares; mien­tras que para el caso de un proyec­to de humanidades, debería con­tarse con un mod­e­lo hor­i­zon­tal o mix­to, depen­di­en­do de su ampli­tud.

Digo esto porque creo que para que un proyec­to de un tamaño no exce­si­vo sea fun­cional, todas las entradas y noti­cias deberían estar, aunque fuer­an depen­di­entes de dis­tin­tos blogs y de dis­tin­tas per­sonas, cen­tral­izadas en un sólo por­tal, a modo de pági­na de noti­cias. La no necesi­dad de recur­rir a la pub­li­ci­dad como modo de auto-gestión, aunque habría que plantearse a largo pla­zo has­ta qué pun­to esto ofrece ben­efi­cios, y has­ta qué pun­to estos ben­efi­cios pueden emplearse en una mejo­ra de la infraestruc­tura y de los con­tenidos ofre­ci­dos por esa infraestruc­tura.

De esta man­era, un proyec­to de unas dimen­siones razon­ables —entre 5 y 10 par­tic­i­pantes activos, dig­amos— podría plantearse la creación de un por­tal muy sim­ple apoyán­dose en her­ramien­tas gra­tu­itas como los CMS joom­la o dru­pal, mien­tras que un proyec­to a gran escala, podría realizarse, por ejem­p­lo, medi­ante la coor­di­nación de blogs crea­d­os con word­press y vin­cu­la­dos por dos platafor­mas: la primera, como en el caso de weblogs s.l., un por­tal que los uniera a todos, y la segun­da, una base de datos donde pudier­an alma­ce­narse los con­tenidos a los que se hace ref­er­en­cia en cada uno de ellos. Esta base de datos debería con­tar con un motor de búsque­da potente y la posi­bil­i­dad de descar­ga de los con­tenidos por parte de los usuar­ios.

El mun­do académi­co español cuen­ta con otros prob­le­mas y tics —denom­iné­mos­los así— que difi­cul­tan que proyec­tos de estas car­ac­terís­ti­cas ten­gan éxi­to. Por supuesto, for­man parte de estruc­turas men­tales que no tienen cabi­da en esta breve prop­ues­ta de tra­ba­jo; aho­ra bien: existe un numeroso grupo de pro­fe­sion­ales inde­pen­di­entes de cier­tas estruc­turas escle­ro­ti­zadas, y creo que son el pun­to de par­ti­da para este tipo de proyec­tos.

Con­fío, por últi­mo, en que haya queda­do claro que no ata­co aquí el hecho de que la inves­ti­gación en humanidades deba ser inde­pen­di­ente de la lóg­i­ca de mer­ca­do, sino que me enfren­to al hecho —que es muchas veces lo que se quiere afir­mar cuan­do se esgrime lo ante­ri­or— de que exista una inde­pen­den­cia abso­lu­ta entre el mun­do académi­co y la lóg­i­ca de mer­ca­do. Aquí reside otro impor­tante error de per­cep­ción y, sobre todo, el uso de un util­la­je con­cep­tu­al equiv­o­ca­do. La efi­cien­cia es una premisa para la gestión y orga­ni­zación de con­tenidos, y los que for­mamos parte del mun­do académi­co deberíamos ten­er­lo como máx­i­ma pri­or­i­dad. Con respec­to a la com­pet­i­tivi­dad, no se tra­ta tan­to de que estos con­tenidos ofrez­can un rédi­to, sino de que estos con­tenidos ten­gan una rel­e­van­cia social. Si los estu­dios de his­to­ria, filosofía, lit­er­atu­ra, cul­tura o lo que se quiera no prestan aten­ción a su lugar como infor­ma­ción valiosa den­tro de Inter­net —com­pren­di­da aquí como lugar de rep­re­sentación social—, entonces está claro que no los estu­dios, sino sus trans­misores están enfo­can­do su labor de man­era errónea.

Yo, por supuesto, estoy dis­puesto a empezar a cam­biar las cosas.

[^1]:

El artícu­lo de la wikipedia sobre la blo­gos­fera requiere una revisión, sin duda, pero insiste en un aspec­to de enorme impor­tan­cia para lo que quiero dis­cu­tir en esta entra­da: el carác­ter ine­ludi­ble­mente social que tiene el Inter­net actu­al frente al carác­ter mera­mente infor­ma­ti­vo o ref­er­en­cial que tenía el Inter­net de hace unos años.

Encyclopædia Britannica Online

Parece que estos días úni­ca­mente se me da por escribir acer­ca de recur­sos en Inter­net y bases de datos, pero lo cier­to es que el panora­ma ha esta­do un poco movi­do. Redac­to esta entra­da porque la sem­ana pasa­da me encon­tré con una situación en el blog de [Enrique Dans](http://www.enriquedans.com/2008/04/britannica-sigue-intentandolo.html) que yo mis­mo esta­ba sufrien­do, que era el retra­so de mi sub­scrip­ción a un nue­vo ser­vi­cio ofre­ci­do por la empre­sa, lla­ma­do [Bri­tan­ni­ca webshare](http://britannicanet.com/).

Como bien comenta­ba Enrique en su blog, los chicos de la *Enci­clo­pe­dia Británi­ca* se han dado cuen­ta de que los resul­ta­dos de búsque­da de su servi­dor en com­para­ción con los de la [Wikipedia](http://es.wikipedia.org/wiki/Portada) era ínfi­mos. Una de las muchas con­stat­a­ciones de que los mod­e­los de mer­ca­do en Inter­net no pasan ya por las suscrip­ciones online o por el pago men­su­al o anu­al de una cuo­ta —creo que la *Enci­clo­pe­dia Británi­ca* en con­cre­to, salía al año en unos 70 dólares—, sino por la creación de con­tenidos abier­tos y de fácil acce­so sostenidos o por la pub­li­ci­dad, o por una comu­nidad tan acti­va como la que tiene la ya men­ciona­da wikipedia.

britannicalogo
Subido con Skitch, de plasq

¿Qué es el ser­vi­cio [Bri­tan­ni­ca webshare](http://britannicanet.com/)? Es la man­era —poco orig­i­nal, en real­i­dad— que se le ha ocur­ri­do a la empre­sa para recor­tar algo la dis­tan­cia con su máx­i­mo com­peti­dor. Man­ten­drán los pre­cios para la sub­scrip­ción de par­tic­u­lares, pero a los que pub­li­camos en red o admin­is­tramos pági­nas, nos ofre­cen una sub­scrip­ción gra­tui­ta para que la use­mos sin restric­ciones y establez­camos vín­cu­los con ella. En su momen­to cubrí la sub­scrip­ción y me ha lle­ga­do una invitación a usar­la gratis durante un año, y la insis­ten­cia en todo el pro­ce­so sobre el año me hace sospechar que pasa­do este inten­tarán cobrar para el sigu­iente.

No creo que la use demasi­a­do. ¿Por qué? En primer lugar porque no voy a defend­er un con­tenido cer­ra­do frente a uno abier­to y públi­co, aunque está claro que si *Bri­tan­ni­ca* me ofrece un con­tenido mejor y más ade­cua­do sobre el tema que esté tratan­do, voy a estable­cer el vín­cu­lo cor­re­spon­di­ente. En segun­do lugar, a pesar de la fama que la *Ency­clopæ­dia Bri­tan­ni­ca* ha acu­mu­la­do con los años, muchos de sus artícu­los —sobre todo por lo que toca a la his­to­ria del Renacimien­to y de la Edad Media— nece­si­tan una seria revisión y remoza­mien­to de fuentes y ref­er­en­cias.

Por lo demás, me ha lle­ga­do la suscrip­ción y lle­vo usán­dola un par de horas. Su fun­cionamien­to, en una primera impre­sión, me ha decep­ciona­do bas­tante. No me gus­ta cómo ref­er­en­cia, no me gus­ta cómo indexa y no me gus­ta lo lenta que es. Me encan­taría ver el índice mucho más claro y no ten­er «efec­tos acordeón» por doquier, esto me dis­trae y no me per­mite pen­sar detenida­mente , por ejem­p­lo, si com­par­to la estruc­turación de la mate­ria que estoy con­sul­tan­do.

Debo recono­cer que nun­ca he sido un gran entu­si­as­ta del uso de Enci­clo­pe­dias —no se me verá gri­tan­do angus­ti­a­do por las noches que aparez­ca una Espasa online—. Creo que el desar­rol­lo de los con­tenidos pasa por la absor­ción de fuentes especí­fi­cas y por el rescate de muchas olvi­dadas. En ese sen­ti­do, tan­to la wikipedia como la *EB* tienen un serio prob­le­ma: con­ciben cualquier con­tenido históri­co como un con­tenido estáti­co. Entramos aquí en la dis­cusión acer­ca de lo que algunos lla­man el «[efec­to google](http://education.guardian.co.uk/librariesunleashed/story/0„2275375,00.html)», es decir, el uso para la fun­da­mentación de las enci­clo­pe­dias de los mate­ri­ales con­tenidos en el archi­mo­tor sin prestar aten­ción a otros motores de búsque­da académi­cos que se van implan­tan­do en las uni­ver­si­dades de medio mun­do.

La lucha con­tra el efec­to google es un fenó­meno que se ha comen­za­do a dar recien­te­mente en las uni­ver­si­dades británi­cas, en donde muchos de los docentes se han per­cata­do de que las gen­era­ciones que han cre­ci­do con Inter­net son inca­paces, lle­ga­do cier­to pun­to, de descar­tar una mala de una bue­na infor­ma­ción. Como me decía un alum­no hace tiem­po: «bas­ta que esté con­trasta­da y que con­tenga vín­cu­los sufi­cientes», y en real­i­dad no bas­ta. Existe un infini­to número de fuentes de infor­ma­ción que dis­tan mucho de estar disponibles en Inter­net. Algu­nas de ellas, aunque ya dig­i­tal­izadas e index­adas, se encuen­tran en sitios que requieren un acce­so pre­vio pago o insti­tu­cional: me refiero ante todo a [Jstor](http://www.jstor.org), [Archives Hub](http://www.archiveshub.ac.uk), [Blackwell](http://www.blackwell-sinergy.com), [Ingenta](http://www.ingentaconnect.com/), [Swetswise](https://www.swetswise.com/) o [Peri­od­i­cals Index Online](http://pio.chadwyck.co.uk), sólo por men­cionar algu­nas en el ámbito anglosajón e impor­tantes para el ámbito de las humanidades. El acce­so cer­ra­do no es, sin embar­go, el may­or prob­le­ma, hay otros de may­or mag­ni­tud que supo­nen una gran difi­cul­tad a la hora de edu­car a la gente en el uso de estas her­ramien­tas:

1. *No están cen­tral­izadas*. Pre­cisa­mente por su carác­ter cer­ra­do y com­er­cial no per­mite una búsque­da cen­tral­iza­da de todas ellas, a pesar de motores como [Scopus](http://www.scopus.com/scopus/home.url) y de incia­ti­vas muy de mi agra­do como [CiteUlike](http://www.citeulike.org/), sus capaci­dades de búsque­da no son de rel­e­van­cia todavía

1. *Sus repos­i­to­rios no están com­ple­tos*. No existe la base de datos per­fec­ta, pero todas ellas tienen caren­cias que son difí­cil­mente sub­san­ables. Jstor está en inglés, de modo que obvia prác­ti­ca­mente cualquier revista escri­ta en otra lengua —parece que aho­ra ya empiezan a añadir algu­nas—, y en casos ital­ianos o france­ses, pasa exac­ta­mente lo mis­mo. La evolu­ción de una dis­ci­plina, y más cuan­do esta es históri­ca, no puede ser mono­lingüe.

1. *Es imposi­ble realizar búsquedas semán­ti­cas*. De momen­to, las búsquedas en tales motores sólo per­miten realizar búsquedas medi­ante pal­abras clave —i. e., “autor”, “títu­lo”, “resumen”, “tex­to com­ple­to”—, lo que com­pli­ca enorme­mente bus­car en dis­tin­tos idiomas, o bus­car por prob­le­mas que no pueden suje­tarse a un puña­do de pal­abras. Este prob­le­ma me ha ido con­vir­tien­do con el paso del tiem­po en una cada vez may­or detrac­tor del uso de pdfs dig­i­tal­iza­dos en red, pero esa es otra his­to­ria de la que me ocu­paré, como cor­re­sponde, en otra entra­da.

1. *Dónde están los libros*. El últi­mo prob­le­ma es que este tipo de motores no sue­len incluir libros:

>* Exis­ten, es cier­to, ini­cia­ti­vas como [Questia](http://www.questia.com/) que per­miten bus­car en artícu­los, libros, entradas enci­clopédi­cas y demás. Su pre­cio no es exce­si­vo y ofre­cen algu­nas obras que o son difí­ciles de encon­trar o exce­si­va­mente caras. [Tay­lor & Francis](http://www.ebookstore.tandf.co.uk/html/index.asp) ofre­cen crear para el usuario una especie de “super­li­bro” con todos los artícu­los, capí­tu­los y libros com­ple­tos que nece­sites, una idea intere­sante, aunque bien pen­sa­do, quién quiere un pdf de 26.000 pági­nas.

>* Por supuesto que todos esta­mos a la espera de [Google Scholar](http://scholar.google.com/) y su dig­i­tal­ización de todos los libros jamás pub­li­ca­dos, jun­to con [Google Books](http://books.google.es/), pero de momen­to los resul­ta­dos no entran en lo esper­a­do.

En defin­i­ti­va, de momen­to ten­dremos que seguir uti­lizan­do todos estos motores y un puña­do más, seguir yen­do a la bib­liote­ca, recur­rien­do a prés­ta­mos inter­bib­liote­car­ios eter­nos, com­prar libros en [abebooks](http://www.abebooks.com/) y esper­ar que llegue un día en que cuan­do alguien deci­da hac­er una tesis, la recopi­lación de la infor­ma­ción se haga por Inter­net en un par de sim­ples pasos…

Volvien­do al tema de par­ti­da, en caso de que ten­ga nuevas impre­siones acer­ca de la *Ency­clopæ­dia Bri­tan­ni­ca* las iré aña­di­en­do en comen­tar­ios a esta mis­ma noti­cia.

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