Ficta eloquentia

Retórica, política y poética medieval y renacentista. Silva de varia lección

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Las 20 razones que harán de 2009 el año del libro digital

La entra­da que estáis a pun­to de leer es una tra­duc­ción más o menos libre de un artícu­lo escrito por chris andrews y pub­li­ca­do el 1 de enero por gutemberg.com. No me gus­ta demasi­a­do repe­tir con­tenidos ya disponibles en la red, pero me parece que muchas las ideas que Andrews apor­ta al futuro del Ebook ya han sido tratadas en este blog y le dan a las entradas un poco más de coheren­cia.

La apues­ta de Andrews por 2009 como el año del ebook viene deriva­da de la con­ver­gen­cia de tec­nologías: has­ta hoy, el libro dig­i­tal no había dis­fru­ta­do de pres­en­cia en la red porque carecíamos de soportes que se esta­ban imple­men­tan­do, de estruc­turas de difusión, de con­tenidos dig­i­tal­iza­dos, etc. Todos estos aspec­tos se han ido desar­rol­lan­do de man­era más o menos inde­pen­di­ente, de modo que este año se pre­sen­ta como el momen­to apropi­a­do para que todas cobren coheren­cia y con­for­men una estruc­tura efi­ciente. Sobre todo en un momen­to en que los medios de papel impre­so requieren de nuevas estrate­gias para su desar­rol­lo. Vamos con sus prop­ues­tas:

1. los nuevos lec­tores de ebooks harán que los portátiles o los iphones parez­can viejos. En 2009 ver­e­mos apare­cer tec­nologías dig­i­tales y plás­ti­cos que nos traerán soportes más ligeros, duraderos, ver­sátiles y atrac­tivos. Estos soportes supon­drán un salto estéti­co con respec­to a los portátiles y los telé­fonos móviles en el mer­ca­do. No solo serán fácil­mente trans­porta­bles, sino idó­neos tam­bién para su uso en la ofic­i­na, en el hog­ar y, lo mejor de todo, en el café.

1. se ha alcan­za­do la masa críti­ca, aho­ra se tra­ta de cre­cer. El ebook read­er o soporte para libros dig­i­tales dis­fru­ta en este momen­to de unas ven­tas sim­i­lares a las que tuvo el iPod durante sus primeros dos años en el mer­ca­do. El iPod tardó dos años en alcan­zar el mil­lón de ven­tas. En el últi­mo año, aprox­i­mada­mente medio mil­lón de usuar­ios han com­pra­do un ebook read­er, y otro medio mil­lón se valen de soportes ya estable­ci­dos —prin­ci­pal­mente el iPod o el iPhone— para la lec­tura de libros dig­i­tales.

1. mil­lones de per­sonas acced­erán por primera vez a dis­pos­i­tivos con tin­ta dig­i­tal y les encan­tará. Menos de un 1% de los inter­nau­tas ha tenido acce­so de primera mano a tec­nologías basadas en tin­ta dig­i­tal, que hacen la lec­tura sus­tan­cial­mente más agrad­able. El prin­ci­pal dis­tribuidor de la nue­va tec­nología tras los lec­tores de libros dig­i­tales es una com­pañía lla­ma­da E Ink, y habrá un cam­bio rad­i­cal en la man­era de percibir el libro dig­i­tal una vez que los usuar­ios util­i­cen los soportes que imple­men­tan dicha tec­nología.

1. si hay algo que todo el mun­do quiere hoy en día, es como­di­dad. Los libros, tan­to en su soporte en papel como dig­i­tal, son un ali­men­to diges­ti­vo para cualquier mente: per­miten tomarse una pausa, pen­sar, recor­dar y reflex­ionar en cualquier lugar. Son esta­bles y per­son­ales. Tan­to si se está leyen­do Sid­dhar­ta por enési­ma vez como acce­di­en­do a un nue­vo libro de coci­na, los libros dig­i­tales ofre­cerán el con­fort apropi­a­do para aque­l­los con inqui­etudes int­elec­tuales.

1. ¿lo que quieras cuan­do quieras?, aho­ra es prác­ti­co. ¿Cualquier libro, a cualquier hora, en cualquier sitio? ¿Te hace fal­ta encon­trar un pasaje de Ali­cia en el país de las mar­avil­las para tus hijos en este mis­mo momen­to? ¿Qué tal leer algo de poesía antes de una pre­sentación con Pow­er­point? ¿Un capí­tu­lo para algu­na de tus clases? Las ven­ta­jas prác­ti­cas de los libros dig­i­tales super­arán el vín­cu­lo emo­cional con los libros tradi­cionales.

1. ¿quieres descar­gar una pelícu­la o 1000 libros dig­i­tales? Lle­va prác­ti­ca­mente el mis­mo tiem­po, ancho de ban­da y capaci­dad de alma­ce­namien­to descar­garse 1000 libros que una pelícu­la, lo mires por donde lo mires; lo que sig­nifi­ca que el cos­to de envío es bara­to, lo que nos ben­e­fi­cia a todos. No es nece­sario con­stru­ir nuevas infraestruc­turas. Aún cuan­do no hay garan­tía de que el libro dig­i­tal ten­ga menor pre­cio que el libro en papel, cabe al menos la esper­an­za.

1. inver­sores, el pre­cio de entra­da es todavía bajo, pero subirá. En un par de años, cuan­do la indus­tria del libro dig­i­tal esté más desar­rol­la­da, el cos­to para las com­pañías que quier­an entrar en el nego­cio será mucho más ele­va­do. 2009 es el año per­fec­to para toda clase de inver­sores, inclu­so para aque­l­los intere­sa­dos en proyec­tos de bajo ries­go que les per­mi­tan ten­er un papel en un mer­ca­do de rápi­do crec­imien­to.

1. un mil­lón de libros en tus manos: es la “otra inter­net”. La may­or parte de los libros han pasa­do por un pro­ce­so de creación rig­uroso des­de la idea has­ta su pub­li­cación. Cada uno de ellos alber­ga con­tenidos úni­cos en una for­ma uni­taria. Pien­sa en un mil­lón de libros dig­i­tales como en un mil­lón de pági­nas web, cada una de unas 200 pági­nas, donde cada pági­na es fácil­mente acce­si­ble: en su con­jun­to, todos estos libros dig­i­tales rep­re­sen­tan una enorme, y nue­va, fuente de infor­ma­ción.

1. el libro es solo un for­ma­to, al igual que un cd, un vhs o un dvd. Sí, nos encanta­ban los libre­tos en los elepés como nos encan­taron —reduci­dos— en los cedés, pero nos hemos libra­do de los elepés y, pron­to, de los cedés. El libro [impre­so] es sim­ple­mente una for­ma de dis­tribuir un con­tenido que ha per­vivi­do durante los últi­mos 500 años, pero en el fon­do está ahí para trans­mi­tir un con­tenido, algo que los libros dig­i­tales pueden hac­er de una man­era mucho más efi­ciente.

1. en una pal­abra: energía. El con­sumo energéti­co de un soporte para libros dig­i­tales es notable­mente menor que el de los orde­nadores portátiles o los telé­fonos móviles. Puedes leer durante un par de sem­anas de man­era con­tin­ua antes de ten­er que pre­ocu­parte de recar­gar tu ebook read­er, sim­ple­mente com­páralo con cualquiera de los dis­pos­i­tivos que aho­ra mis­mo llevas con­ti­go.

1. autores, edi­tores y dis­tribuidores se ben­e­fi­cian. Las com­pañías ya están pre­sen­tan­do informes del amplio mar­gen de ben­efi­cio del libro dig­i­tal con respec­to al libro tradi­cional. Hay muchos costes direc­tos impli­ca­dos en la creación de libros en papel —impre­sión, trans­porte, alma­ce­namien­to…— que desa­pare­cen con el ebook. Tam­bién están los cos­tos indi­rec­tos, todo el per­son­al que se requiere en su pro­duc­ción. El libro dig­i­tal elim­i­na cos­tos e inver­sión.

1. bus­car libros está bien, pero leer­los es mejor. Si quieres pasar el tiem­po cogien­do el coche, yen­do a la libr­ería y oje­an­do los estantes está bien; pero sé sin­cero acer­ca de lo que ese tiem­po con­ll­e­va: bus­car libros no es lo mis­mo que leer­los. Encon­trar el libro más rápi­do val­ién­dote de soft­ware para bus­car­lo y descar­gar­lo impli­ca pasar más tiem­po leyen­do, así de sim­ple.

1. una autén­ti­ca tec­nología ecológ­i­ca, aún sin pro­ponérse­lo. Aún si se ha habla­do mucho sobre tec­nologías que sal­van árboles, en su may­or parte ha sido eso, pal­abras. Hace unos 20 años, yo mis­mo ensalz­a­ba el CD-ROM como la tec­nología que salv­a­ba árboles, solo para com­pro­bar que a la gente que los usa­ba le gusta­ba imprim­ir pági­nas. Aho­ra, con la tin­ta dig­i­tal desar­rol­la­da para libros elec­tróni­cos, no hay necesi­dad de imprim­ir las pági­nas para una lec­tura más cómo­da, porque será más cómo­da y ven­ta­josa en el nue­vo soporte.

1. en una economía com­pet­i­ti­va, las empre­sas bus­carán entrar en el nego­cio del libro dig­i­tal. ¿Cuán­tas com­pañías se pre­gun­tan hoy en día qué mer­ca­dos son acce­si­bles y real­mente com­pet­i­tivos? Des­de las com­pañías que desar­rol­lan infor­máti­ca de con­sumo o tele­fonía móvil, pasan­do por soporte empre­sar­i­al, todas pueden recon­fig­u­rar sus tec­nologías para crear lec­tores de libros dig­i­tales, per­iféri­cos, soft­ware y ser­vi­cios. Eso sig­nifi­ca más inver­sión en libros dig­i­tales, y más opciones para los con­sum­i­dores.

1. pruéba­lo y estarás engan­cha­do. La primera vez que descar­gas uno de tus libros favoritos por wire­less a tu lec­tor de libros dig­i­tales pierdes menos de un min­u­to, y te garan­ti­zo que no será tu últi­ma vez. Es una expe­ri­en­cia sor­pren­dente estar leyen­do de repente un libro, quizás un nue­vo libro, o un libro que no has vis­to en cin­co años, de un modo tan sim­ple. Com­pra el libro, hazte un té, y el libro está sobre tu mesa.

1. el iphone y la nin­ten­do ds sacarán y darán pub­li­ci­dad inmedi­a­ta a los libros. Hay dis­pos­i­tivos en la actu­al­i­dad que no dispo­nen de ningu­na tec­nología rela­ciona­da con la tin­ta dig­i­tal, pero pueden ofre­cer a sus usuar­ios acce­so a libros de man­era instan­tánea. Aunque la como­di­dad de la lec­tura pue­da ser un incon­ve­niente, esto sirve no obstante para acer­car a mil­lones de per­sonas a la idea de que el acce­so a libros dig­i­tales es ven­ta­joso y factible.

1. la lucha por los dere­chos de propiedad: un prob­le­ma inex­is­tente en los ebooks. Por lo que respec­ta a la músi­ca y a las pelícu­las, hubo —y todavía hay— con­fronta­ciones encen­di­das rela­cionadas con los dere­chos de propiedad int­elec­tu­al. Los libros son mucho más claros en este sen­ti­do, son una propiedad int­elec­tu­al mucho más sim­ple con menos eslabones en la pro­duc­ción de la obra. Los libros por lo gen­er­al los escribe una per­sona, com­páralo con los equipos impli­ca­dos en la creación de pelícu­las o músi­ca.

1. la enorme can­ti­dad de ebooks gratis y disponibles. Hay cien­tos de miles de libros muy cono­ci­dos en dominio públi­co, acce­si­bles de man­era gra­tui­ta, inmedi­a­ta y legal. Mien­tras que rara­mente escuchamos músi­ca o vemos pelícu­la de hace más de 50 años, es un hecho que muchos libros clási­cos que nos encan­tan se escri­bieron hace mucho tiem­po, y aún tienen su encan­to y se les da uso. Pien­sa en Ali­cia de las Mar­avil­las o El arte de la guer­ra.

1. una nue­va gen­eración de autores inde­pen­di­entes apare­cerá. Escribir y edi­tar 200 pági­nas es un tra­ba­jo duro, ya sea en impre­so o en dig­i­tal. Sin embar­go, al igual que sucede en la músi­ca, la teoría es que hay buenos autores que han sido inca­paces de pub­licar a causa del sis­tema. Aho­ra pueden pub­licar de man­era inde­pen­di­ente un libro elec­tróni­co y con­seguir un amplio impacto con su obra por muy poco dinero. Aten­ción: al igual que en la músi­ca, inde­pen­di­ente no sig­nifi­ca “bueno”, sim­ple­mente es un nue­vo vehícu­lo para nuevas voces.

1. se tra­ta del con­tenido, estúpi­do. En real­i­dad el papel o el soporte dig­i­tal son medios de trans­misión. El libro trans­mite un men­saje exten­so —sea del tipo que sea— entre un autor y tú. No olvidemos esto. Cualquier cosa que te meta en el con­tenido de una man­era más dinámi­ca, efi­ciente e infor­ma­ti­va te ben­e­fi­cia­rá. En este aspec­to, los libros dig­i­tales tienen muy bue­na nota. Se tra­ta del con­tenido, estúpi­do.

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El tex­to de Andrews refle­ja sus ideas, que no tienen por qué cor­re­spon­der­se con mis pun­tos de vista. No estoy de acuer­do en su man­era un tan­to super­fi­cial de tratar algunos de los pun­tos, aunque sí con la línea gen­er­al de su prop­ues­ta. Sin embar­go, hay que hac­er una apre­ciación impor­tante de par­ti­da: el mer­ca­do del libro dig­i­tal en el ámbito anglosajón difiere enorme­mente del his­pano. La exposi­ción de Chris me ha intere­sa­do porque no con­vierte estas difer­en­cias en el meol­lo del asun­to, sino que es capaz de hac­er una prop­ues­ta enorme­mente atrac­ti­va para todo tipo de mer­ca­dos, aprovechan­do inclu­so ele­men­tos ya exis­tentes y tec­nologías pre­vias, lo cual abara­ta enorme­mente los costes y reduce sig­ni­fica­ti­va­mente la inver­sión. Tan­to los edi­tores, como los dis­eñadores y los autores españoles y lati­noamer­i­canos deberían tomar bue­na nota y con­sid­er­ar con seriedad el panora­ma prop­uesto. De él podrían salir proyec­tos refres­cant­es y prop­ues­tas lit­er­arias, grá­fi­cas y edi­to­ri­ales con un enorme poten­cial.

Por lo que toca al ámbito académi­co, el que me es más famil­iar, el libro dig­i­tal ten­dría enorme acogi­da entre estu­di­antes, inves­ti­gadores y docentes de prác­ti­ca­mente todas las dis­ci­plinas. Con la sim­ple imple­mentación de her­ramien­tas muy comunes, podrían ten­erse en un mis­mo dis­pos­i­ti­vo todos los libros, apuntes, artícu­los y demás mate­ri­ales de la car­rera o de la inves­ti­gación, sien­do de lec­tura, eti­que­ta­do, sub­raya­do y ano­ta­do enorme­mente fácil. A la vez, si las casas edi­to­ri­ales se deci­den de una vez a ade­cen­tar los pre­cios de los libros dig­i­tales, supon­drían un enorme ahor­ro para los estu­di­antes uni­ver­si­tar­ios, que podrían estar respal­da­dos, con el pago de una cuo­ta mín­i­ma, por las bib­liote­cas de sus respec­tivos cen­tros.

Cier­ro una entra­da ya demasi­a­do exten­sa, y os invi­to a que util­icéis los comen­tar­ios para mejo­rar­la y, sobre todo, para que pue­da cono­cer vue­stros pun­tos de vista sobre el tema, ampli­ar infor­ma­ción y enlaces y que charlemos un rato.

La resistencia al libro digital

Hace un tiem­po dediqué una entra­da al pre­cio del libro dig­i­tal y, sobre todo, a las malas expe­ri­en­cias que había tenido con dos libros recien­te­mente adquiri­dos en ebooks.com. Una empre­sa que, por cier­to, sigue sien­do inca­paz de solu­cionar mis prob­le­mas con ellos y que no parece dis­pues­ta a hac­er­lo.

El caso es que hoy me he encon­tra­do en Book­square con una entra­da de Kas­sia Krozs­er que denun­cia­ba de man­era muy clara y elocuente la fal­ta de visión que los edi­tores están tenien­do a la hora de com­er­cializar libros elec­tróni­cos. Esta fal­ta de ade­cuación entre el mer­ca­do y los edi­tores puede resumirse en cua­tro aspec­tos:

* el pre­cio. El ejem­p­lo que nos da el artícu­lo es uno más en la enorme lista de despropósi­tos en la dig­i­tal­ización de libros. Mien­tras que una copia en papel de ejem­plar cues­ta 27,50$, la edi­ción elec­tróni­ca es lig­era­mente más cara 27,99$. Esto podría ten­er sen­ti­do en el caso de libros descat­a­lo­ga­dos que requieren ser dig­i­tal­iza­dos des­de un impre­so, donde la obra ten­dría que recom­pon­erse, con los gas­tos de cote­jo y maque­tación deriva­dos, siem­pre que no este­mos pen­san­do en su sim­ple esca­neo, como ha hecho Cam­bridge Uni­ver­si­ty Press con parte de su fon­do. Para las novedades edi­to­ri­ales, que han sido creadas direc­ta­mente en for­ma­to dig­i­tal —volvien­do a Cam­bridge que hace tiem­po que crea sus libros, y los solici­ta, en LaTeX— y cuyo deriva­do —con may­or cos­to, evi­den­te­mente— es la obra en papel, el pre­cio es clara­mente un abu­so e injus­ti­fi­ca­ble… A menos que con­sid­er­e­mos la triste real­i­dad, gran can­ti­dad del pre­cio viene deriva­da, pre­cisa­mente, del desar­rol­lo de pro­tec­ciones dig­i­tales que van direc­ta­mente en con­tra del usuario.

* el catál­o­go. El artícu­lo de Krosz­er no se refiere a lit­er­atu­ra académi­ca, pero en este caso es indifer­ente. La lit­er­atu­ra de fic­ción y los tex­tos téc­ni­cos sufren el mis­mo prob­le­ma en la actu­al­i­dad y es que el catál­o­go en papel no cor­re­sponde con el catál­o­go del for­ma­to elec­tróni­co. Esto es jus­ti­fi­ca­ble, de nue­vo, cuan­do vamos al fon­do de una deter­mi­na­da edi­to­r­i­al, pero ridícu­lo si hablam­os de libros pub­li­ca­dos en —dig­amos— los últi­mos diez años. La cuestión de Kozs­er es en este pun­to un tan­to ingen­ua: ¿han hecho las edi­to­ri­ales un estu­dio de mer­ca­do sobre el tipo de lec­tores que con­sumen los libros? La mía sería: ¿Están dis­pues­tas las edi­to­ri­ales académi­cas a renun­ciar al lucra­ti­vo nego­cio de fir­mar con­ve­nios mil­lonar­ios con las Bib­liote­cas Uni­ver­si­tarias y Cen­tros de Inves­ti­gación para un acce­so restringi­do a su fon­do y lib­er­ar de una vez sus obras a un pre­cio razon­able?


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* el for­ma­to. Krosz­er men­ciona de pasa­da el tema del for­ma­to dicien­do que sal­vo para unos pocos títu­los, tiene poco sen­ti­do man­ten­er el for­ma­to del libro en papel en su ver­sión elec­tróni­ca. Aquí, como per­sona ded­i­ca­da a la lit­er­atu­ra y a la his­to­ria, debo dis­en­tir. Es pre­ciso man­ten­er este for­ma­to sen­cil­la­mente por una cuestión de coheren­cia a la hora de citar o referirnos al tex­to, y la mul­ti­pli­cación de edi­ciones, pag­i­na­ciones y platafor­mas, lo úni­co que podría hac­er es crear obras mucho más difí­ciles de ref­er­en­ciar y eti­que­tar, algo que es tan impor­tante para los académi­cos como para la difusión de los tex­tos en red.

* el drm. Este es mi prin­ci­pal prob­le­ma con los ebooks que están en el mer­ca­do en la actu­al­i­dad. No entien­do la estúp­i­da obsesión por pro­te­ger un pdf has­ta hac­er­lo prác­ti­ca­mente inservi­ble. ¿Qué sen­ti­do tiene que pague más por una obra en un for­ma­to que está com­ple­ta­mente lim­i­ta­do para su lec­tura? ¿Pago entonces por su inma­te­ri­al­i­dad? ¿Por poder lle­var­lo en mi orde­nador, y solo en mi orde­nador? ¿Y qué pasa si mi orde­nador ha sido lle­va­do a reparar? ¿Qué pasa si quiero leer el pdf en mi iPhone? ¿Qué pasa si ten­go 3 orde­nadores? ¿Qué pasa si quiero imprim­ir más pági­nas del libro que las que se me pone como límite?

Estos cua­tro fac­tores son impor­tantes en la evolu­ción del mun­do del libro hacia la platafor­ma dig­i­tal, y si cobran gravedad es por la propia cod­i­cia de las casas edi­to­ri­ales. El ejem­p­lo de la músi­ca nos enseña que cuan­to más retrasen y com­pliquen los edi­tores el paso al for­ma­to dig­i­tal, may­ores y más agre­si­vas serán las medi­das com­er­ciales que ten­drán que tomar a pos­te­ri­ori para recu­per­ar el ter­reno per­di­do. Kozs­er men­ciona sabi­a­mente el caso de las tien­das de iTunes y de Ama­zon y la reba­ja de pre­cios que la músi­ca está sufrien­do últi­ma­mente, y lo pro­pone con sen­ti­do como un mod­e­lo al que las edi­to­ri­ales deberían prestar aten­ción.

La dis­cusión sobre el pre­cio del libro, que cada ver se con­vierte en un tema más debati­do en Inter­net debe pon­erse en relación con estos aspec­tos y, sobre todo, pasar a for­mar parte de un debate acti­vo en la red en castel­lano.

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edi­to: pre­cisa­mente en una de las noti­cias que enlaz­a­ba más arri­ba se desta­ca­ba el fun­cionamien­to de Fic­tion­wise, que es uno de los por­tales más impor­tantes para ebooks dig­i­tales en lengua ingle­sa. El caso es que me entero —vía Boing­Bo­ing— de que una de las empre­sas encar­gadas de pro­por­cionar la encriptación de libros de Fic­tion­wise, lla­ma­da Over­drive, ha deci­di­do cer­rar el 30 de enero sin dar ningu­na razón especí­fi­ca al respec­to. Fic­tion­wise ha col­ga­do en su red una pági­na de FAQ para infor­mar a los usuar­ios de los prob­le­mas que pueden venir deriva­dos de ello: la empre­sa no dispone de las claves y cada ejem­plar está vin­cu­la­do a una com­puta­do­ra deter­mi­na­da, de man­era que si alguien quiere hac­erse con una copia pro­te­gi­da por Over­drive después del 30 de enero, le será imposi­ble abrir­la en su orde­nador.

Cuen­to esto porque refle­ja un prob­le­ma evi­dente en el drm, que es la relación de depen­den­cia crea­da entre la copia y la empre­sa provee­do­ra de pro­tec­ción de la mis­ma. Esta relación puede hac­er que partes de un catál­o­go de ebooks, o el catál­o­go com­ple­to, que­den inservi­bles en un futuro próx­i­mo, lo que supone un serio prob­le­ma para la empre­sa dis­tribuido­ra. El resul­ta­do de todo ello ya lo hemos vivi­do recien­te­mente con la músi­ca: Apple anun­ció hace un par de días que todas las can­ciones ven­di­das a través de la iTunes Store lo harían libres de drm. Se tra­ta de una bue­na noti­cia que no debe­mos agrade­cer a Apple —aunque Jobs en prin­ci­pio esta­ba en con­tra del drm— sino a Ama­zon. Apple pide a los usuar­ios que ya cuen­tan con can­ciones de su tien­da, que paguen un ter­cio de su coste orig­i­nal para elim­i­nar la pro­tec­ción. Parece claro que no se tra­ta de un prob­le­ma de los usuar­ios la aceptación o elim­i­nación del drm, sino de las propias empre­sas gestoras, pero a todas luces estas quieren sacar dinero has­ta de sus pro­pios errores.

Lo suce­di­do con la músi­ca parece dar bue­nas pis­tas de lo que ocur­rirá en un futuro próx­i­mo con el drm: ten­drá que desa­pare­cer. Los úni­cos per­ju­di­ca­dos ser­e­mos aque­l­los que hemos queri­do hac­er las cosas bien y seguir el camino traza­do por las empre­sas. Creo firme­mente que el drm pasará a la his­to­ria en breve y que en un futuro no muy lejano serán las dis­tribuido­ras de con­tenidos las que ten­drán que perseguir a los usuar­ios para que con­suman lo que ten­gan que ofre­cer. Microsoft, como siem­pre, será la excep­ción, ya que ha hecho un sis­tema de pro­tec­ción de copia mucho más com­ple­jo para su inmi­nente Win­dows 7. Creo que los usuar­ios son lo sufi­cien­te­mente inteligentes y maduros como para saber cuáles son sus posi­bil­i­dades de apo­yar otros mod­e­los de soft­ware y de difusión de la cul­tura. Has­ta entonces, solo me que­da recomen­dar que la gente que quiere pagar por los con­tenidos se haga con una copia libre de drm has­ta que se la ven­dan sin él, y entonces com­pre.

Cier­ro con algu­nas pre­gun­tas que me gus­taría que con­tes­tarais en los comen­tar­ios para seguir con el tema: ¿existe un mer­ca­do serio de libro dig­i­tal en castel­lano? y, de ser así, ¿hay mer­ca­do de ebooks académi­cos en castel­lano de edi­to­ri­ales, pon­go por caso, como Alian­za, Gre­dos, Trot­ta, Siru­ela, Fon­do de Cul­tura Económi­ca, Críti­ca, etc? ¿Prefer­ís un tex­to en papel o un tex­to elec­tróni­co bien index­a­do y con la posi­bil­i­dad de búsquedas? ¿Cuán­to estaríais dis­puestos a pagar por un libro elec­tróni­co? ¿Com­práis o habéis com­pra­do alguno y, en ese caso, cuál es vues­tra expe­ri­en­cia?

Biblioteca de Autores Españoles — Escritores del siglo XVI

No he podi­do resi­s­tirme a pon­er esto a vues­tra dis­posi­ción. Aunque Google Books no se está car­ac­ter­i­zan­do por hac­er sim­ples las búsquedas, aquí tenéis los dos tomos de la Bib­liote­ca de Autores Españoles ded­i­ca­dos a Escritores del siglo XVI, por supuesto, todo el tex­to ha sido con­ver­tido medi­ante OCR, así que podéis hac­er las búsquedas que os plaz­ca.

Nota para avis­pa­dos: la Wikipedia está pidi­en­do a gri­tos una entra­da sobre esta colec­ción, cita­da a vue­lapluma en la biografía de Rivadeneyra.

Manual de herramientas 2.0 para profesores

Acabo de encon­trar en TISCAR el enlace al man­u­al gra­tu­ito de her­ramien­tas 2.0 para pro­fe­sores real­iza­do bajo los aus­pi­cios del Min­is­te­rio de Edu­cación por­tugués.

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El índice es el sigu­iente:

1. Blogue, YouTube — Sónia Cruz.
2. Pod­cast e uti­liza­ção do soft­ware Audac­i­ty — Adão Sousa e Fáti­ma Bessa
3. Dan­delife, Wiki e Goowy — Hugo Mar­tins
4. Fer­ra­men­tas Google: Page Cre­ator, Docs e Cal­en­dar — Célio Gonça­lo Mar­ques
5. PopFly como edi­tor de mashups — Pedro Fer­reira e Ricar­do Pin­to
6. A Web 2.0 e as Tec­nolo­gias Móveis — Adeli­na Moura
7. Ambi­entes Vir­tu­ais e Sec­ond Life — Nel­son Zaga­lo e Luís Pereira
8. Do Movie Mak­er ao YouTube — Car­la Joana Car­val­ho
9. Mapas Con­cep­tu­ais Online — Graça Car­doso Mag­a­l­hães e Filom­e­na del Rio

Espero que os sea de util­i­dad.

Fuentes documentales para el estudio del Renacimiento y la Edad Media en Internet (1)

El tema prop­uesto para esta entra­da es enorme­mente amplio y com­pli­ca­do, más si ten­emos en cuen­ta que cada sem­ana pueden apare­cer uno o dos recur­sos o nuevos repos­i­to­rios de fuentes dig­i­tal­izadas en la red. Este hecho me ha forza­do a pon­er un número a esta entra­da, para que a medi­da que vayan apare­cien­do, y yo vaya orga­ni­zan­do, nuevos mate­ri­ales ten­gan su debi­da rep­re­sentación aquí.

Al ini­cia­rse aquí el con­jun­to, voy a ocu­parme de los sitios más grandes, con más recur­sos, o aque­l­los que tienen colec­ciones a las que merece la pena echarles un vis­ta­zo. Entien­do que las fuentes doc­u­men­tales no se lim­i­tan ni a un tipo con­cre­to de tradi­ción —el libro—, ni a un tipo con­cre­to de for­ma­to —el pdf—, aunque en cada uno de los enlaces que os voy a pro­por­cionar a con­tin­uación aña­do un pequeño comen­tario para que sepáis más o menos con qué os vais a encon­trar.

Antes de abrir la lista, quiero hac­er dos apre­cia­ciones. Primero, todos los recur­sos aquí reseña­dos son de acce­so abier­to, he deja­do de lado aque­l­los que requieren un acce­so des­de una insti­tu­ción académi­ca o la suscrip­ción pre­via. La razón es sólo quiero ofre­cer aquí una lista decente de posi­bil­i­dades para inves­ti­gadores y gente intere­sa­da en la his­to­ria de la cul­tura. Lim­i­tar­la tenien­do en cuen­ta estos aspec­tos me parece que haría perder fun­cional­i­dad a la premisa. Segun­do, creo que tan­to yo como los lec­tores agrade­ceríamos que se incor­po­raran en los comen­tar­ios de esta entra­da más fuentes doc­u­men­tales. En primer lugar porque si esta infor­ma­ción te es útil, es nor­mal que con­tribuyas a mejo­rar­la den­tro de tus posi­bil­i­dades, y en segun­do lugar, porque ten­er el máx­i­mo de recur­sos recogi­dos en un sitio favorece enorme­mente que los lec­tores puedan tra­ba­jar con esta lista cuan­do ten­gan que leer por devo­ción, o bus­car por obligación, tex­tos y otros mate­ri­ales en la red.

Colecciones generales

* An Ana­lyt­ic Bib­li­og­ra­phy of On-Line Neo-Latin Texts. Dirigi­do por Dana F. Sut­ton, (Uni­ver­si­ty of Cal­i­for­nia, Irvine). Es un gran índice con todos los tex­tos de lit­er­atu­ra neo­lati­na disponibles en la red, está orga­ni­za­do por orden alfabéti­co y en la may­or parte añade un vín­cu­lo a las ver­siones com­ple­tas de dichos tex­tos en red. Es quizás el primer recur­so al que un inves­ti­gador debe acud­ir para com­pro­bar si hay opción de con­seguir los tex­tos que bus­ca en red sin necesi­dad de diri­girse a una bib­liote­ca tradi­cional. Se actu­al­iza y amplía prác­ti­ca­mente cada día, con­tan­do en el momen­to en que escri­bo esto con 27.717.

* Bib­liote­ca Ital­iana (Uni­ver­sità degli Stu­di di Roma “La Sapien­za”). Se tra­ta sin duda del proyec­to más ambi­cioso de dig­i­tal­ización y trasla­do a html de fuentes lit­er­arias. La ven­ta­ja sobre cualquier otro proyec­to de estas car­ac­terís­ti­cas es que la base para realizar­lo han sido las mejores edi­ciones disponibles, a las que solo se han quita­do la intro­duc­ción y las notas —el úni­co ámbito al que se pueden aplicar los cri­te­rios de copy­right, sal­vo en casos muy con­cre­tos de vir­tu­o­sis­mo ect­dóti­co—. Los nom­bres que recoge y la can­ti­dad de obras lo con­vierten en un lugar de ref­er­en­cia inex­cus­able para cualquier his­to­ri­ador intere­sa­do en la cul­tura del Renacimien­to y de la Edad Media o en la lit­er­atu­ra y el pen­samien­to ital­ianos en gen­er­al. En una entra­da futu­ra expli­caré las posi­bil­i­dades de tra­ba­jo con este tipo de bases de datos.

* Archiv­io del­la Latinità Ital­iana del Medio­e­vo (Uni­ver­sità di Milano, Uni­ver­sità di Napoli Fed­eri­co II, Uni­ver­sità di Paler­mo, Uni­ver­sità di Roma Tre, Uni­ver­sità di Venezia Ca’ Fos­cari, Uni­ver­sità di Verona). Enorme colec­ción de tex­tos ital­ianos de la Edad Media en for­ma­to word y rtf, con la pecu­liari­dad de que están extraí­dos de edi­ciones mod­er­nas pub­li­cadas en revis­tas y libros de difí­cil acce­so y que con­ser­van la pag­i­nación orig­i­nal. Sim­ple­mente por esta car­ac­terís­ti­ca, se tra­ta de un lugar de ref­er­en­cia para inves­ti­gadores en el peri­o­do.

* Renascence Edi­tions (Uni­ver­si­ty of Ore­gon). Impor­tante colec­ción de tran­scrip­ciones de edi­ciones fuera de explotación com­er­cial de obras del Renacimien­to. Está cen­tra­do, fun­da­men­tal­mente, en el Renacimien­to inglés.

* Les Bib­lio­thèques Virtuelles Human­istes. (IRHT y CESR). Lugar que comen­zó con la creación de un catál­o­go com­ple­to de los incun­ables exis­tentes en la Bib­liote­ca Nacional de Fran­cia y que ha acaba­do por no lim­i­tarse a este arco tem­po­ral. Se tra­ta de una bue­na —pero no exhaus­ti­va— colec­ción de tex­tos, con algunos ejem­plares curiosos. Las repro­duc­ciones tienen bue­na res­olu­ción, aunque sólo pueden ser con­sul­tadas como imá­genes en la propia pági­na web del proyec­to. Podéis ver una lista aquí, y bus­car títu­los aquí.

* CSL. Cor­pus Scrip­to­rum Lati­no­rum. Dirigi­do por David Can­dem (Har­vard Uni­ver­si­ty). Cer­ca de 800 entradas con tex­to com­ple­to de un amplio espec­tro de autores de todas las épocas.

* Came­na — Lateinis­che Texte der Frühen Neuzeit. Coor­di­na­do por Wil­helm Kühlmann (Uni­ver­sität Hei­del­berg) en colab­o­ración con la Bib­liote­ca de la Uni­ver­si­dad de Mannheim. Es, sin duda, uno de mis favoritos, quizás no tienen un número amplio de tex­tos, pero su división en dis­tin­tas temáti­cas —The­saurus, Poe­ma­ta, His­tor­i­ca & Polit­i­ca, Cera, Ter­mi­ni, Lem­ma­ta—, la selec­ción de autores y el cuida­do en la dig­i­tal­ización de las obras la con­vierte en una ref­er­en­cia para proyec­tos de este tipo.

* Bib­lio­the­ca Augus­tana. La sec­ción neo­lati­na está al cuida­do de Ulrich Harsch (Uni­ver­sität Aus­burg). Se tra­ta de una recopi­lación de tex­tos en latín de todas las épocas. Mi impre­sión cuan­do entro en la Bib­lio­the­ca Augus­tana es que empezó como un proyec­to enorme­mente ambi­cioso que se ha queda­do vara­do en el siglo pasa­do. Algunos de los enlaces a los tex­tos no fun­cio­nan, y otras edi­ciones, real­izadas de la man­era más sim­ple y con el fon­do más hor­ro­roso imag­in­able, difi­cul­tan su lec­tura. Puede ser de util­i­dad, sin embar­go, para encon­trar tran­scrip­ciones de tex­tos en edi­ciones antiguas.

* Perseus (Tufts Uni­ver­si­ty). Imag­i­no que todos cono­ceréis a la mejor —y una de las más vet­er­anas— pági­nas de tex­tos clási­cos en la red. La colec­ción que ofre­cen de tex­tos rena­cen­tis­tas es más bien exigua, y sobre todo ori­en­ta­da al Renacimien­to inglés y algu­nas tra­duc­ciones a la lengua de Shake­speare de Lucano y Plutar­co. Quizás de util­i­dad para hac­er algu­na com­par­a­ti­va ráp­i­da.

* White Trash Scrip­to­ri­um. Una pequeña selec­ción que incluye algu­nas obras de Cicerón, César, Pog­gio, Pon­tano, Jean Sec­ond, entre otros. Los tex­tos son dig­i­tal­iza­ciones de edi­ciones ya libres de explotación por copy­right.

Fuentes de información y catálogos

* Neo-Latin Links (Katholieke Uni­ver­siteit Leu­ven). Impor­tante colec­ción de enlaces, más amplia que la aquí expues­ta, de recur­sos en la red para el estu­dio de la lit­er­atu­ra neo­lati­na. Se tra­ta, sin embar­go, de una lista no lim­i­ta­da ni a Edad Media ni a Renacimien­to.

* Rinasci­men­to. Research Guide for Renais­sance Stud­ies. (Har­vard Uni­ver­si­ty). Al cuida­do de Michael J. Hem­met y Sebas­t­ian Hierl. Bue­na colec­ción de recur­sos para el estu­dio de la lit­er­atu­ra, la his­to­ria, el arte y la músi­ca del Renacimien­to, sin lim­itación de lengua ni de país. Aunque una amplia may­oría de los recur­sos que alber­ga requieren de una cuen­ta de usuario en la Uni­ver­si­dad de Har­vard, puede con­sul­tarse su colec­ción de pin­tu­ra. Es ori­en­ta­ti­vo sobre todo para saber cómo tra­ba­ja una uni­ver­si­dad de las grandes en el cam­po.

* His­to­ry of Medieval & Renais­sance Europe: Pri­ma­ry doc­u­ments. (Eurodocs). Crea­do por Richard Hack­en. Muy útil colec­ción de enlaces sobre his­to­ria medieval y rena­cen­tista. Es con­ve­niente echarle un vis­ta­zo con deten­imien­to porque tam­bién hay tex­tos que se encuen­tran en su servi­dor.

* Use­ful Web­sites for Renais­sance Stud­ies (Uni­ver­si­ty of War­wick). Otra lista de enlaces útil, algunos de los cuales ya se encuen­tran aña­di­dos en esta entra­da.

* Sil­va Rhetor­i­cae. Real­iza­da por Gideon Bur­ton (Brigham Young Uni­ver­si­ty), es una especie de repos­i­to­rio de tér­mi­nos retóri­cos y un dic­cionario. Aunque no sea un lugar exclu­si­va­mente ded­i­ca­do al estu­dio de la retóri­ca medieval y rena­cen­tista, sí ofrece al lec­tor una bue­na infor­ma­ción intro­duc­to­ria a con­cep­tos retóri­cos. Por supuesto, no susti­tuye a Laus­berg, pero puede ser útil ten­er­la a mano.

Colecciones especiales

* Ear­ly Man­u­scripts at Oxford Uni­ver­si­ty. Con­jun­to de man­u­scritos de las dis­tin­tas colec­ciones oxoniens­es —Bal­li­ol Col­lege, Bodleian Library, Cor­pus Christi Col­lege, Jesus Col­lege, Mag­dalen Col­lege, Mer­ton Col­lege y St. John’s Col­lege— con una cal­i­dad de repro­duc­ción excep­cional. No se tra­ta ya solo de que los espe­cial­is­tas puedan ben­e­fi­cia­rse de la increíble colec­ción de Oxford, sino que es una her­ramien­ta muy útil para que el públi­co en gen­er­al pue­da acced­er a tex­tos antes reser­va­dos a unos pocos y com­pren­der visual­mente el pro­ce­so de com­posi­ción de estos tex­tos.

* Dig­i­tal Scrip­to­ri­um (Berke­ley, Uni­ver­si­ty of Cal­i­for­nia, Ban­croft Library). Cuen­ta aho­ra mis­mo con 5.300 man­u­scritos y 24.300 imá­genes, lo que lo sitúa en uno de los catál­o­gos más impor­tantes en línea. La cal­i­dad de las ilus­tra­ciones y la riqueza de la colec­ción lo con­vierten en un lugar de visi­ta oblig­a­do.

* The War­burg Insti­tute Library Dig­i­tal Col­lec­tion (War­burg Insti­tute — Uni­ver­si­ty of Lon­don). Uno de los cen­tros mundi­ales más impor­tantes para el estu­dio del Renacimien­to debía ten­er su propia colec­ción dig­i­tal. Como podéis ver en la pági­na a la que enla­zo, la temáti­ca de dicha colec­ción es muy vari­a­da. Si prefer­ís que no os guíen en estas lides y queréis acced­er a los más de 500 pdfs, sólo tenéis que pin­char aquí.

* Verteilte Dig­i­tale Inkun­abel­bib­lio­thek (Her­zog August Bib­lio­thek Wolfen­büt­tel — Uni­ver­si­tat und Stadt­bib­lio­thek Köln). Colec­ción de incun­ables de la bib­liote­ca de Wolfen­büt­tel, que muchos recono­cen como una de las más impor­tantes colec­ciones para estu­dios sobre el Renacimien­to europeo. La colec­ción es impre­sio­n­ante y la dig­i­tal­ización de los tex­tos de bue­na cal­i­dad. La mejor car­ac­terís­ti­ca, y un ejem­p­lo del esti­lo de tra­ba­jo nece­sar­ios en este cam­po, es que todos los tex­tos han sido tran­scritos y puede bus­carse en ellos.

* Incunab­u­la Data­base (Uni­ver­si­ty of Berke­ley, Ban­croft Library). Com­ple­men­to del ante­ri­or, se tra­ta de la colec­ción de 430 incun­ables de la Ban­croft Library. A excep­ción de la búsque­da por tex­to den­tro de las obras, per­mite con­sul­tar el resto de cam­pos de man­era ráp­i­da y pre­cisa. Por des­gra­cia, no incluye los tex­tos dig­i­tal­iza­dos.

* The Waller Man­u­script Col­lec­tion (Upp­sala Uni­ver­sitet). La impre­sio­n­ante colec­ción de man­u­scritos que Erik Waller fue recopi­lan­do a lo largo de su vida, habit­ual­mente cono­ci­da como la Bib­lio­the­ca Wal­le­ri­ana. La cal­i­dad de las imá­genes es esplén­di­da y el motor de búsque­da es ple­na­mente fun­cional.

* Cor­sair. The Online Research Resource of the Pier­pont Mor­gan Library. Una impre­sio­n­ante colec­ción de 339 man­u­scritos, y que espera dig­i­talizar todos los fon­dos de la Bib­liote­ca. Al con­trario que los ante­ri­ores, sólo repro­duce las ilu­mi­na­ciones de tex­tos Medievales y Rena­cen­tis­tas, de man­era que, aunque es una fuente impor­tante para el estu­dio del arte del scrip­to­ri­um, para aque­l­los que se dediquen a búsquedas tex­tuales será una decep­ción.

* British Library Trea­sures in Full. Seis colec­ciones ded­i­cadas al Renacimien­to: Malory’s Arthuri­an Man­u­script (aún no disponible), Shake­speare in Quar­to, Caxton’s Chaucer, Guten­berg Bible, Magna Car­ta, Renais­sance Fes­ti­val Books. La últi­ma de ellas es una colec­ción de 253 libros sobre fes­te­jos y cer­e­mo­nias que va des­de finales del siglo XV has­ta finales del siglo XVII. La colec­ción está mag­ní­fi­ca­mente dig­i­tal­iza­da y su interés históri­co es incues­tion­able, podéis ver la lista com­ple­ta de la colec­ción aquí.

Proyectos sobre temas específicos

* Ear­ly-Mod­ern Latin Col­lo­quia (Uni­ver­si­ty of Ken­tucky). Impor­tante colec­ción en html de los prin­ci­pales colo­quios esco­lares rena­cen­tis­tas, entre ellos los de Corvinius, Eras­mo, Vives, Mosel­lanus, Cordier y Fontanus y Pes­not. Es la mejor y más com­ple­ta colec­ción en la red. Los tex­tos, están solo en latín.

* Lin­da Hall Library (Uni­ver­si­ty of Ken­tucky). Se tra­ta de una colec­ción acogi­da bajo el mis­mo alo­jamien­to web que la ante­ri­or. Fun­da­men­tal­mente ded­i­ca­da a la his­to­ria de la cien­cia, imag­i­no que muchos se sor­pren­derán de encon­trar el De Trip­li­ci de Gior­dano Bruno o el De pon­deribus de Jor­danus Nemorar­ius, entre muchos otros. La colec­ción está en html, pero cada pági­na tran­scri­ta adjun­ta archi­vo de ima­gen de la edi­ción toma­da.

* The Medici Archive Project (The Bar­ring­ton Foun­da­tion, The DeRoy Tes­ta­men­tary Foun­da­tion, The Flo­rence Gould Foun­da­tion, Fon­dazione Monte dei Paschi di Siena, Nation­al Endow­ment of the Human­i­ties). Impre­sio­n­ante colec­ción de tres mil­lones de car­tas man­dadas y recibidas por miem­bros de la famil­ia Médi­ci entre 1537 y 1743.

* Cor­pus Thomisticum (Uni­ver­si­dad de Navar­ra). Al cuida­do de Enrique Alar­cón. Se tra­ta de una colec­ción de libre acce­so a todas las obras de Tomás de Aquino en latín, a la que se suma un índice, un lex­i­cón y una bib­li­ografía. No es nece­sario, creo, pon­er ningún adorno a la impor­tan­cia, a la alta cal­i­dad del sitio y al cuida­do impeca­ble de los tex­tos.

* Codices Elec­tron­i­ci Eccle­si­ae Colonien­sis (Uni­ver­sität zu Köln) Impor­tante Colec­ción de códices medievales de Colo­nia, pueden bus­carse los tex­tos e incluye bib­li­ografía críti­ca sobre la bib­liote­ca y muchos de los ejem­plares alber­ga­dos en dis­tin­tos for­matos.

* Ear­ly Church Fathers. Edi­ta­da por Roger Pearse. Impor­tante colec­ción de tra­duc­ciones ingle­sas de tex­tos clási­cos, tan­to grie­gos como lati­nos, todos ellos en html, en for­ma­to sim­ple y claro. Fun­da­men­tal para realizar búsquedas cruzadas tras descar­gar­los en nues­tra com­puta­do­ra, pero eso lo expli­caré otro día.

* The Com­mon Man’s Prospec­tive. Al cuida­do de E. C. Marsh. Se tra­ta en real­i­dad de una ver­sión de la ante­ri­or con tra­duc­ciones fuera de dere­chos de explotación con­ver­tidas a pdf. Podéis descar­gar los tex­tos aquí, aunque todos están en inglés.

* Bib­liote­ca Vir­tu­al Saave­dra Fajar­do. (Min­is­te­rio de Edu­cación y Cien­cia — Uni­ver­si­dad de Mur­cia) Bajo la direc­ción de José Luis Vil­la­cañas. Divi­di­da en cua­tro sec­ciones —Bib­liote­ca, Hemerote­ca, Cen­tro de Doc­u­mentación y Tri­buna—, la Bib­liote­ca Vir­tu­al Saave­dra Fajar­do de Pen­samien­to Políti­co ofrece una can­ti­dad de tex­tos de enorme impor­tan­cia para el estu­dio de las ideas políti­cas —aunque no lim­i­ta­do a ellas— en la Edad Media y el Renacimien­to español. El lec­tor va a encon­trar aquí tran­scrip­ciones de tex­tos en pdf, y dig­i­tal­iza­ciones de edi­ciones ya inen­con­tra­bles, de enorme util­i­dad. Podéis con­sul­tar su catál­o­go aquí.

* French Emblems at Glas­gow (Uni­ver­si­ty of Glas­gow). Increíble colec­ción de libros de emble­mas del siglo XVI francés e ital­iano. Aquí se encon­trarán diver­sas edi­ciones de los Emblema­ta de Alci­a­to, jun­to a Barthéle­my Aneau, Théodore de Beze, Jean Jacques Bois­sard, Gilles Cor­rozet, Hadri­anus Junius, Joannes Sam­bu­cus y algunos otros. Se tra­ta de una colec­ción ejem­plar, con repro­duc­ción dig­i­tal de las edi­ciones orig­i­nales y ver­sión elec­tróni­ca. Todos los tex­tos van acom­paña­dos, además de tra­duc­ción al inglés.

* Lit­er­atu­ra Emblemáti­ca His­páni­ca (Uni­ver­si­dade da Coruña). Bajo la direc­ción de Sagrario López Poza. Es sin duda el mejor lugar en castel­lano para aden­trarse en el estu­dio de la emblemáti­ca. La recopi­lación de enlaces a tex­tos en línea en pdf y a otros lugares de emblemáti­ca es de enorme util­i­dad, al igual que su colec­ción de libros de emble­mas españoles. Hay que hac­er­le una críti­ca al sitio, sin embar­go, el sis­tema de nave­gación dista enorme­mente de ser ami­ga­ble y ha cre­ci­do a par­tir de la pági­na orig­i­nal de 1996. Esto com­pli­ca enorme­mente la con­sul­ta y, ante todo, hace muy incó­mo­da la expe­ri­en­cia del usuario.

Bibliotecas nacionales y patrimonios

Tras la labor pio­nera de la Bib­liote­ca Nacional de Fran­cia —creo que no nece­si­ta pre­senta­ciones ni en su sabor orig­i­nal ni en su ver­sión beta— o de la British Library, ha habido var­ios movimien­tos impor­tantes hacia la dig­i­tal­ización de fon­dos por parte de las bib­liote­cas nacionales de var­ios país­es europeos. Sim­ple­mente doy una breve lista de aque­l­los proyec­tos nacionales o europeos que están más avan­za­dos. Por supuesto, no se tra­ta de una lista ni cer­ra­da ni lim­i­ta­da a la lit­er­atu­ra neo­lati­na. Aquí van:

* Michael. Por­tal Europeo de la cul­tura dig­i­tal y el pat­ri­mo­nio.[^1] Se tra­ta de un recur­so fun­da­men­tal, porque agluti­na todas las fuentes dig­i­tales de dis­tin­tos fon­dos europeos en un úni­co sitio. La úni­ca pega es que el servi­dor fun­ciona muy mal, con errores con­tin­u­os y car­gas eter­nas —tan­to en Europa como, por lo que puedo com­pro­bar, en Esta­dos Unidos—. Las fuentes medievales pueden con­sul­tarse aquí, y las fuentes mod­er­nas y con­tem­poráneas, entre las que se encuen­tran las rena­cen­tis­tas, aquí.

* Inter­net Archive. Es el cor­re­la­to de las ante­ri­ores para Canadá y Esta­dos Unidos, aunque con una enorme difer­en­cia: Inter­net Archive está con­stru­i­do por una comu­nidad de per­sonas que añaden, orga­ni­zan, eti­que­tan y comen­tan los mate­ri­ales. Fun­da­do en 1996, se tra­ta de un sitio que fun­ciona medi­ante dona­ciones y que incor­po­ra no sólo libros, sino todo tipo de graba­ciones de audio, de vídeo, soft­ware y demás. Su fun­cionamien­to recor­dará a muchos a la Wikipedia, y tiene cier­to pare­ci­do, lo que es evi­dente es que el que sepa bus­car den­tro de ella se encon­trará con joyas que jamás hubiera pen­sa­do que estu­vier­an en red —ni Google ni ningún motor de búsque­da index­an el archi­vo—. La visi­ta no es recomen­da­da, es obligatoria.[^2]

* Euro­peana. Se lle­va esperan­do el lan­za­mien­to de Euro­peana des­de hace tiem­po. Si no sabéis qué es, os diré que se tra­ta de una nue­va enci­clo­pe­dia apoy­a­da por todos los país­es de la Union Euro­pea. Quizás enci­clo­pe­dia no sería el tér­mi­no exac­to, se tra­ta más bien de una colec­ción dig­i­tal que aspi­ra a abar­car todo el pat­ri­mo­nio de los europeos —obras de arte expues­tas en museos públi­cos y nacionales, músi­ca, libros, vídeos, etcétera—. La pena es que todavía no está abier­ta, su inau­gu­ración será el 20 de noviem­bre de este año. De momen­to podéis ir abrien­do boca en esta entra­da. Cuan­do sea lan­za­da defin­i­ti­va­mente, le dedi­caré una en este sitio.

* The Euro­pean Library. El motor que sirve para bus­car en todas las bib­liote­cas nacionales euro­peas y que ante­ri­or­mente era cono­ci­da como Gabriel. En los tres últi­mos años ha mejo­ra­do enorme­mente en com­para­ción con como lo hacía antes. Aho­ra mis­mo alber­ga 23 bib­liote­cas nacionales que pueden bus­carse ple­na­mente —aunque los que hace­mos tra­ba­jo de archi­vo sabe­mos que quedan secre­tos ocul­tos en los ficheros de toda la vida—. Bási­ca­mente, sirve para localizar tex­tos com­ple­tos, pero sobre todo para comen­zar con el ras­treo de las primeras edi­ciones de una obra. No ya neo­lati­na, sino de cualquier lengua euro­pea. Si os intere­sa el proyec­to, la wikipedia os da una intro­duc­ción que algún alma cán­di­da debería ampli­ar.

* Bib­liote­ca Vir­tu­al del Pat­ri­mo­nio Bib­li­ográ­fi­co Español. Bajo el amparo del Min­is­te­rio de Cul­tura Español y con la colab­o­ración de las Comu­nidades autonómi­cas. A par­tir del 20 de noviem­bre estará inclu­i­da en Euro­peana, de momen­to hay que acud­ir al vín­cu­lo que he adjun­ta­do. A día de hoy cuen­ta con 696 man­u­scritos y 2474 libros impre­sos, más del doble que hace 10 meses. Habrá que ver si sigue a ese buen rit­mo de crec­imien­to, de momen­to la cal­i­dad de las repro­duc­ciones, su catál­o­go real y poten­cial y su acce­si­bil­i­dad lo con­vierten no solo en lugar impre­scindible, sino tam­bién mod­éli­co. Por cier­to, que a ella hay que sumar el Catál­o­go Colec­ti­vo del Pat­ri­mo­nio Bib­li­ográ­fi­co español, que aunque no con­tiene tex­tos dig­i­tal­iza­dos, facili­ta su local­ización y un muestreo rápi­do de edi­ciones.

* Pares. Por­tal de Archivos Españoles. Tam­bién bajo el amparo del Min­is­te­rio de Cul­tura Español, fun­da­men­tal para el tra­ba­jo de his­panistas de todo pelo por la increíble colec­ción de que dispone y que prom­ete. Si es vues­tra primera vez en el sitio, os recomien­do echar un vis­ta­zo en lo que ellos denom­i­nan inven­tario dinámi­co para saber de man­era clara qué tipo de archivos se mane­jan y el esta­do de cada uno. Como es evi­dente incluye un motor de búsque­da.

* Bib­liote­ca Dig­i­tal His­páni­ca (Bib­liote­ca Nacional de Madrid). El proyec­to de dig­i­tal­ización de la Bib­liote­ca Nacional dista enorme­mente de sus pares france­ses o británi­cos, pocas obras, selec­ciones dis­cutibles y lenti­tud inau­di­ta en su avance. Si acud­i­mos al enlace patroci­na­do de Clási­cos en la Bib­liote­ca Nacional del Insti­tu­to Cer­vantes, más de lo mis­mo, poco o nada se encon­trará aquí. Lo mejor, su pági­na de enlaces a los fon­dos dig­i­tales de la Bib­liote­ca de Cataluña, la Bib­liote­ca Dig­i­tal del Ate­neo de Madrid, la Bib­liote­ca Dig­i­tal del Real Jardín Botáni­co, la Bib­liote­ca Dig­i­tal Vas­ca, la Bib­liote­ca Dix­i­tal de Gali­cia, la Bib­liote­ca Navar­ra Dig­i­tal, la *Bib­liote­ca Valen­ciana Dig­i­tal, la Bib­liote­ca Vir­tu­al de Andalucía, la *Colec­ción Dig­i­tal Com­plutense, las Colec­ciones Dig­i­tales de la Uni­ver­si­dad de Barcelona, los *Fon­dos dig­i­tal­iza­dos de la Uni­ver­si­dad de Sevil­la, la Memo­ria Dig­i­tal de Canarias y la *SOMNI: Colec­ción Vir­tu­al del Fon­do Históri­co de la Uni­ver­si­dad de Valen­cia. He mar­ca­do con un aster­isco, de toda la lista, aque­l­las que tienen mejores colec­ciones de tex­tos rena­cen­tis­tas, con ten­den­cia a algunos real­mente difí­ciles de con­seguir por otra vía.

* BNPolona. La Bib­liote­ca Nacional de Polo­nia ha real­iza­do un enorme esfuer­zo por dig­i­talizar una amplia colec­ción de sus archivos. La colec­ción de libros impre­sos durante el siglo XVI podía con­sul­tarse sin prob­le­ma aquí, parece que han tenido algún prob­le­ma con el servi­dor, con­fiemos en que lo solu­cio­nen pron­to.

Esta entra­da for­ma parte de una serie lla­ma­da MacOSX para inves­ti­gadores en humanidades. Podréis encon­trar más enlaces a la infor­ma­ción sobre este tema en la entra­da orig­i­nal.

[^1]:

He aquí una obser­vación com­ple­ta­mente fuera de lugar, pero es un hecho que comien­za a molestarme por la fre­cuen­cia con que se da: el encabeza­do de la pági­na aparece en inglés, francés e ital­iano (!?!) pero no en castel­lano, al igual que el enlace a la pági­na en español es el últi­mo de los cin­co idiomas ofre­ci­dos, a pesar de que el orden alfabéti­co —y no eurocén­tri­co cas­poso— acon­se­jaría pon­er la opción en segun­do lugar. Quizás habría que hac­er hin­capié en que el castel­lano es a día de hoy la lengua euro­pea más habla­da en el mun­do.

[^2]:

Hay una par­tic­u­lar­i­dad con respec­to a las dis­tin­tos for­matos en los que pueden encon­trarse los doc­u­men­tos en esta pági­na. Las ver­siones en pdf de los mis­mos pueden eje­cu­tarse de for­ma muy lenta y tediosa en MacOSX, por eso es recomend­able que os descar­guéis las ver­siones en for­ma­to djvu. Para poder visu­alizar­los en vue­stro nave­g­ador es nece­sario que instaléis el plu­g­in de esta direc­ción; para eje­cu­tar­los en vue­stro orde­nador, hay un lec­tor aquí, aunque es algo inestable.

A Companion to Digital Literary Studies

A Companion to Digital Literary Studies.pngEn una mues­tra de sen­ti­do común que le fal­ta cada vez más a las edi­to­ri­ales, Black­well ha deci­di­do pub­licar en su ver­sión elec­tróni­ca y con acce­so libre para cualquiera que la quiera con­sul­tar, su Com­pan­ion to Dig­i­tal Lit­er­ary Stud­ies, edi­ta­da por Ray Siemens y Susan Schreib­man.

Digo que es una mues­tra de sen­ti­do común, porque es un poco difí­cil com­pren­der cómo una obra que se ocu­pa de este tipo de temas sal­ió impre­sa en papel en algún momen­to. Como tan­tos otros ejem­p­los que han sido devo­ra­dos por el tiem­po. Por cier­to, que recomien­do espe­cial­mente el artícu­lo de Aimeée Mor­ri­son: «Blogs and Blog­ging: Text and Prac­tice».

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