Hace tiempo que quería hablar en este sitio del más completo conjunto de retratos de autores renacentistas que pueden encontrarse en la red: La Bibliotheca chalcographica, hoc est virtute et eruditione clarorum virorum o Biblioteca de grabados en cobre, esto es, Retratos de varones destacados por su virtud y erudición. El proyecto fue iniciado por Jean Jacques Boissard, que acompañó a su tío, el humanista Hugo Babelus (1466-1556) en la visita de numerosas universidades como preceptor de nobles. Boissard estudió después varios años en Italia, sirviendo de nuevo de preceptor, lo que le permitía sufragarse sus estudios. De esta manera, mantuvo relación con numerosos eruditos, recopilando una amplia colección de retratos y de biografías.
En los últimos años del siglo comenzó su colaboración con Theodor de Bry (1528-1598), un grabador e impresor calvinista que había abandonado Amberes por Frankfurt. Publicaron su colección en 1597-1598 bajo el título Icones virorum illustrium doctrina et eruditione praestantium ad uiuum effictae cum eorum vitis. Proyecto que tras la muerte de Bry y Broissard, fue continuado por los hijos del primero —Johann Theodor de Bry (1561-1623) y Johann Israel de Bry (1570-1611)— que publicaron, ayudados por el escritor de Frankfurt Johann Adam Lonicer, la tercera y la cuarta parte. La tarea de ambos hermanos como grabadores e impresores fue continuada por Sebastian Furck (c. 1600-1655), que publicó la sexta parte en 1628; Klemens Ammon —yerno de Johann Theodor de Bry— que publicó la séptima y la octava entre 1650 y 1652 y el holandés Mathias van Sommer, que publicó la novena en 1664.
Los contenidos del libro aumentaron de manera constante hasta que en 1669 se publicó la versión definitiva, que contaba ya con 438 retratos. La importancia de estos grabados no reside en que contengan retratos más o menos fidedignos de los personajes —en muchos casos no es así—, sino en que la factura de la obra, que pasa por diversas manos y grabadores hace que los grabados representen distintos estilos pictóricos y distintas concepciones de cómo debe ser un retrato. Para ver en su tamaño original los retratos que he seleccionado aquí, simplemente tenéis que pinchar en las imágenes:








Me niego a poner más, aunque por suerte para vosotros, la obra, con sus 438 retratos se encuentra disponible aquí, espero que los disfrutéis tanto como yo.
Si os ha interesado esta colección y, sobre todo, la naturaleza de los libros de emblemas, de retratos y el contexto social y cultural en torno al mundo del grabado y de la contrarreforma, podéis echarle un vistazo, o comprar, el reciente libro de Alison Adams, Webs of Allusion: French Protestant Emblem Books of the Sixteenth Century (Droz, 2003).
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