Ficta eloquentia

Retórica, política y poética medieval y renacentista. Silva de varia lección

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Andrea Pozzo y la perspectiva

Uno de mis pin­tores favoritos del bar­ro­co es andrea poz­zo. Reconoz­co que no goza de la fama de Car­avag­gio, ni de Lodovi­co, Agosti­no y Anni­bale Car­raci, ni de Rubens, ni de tan­tos otros, y prob­a­ble­mente no la merece. A pesar de esto, Poz­zo siem­pre me ha intere­sa­do por dos razones: por sus reflex­iones acer­ca del teatro como un espa­cio con unas car­ac­terís­ti­cas y unas necesi­dades especí­fi­cas —sobre lo que me ocu­paré en la sigu­iente entra­da— y por ser un autor con unas pre­ocu­pa­ciones fun­da­men­tal­mente rena­cen­tis­tas al que le tocó vivir a medi­a­dos del siglo XVII.

Poz­zo ha pasa­do a la his­to­ria de la pin­tu­ra, mere­ci­da­mente, por su dominio del fres­co y su capaci­dad para crear per­spec­ti­vas hiper­re­al­is­tas sobre super­fi­cies planas. Den­tro de sus obras más impor­tantes —pin­chad sobre los vín­cu­los para ver­las sin salir de esta pági­na— se encuen­tran la bóve­da, el fres­co de la apo­teo­sis y la cúpu­la de la Igle­sia de San Igna­cio en Roma o la cúpu­la y los fres­cos de la Igle­sia jesui­ta de Viena. En ellas la influ­en­cia de la obra Andrea Man­teg­na es evi­dente, si bien Poz­zo supera con mucho al mae­stro. Sobre su obra pic­tóri­ca y sobre su vida no me que­da más que recomen­daros la wikipedia y la breve selec­ción bib­li­ográ­fi­ca que añadiré al pie de la entra­da.

Pero hoy no os trai­go obras pic­tóri­c­as, sino a las ilus­tra­ciones del úni­co libro que Poz­zo pub­licó. La Per­spec­ti­va pic­to­rum atque archi­tec­to­rumPer­spec­ti­va para pin­tores y arqui­tec­tos, forzan­do un poco el gen­i­ti­vo— gozó de enorme fama des­de la primera edi­ción del primer vol­u­men (1693) y del segun­do (1698). La perte­nen­cia de Poz­zo a la orden de los jesuitas favore­ció sin duda su tra­duc­ción a numerosos idiomas y las con­tin­uas edi­ciones durante los dos sig­los sigu­ientes. De hecho, la obra de Poz­zo se con­vir­tió en una ref­er­en­cia en Europa has­ta bien entra­do el siglo XIX en mate­ria de per­spec­ti­va y fue estu­di­a­da tan­to en cen­tros donde se forma­ba a artis­tas como en escue­las de arqui­tec­tura. Lo intere­sante del libro es que Poz­zo jamás llevó a la prác­ti­ca ninguno de sus dis­eños, si bien algu­nas de sus ideas se mate­ri­alizaron bien pron­to en la igle­sia romana de San Apol­linare y la igle­sia jesui­ta de San Francesco Save­rio (1700–1702) en Tren­to.

Quizás mi fasci­nación proviene de que Poz­zo no se planteara edi­ficar nada con­tenido en los más de 200 graba­dos que com­po­nen la obra; como en segui­da veréis, los obje­tos son suma­mente detal­la­dos, e impre­siona com­pro­bar cómo se parte del con­cep­to más bási­co has­ta desar­rol­lar cada una de las partes y pon­er­las en su con­tex­to, todo bajo la obser­vación estric­ta de la per­spec­ti­va. Espero que las dis­frutéis:

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La selec­ción de ilus­tra­ciones que acabáis de ver ha sido extraí­da del tomo primero de la edi­ción bil­ingüe (alemán — latín) de 1709. Las imá­genes han sido recor­tadas y enderezadas, se ha aumen­ta­do la luz y la defini­ción y se han elim­i­na­do algu­nas man­chas cuan­do ha sido posi­ble. El primer y el segun­do vol­u­men están disponibles en la bib­liote­ca de la Ruprecht-Karls-Uni­ver­sität de Hei­del­berg. Y tenéis la opción de descar­gar ambos volúmenes en pdf.

Si os intere­sa la figu­ra de Poz­zo, su relación con los jesuitas, sus ref­er­en­cias, su influ­en­cia y sus ideas sobre arqui­tec­tura y teatro, podréis encon­trar una bue­na aprox­i­mación en las sigu­ientes entradas bib­li­ográ­fi­cas:

* Ogden, Dun­bar H, The Ital­ian Baroque Stage: Doc­u­ments by Giulio Troili, Andrea Poz­zo, Fer­di­nan­do Gal­lie-Bibi­ena, Bal­das­sare Orsi­ni. Trans­lat­ed with Comen­tary, Berke­ley: Uni­ver­si­ty of Cal­i­for­nia Press, 1978.
* Blunt, Antho­ny, «Two Archi­tec­tur­al Draw­ings by Andrea Poz­zo», Mas­ter Draw­ings XX: 1 (1982), pp. 22–75.
* De Feo, Vit­to­rio y Vit­to­rio Mar­tinel­ly, Andrea Poz­zo, Firen­ze: Elec­ta, 1996.
* Fil­ip­pi, Ele­na, L’arte del­la prospet­ti­va. L’opera e l’insegnamento di Andrea Poz­zo e Fer­di­nan­do Gal­li Bibi­ena in Piemonte, Firen­ze: Leo S. Olsch­ki, 2002.

Tam­bién podéis acced­er a parte de su obra pic­tóri­ca en Inter­net. No os quiero cansar con una lista exten­sa de hiper­vín­cu­los, encon­traréis la amplia may­oría de los que os daría en esta entra­da de la Art­cy­clo­pe­dia.

Como siem­pre, dejo a vues­tra dis­posi­ción los comen­tar­ios para que­jas, dudas, sug­eren­cias y aporta­ciones. Y sigo ani­man­do a aque­l­los que no estáis suscritos a este blog a que lo hagáis para recibir cómoda­mente sus actu­al­iza­ciones en vue­stro lec­tor de RSS o en vue­stro correo elec­tróni­co.

Lucifer Renascens o representaciones renacentistas del diablo

Hay una enorme can­ti­dad de graba­dos y dibu­jos que rep­re­sen­tan al dia­blo, al demo­nio, a lucifer —como queráis— durante el renacimien­to. Como lle­vo un tiem­po colec­cionán­do­los, me ha pare­ci­do un buen momen­to para dejaros aquí algunos de ellos. Como siem­pre, para ver las imá­genes a un tamaño más grande o para recor­rerlas en alta res­olu­ción sin ayu­daros del tex­to, lo úni­co que tenéis que hac­er es pin­char en ellas. Los comen­tar­ios y descrip­ciones de las mis­mas van en el encabeza­do y no al final.

Podemos comen­zar con el graba­do sobre el Apoc­alip­sis que a finales del siglo XV real­izó Albrecht Dür­er. En la ima­gen podéis ver en la esquina infe­ri­or izquier­da a un ángel que enca­de­na a Lucifer, en la parte supe­ri­or, otro ángel enseña a San Juan una ciu­dad que rep­re­sen­ta la nue­va Jerusalem. La ima­gen for­ma parte de una serie que Durero real­izó entre 1497 y 1498 sobre el tema.


Albrecht Dürer - Apocalipsis (1498-1499)

La sigu­iente ima­gen fue real­iza­da por un grabador anón­i­mo e impre­sa por Dirk Jacob­sz en 1525. Rep­re­sen­ta la tentación de Cristo. El demo­nio aparece rep­re­sen­ta­do con alas de ángel, rabo y ore­jas pun­ti­agu­das.


Dirk Jacobsz - La tentación de Cristo (1525)

La rep­re­sentación del dia­blo sirvió en numerosas oca­siones, como ver­e­mos, para ilus­trar cues­tiones políti­cas. En esta ima­gen, aparece la igle­sia celes­tial protes­tante con­fronta­da con la igle­sia católi­ca ter­re­na. Dos sac­er­dotes protes­tantes y sus respec­ti­vas con­gre­ga­ciones apare­cen rodeadas de nubes en primer plano. Al fon­do, el Anti­cristo se encuen­tra en su trono rodea­do por cléri­gos. El graba­do for­ma parte de una serie de 48 que fueron prepara­dos para acom­pañar la tra­duc­ción que Loren­zo Agrí­co­la había real­iza­do del Comen­tario al Apoc­alip­sis de Sebas­t­ian Mey­er. Está data­da en 1548 y su impre­sor fue Matthias Gerung.


Matthias Gerung - La iglesia católica terrena y la protestante celestial

La sigu­iente ima­gen es una revisión del graba­do de Dür­er que hemos vis­to más arri­ba. En esta apare­cen dos ánge­les enca­de­nan­do a sendos dia­b­los y la Nue­va Jerusalem de fon­do. Es el graba­do número 21 de una serie real­iza­da entre 1546 y 1555 por Jean Duvet para ilus­trar el Apoc­alip­sis (en este caso, el capí­tu­lo XX).


Jean Duvet - Apocalipsis XX

Duvet tam­bién imprim­ió en 1555 una ima­gen fuera de esta serie que rep­re­senta­ba la rev­elación de San Juan Evan­ge­lista. En el cen­tro de la ima­gen puede verse al Evan­ge­lista tenien­do una rev­elación, con un libro con la primera línea de su evan­ge­lio sobre sus pier­nas. A sus pies se encuen­tra el dia­blo cayen­do a un foso. A la mis­ma altura, a los lados, apare­cen rep­re­sen­ta­dos los otros tres evan­ge­lis­tas. En la parte supe­ri­or la Trinidad. El dia­blo aparece rep­re­sen­ta­do como una ser­pi­ente ala­da y con gar­ras.


J. Duvet - La Revelación de San Juan Evangelista

Entre 1544 y 1558, Matthias Gerung imprim­ió una serie de graba­dos para ilus­trar La vida del Anti­cristo, en 1565 se les añadirían orna­men­tos y tex­tos a las imá­genes de los que pre­scindo aquí. Gerung imprim­ió prác­ti­ca­mente al mis­mo tiem­po que esta serie otra que ilus­tra­ba el Apoc­alip­sis; com­ple­ta­mente inde­pen­di­ente. Reco­jo dos imá­genes espe­cial­mente intere­santes. La primera de ellas es el nacimien­to del Anti­cristo. Aparece en el cen­tro de la ima­gen, sen­ta­da en un trono, una par­turi­en­ta con la cabeza cubier­ta y enseñan­do los pechos, de su vagi­na sale un dia­blo y un bebe entre lla­mas, dos mujeres la asis­ten a ambos lados y una comadrona agar­ra al niño, mien­tras que el dia­blo sale por sí mis­mo. A la derecha de la ima­gen vemos a dos comadronas soste­nien­do a otro recien naci­do, una de ellas lo ama­man­ta sobre un brasero. El trono rep­re­sen­ta el poder regio, sigu­ien­do de algu­na man­era el tex­to del Apoc­alip­sis.


Matthias Gerung - El nacimiento del anticristo (vida del anticristo - serie)

La segun­da ima­gen de esta serie que he escogi­do es el bautismo del Anti­cristo. En clara clave reformista, el Anti­cristo lle­va en su cabeza una tiara papal. Se encuen­tra rodea­do por un grupo de demo­ni­os vesti­dos como sac­er­dotes y mon­jas. La pila bautismal está en lla­mas y el sac­er­dote que real­iza la cer­e­mo­nia tiene ore­jas de bur­ro, pier­nas con alas y gar­ras y sostiene un nerdiludi­um o tabla de backgam­mon (sin bro­mas) que sim­boliza a la igle­sia angli­cana.


Matthias Gerung - El Bautismo del Anticristo (vida del Anticristo - Serie)

Los sigu­ientes dos graba­dos que os trai­go fueron real­iza­dos en 1584 y 1585 por Marten de Vos, impre­sos por Hierony­mus Wier­ix y pub­li­ca­dos en las pren­sas de Jus­tus Sadel­er. El moti­vo de ambos es el mis­mo: el vencimien­to del dia­blo. Pero es intere­sante cómo el mis­mo grabador rep­re­sen­ta de dos man­eras tan dis­tin­tas al dia­blo. En la primera ima­gen ten­emos a San Miguel pisan­do la cola del demo­nio que per­manece en el sue­lo. Se tra­ta de un ángel con cola de ser­pi­ente. Por supuesto, la rep­re­sentación depende direc­ta­mente del Apoc­alíp­sis: “Hubo un gran com­bate en los cie­los. Miguel y sus ánge­les lucharon con­tra el Dragón. Tam­bién el Dragón y sus ánge­les com­bat­ieron, pero no prevalecieron y no hubo ya lugar en el Cielo para ellos. Y fue arro­ja­do el Dragón, la Ser­pi­ente antigua, el lla­ma­do Dia­blo y Satanás, el seduc­tor del mun­do entero; fue arro­ja­do a la tier­ra y sus ánge­les con él.” (Apoc­alip­sis XII: 7–9)


Marten de Voos - San Miguel vence a Satán

La segun­da ima­gen de Marten de Vos es la de Cristo ven­cien­do al Dia­blo. En este caso, en lugar del híbri­do entre ángel y ser­pi­ente nos encon­tramos la rep­re­sentación más tradi­cional del demo­nio. Cristo per­manece con la cruz sobre él, en señal de su cru­ci­fix­ión como reden­ción de los peca­dos de la Cris­tian­dad, como refle­jo del vencimien­to del peca­do orig­i­nal, al lado del Dia­blo se encuen­tra una ser­pi­ente mor­di­en­do una man­zana. A la vez, el Dia­blo aparece rep­re­sen­ta­do con una calav­era que rep­re­sen­ta la vida mor­tal y su vencimien­to.


Marten de Vos - Cristo venciendo a Satán

El dia­blo, por supuesto, tam­bién tiene una inter­ven­ción direc­ta en la vida cotid­i­ana. Un buen ejem­p­lo, y a la vez un alarde de imag­i­nación cre­ati­va, se encuen­tra en las tres imá­genes que Hen­drik Goltz­ius dedicó al tema del mat­ri­mo­nio (1595). En la ima­gen ded­i­ca­da al mat­ri­mo­nio de con­ve­nien­cia, quien ofi­cia el enlace es Satanás. Aquí aparece refle­ja­do con patas de cabra, gar­ras de águila en vez de manos, pechos de mujer, cuer­nos y una capucha que le cubre la cabeza.


Matrimonio oficiado por Satán (Tres clases de matrimonios - serie)

En el mis­mo año que Goltz­ius real­iza su graba­do, un viejo cono­ci­do nue­stro, Theodor de Bry, real­iza su alfa­beto, el New Kun­stlich­es Alpha­bet, en la línea de los alfa­betos fig­u­ra­tivos del Renacimien­to. Como es lógi­co, De Bry ded­i­ca la letra A, por ser prin­ci­pio de todo, al Géne­sis. En ella podéis ver cómo aparece Eva —a vues­tra derecha, por si hay dudas— entre­gan­do la man­zana a Adán y el dia­blo en la parte supe­ri­or —con ros­tro de mujer— sigu­ien­do la línea icono­grá­fi­ca que vimos en el primer graba­do de Marten de Vos.


Nova Alphati effictio

De fecha y grabador descono­ci­dos, aunque real­iza­do prob­a­ble­mente entre 1590 y 1604 es el graba­do que acom­pañó al A Con­cent of Scrip­ture de Hugh Broughton. En la ima­gen puede verse a una mujer coro­n­a­da rep­re­sen­tan­do a Roma que galopa sobre una bes­tia de siete cabezas que rep­re­sen­ta al Impe­rio y con otra bes­tia de siete cabezas a la izquier­da que rep­re­sen­ta a Satán. El papa está rep­re­sen­ta­do por un ani­mal deba­jo de ellos y a la izquiera puede verse un gran insec­to coro­n­a­do rep­re­sen­tan­do al papa. Al pie de la ima­gen se lee: “The empire of Rome, that cru­ci­fied our Lorde and serveth Satan in might and Hypocrisy is pic­tured thus in God’s worde”.


The empire of Rome, that crucified our Lorde and serveth Satan in might and hypocrisy, is pictured thus in Gods worde

Además de todos los graba­dos que hemos vis­to, cir­cun­scritos al ámbito de lo moral, a la sim­bología pro­pa­gandís­ti­ca o a la rep­re­sentación bíbli­ca, tam­bién hay en el Renacimien­to rep­re­senta­ciones mon­stru­osas de Lucifer sin ningún tipo de car­ga adi­cional, sal­vo la recreación en lo hor­ren­do. El mejor ejem­p­lo es el cono­ci­do graba­do de Lodovi­co Cigoli, real­iza­do ya en el siglo XVII. Aquí Lucifer está rep­re­sen­ta­do como un ser mon­stru­oso de tres cabezas y tres pares de alas, sumergi­do has­ta el pecho en un lago devo­ran­do almas. El Lucifer tricé­fa­lo recuer­da a la Ale­goría de la Pru­den­cia de Tiziano.


Lucifer - Lodovico Cigolli

La ima­gen del Lucifer devo­ran­do almas tiene una exten­sísi­ma tradi­ción, que arran­ca prác­ti­ca­mente en los comien­zos de la Edad Media. Podéis ver otra ima­gen pare­ci­da a la ante­ri­or, vin­cu­la­da a la rep­re­sentación de los siete peca­dos cap­i­tales en el graba­do que Andrea de Cione real­izó en la déca­da de los 60 del siglo XV:


Andrea di Cione - Lucifer

No puedo cer­rar la colec­ción sin referirme a una serie que se encuen­tra den­tro de mis favoritas. Se tra­ta de las ilus­tra­ciones que acom­pañaron a la edi­ción de 1674 del Par­adise Lost de Mil­ton. Fueron impre­sas por Hen­drik Eland y son autén­ti­cas obras de arte. Solo pon­dré tres de ellas.


El diablo a las puertas del pecado (Ilustración para el Paradise Lost)


Hendrik Eland, El diablo frente a Cristo (Ilustración para el Paradise Lost)


Hendrick Eland - El diablo en los Infiernos (Ilustración para el Paradise Lost)

Espero que dis­frutéis tan­to las imá­genes como lo hago yo. Por cier­to, que el copy­right de todas ellas pertenece al British Muse­um. Dejo a vues­tra dis­posi­ción, como siem­pre, el aparta­do de comen­tar­ios para que hagáis vues­tras recomen­da­ciones, añadáis más imá­genes y recur­sos sobre el tema o comen­téis lo que os ven­ga en gana.

Victoria and Albert Museum’s Medieval and Renaissance collection

El Vic­to­ria and Albert Muse­um planea abrir al públi­co toda su colec­ción de arte de la Edad Media y el Renacimien­to (300‑1600) el año que viene. El proyec­to, que ha costa­do 31 mil­lones de libras, supone que se podrá acced­er a 1800 obras de arte de man­era gra­tui­ta, y el pro­ce­so para hac­er­las acce­si­bles pre­sen­ta a su vez algu­nas novedades con respec­to a lo que esta­mos acos­tum­bra­dos. El museo ha con­trata­do los ser­vi­cios del estu­dio MUMA de arqui­tec­tura para ofre­cer las obras de arte —prin­ci­pal­mente las de arte sacro— con las condi­ciones de ilu­mi­nación y ambi­en­tales en las que podían ser obser­vadas durante la Edad Media.

Todo este tra­ba­jo de recon­struc­ción, reubi­cación y habil­itación for­ma parte de un proyec­to que comen­zó en 2001 y que se esti­ma que ha costa­do unos 120 mil­lones de libras en su total­i­dad, con la remod­elación com­ple­ta del ala de South Kens­ing­ton y la creación de 10 nuevas salas. Para saber cuán­do se podrá vis­i­tar, os recomien­do que os suscribáis a su blog. Si os intere­san más detalles acer­ca del proyec­to, podéis con­sul­tar la noti­cia en el Tele­graph, la BBC, The Inde­pen­dent o Art Dai­ly. Yo me he enter­a­do gra­cias al Medieval Mate­r­i­al Cul­ture Blog.

Las mujeres en la pintura durante los últimos 500 años


Acabo de encon­trarme en Books Inq. este vídeo que recoge una exten­sa colec­ción de retratos femeni­nos de los últi­mos quinien­tos años. No he podi­do evi­tar hac­erme eco aquí por la belleza del vídeo y de las imá­genes, a las que se suma una de mis piezas preferi­das de Bach. Espero que os guste.

The Renaissance Image of Man and the World

Acabo de encon­trarme en Inter­net con una de esas joyas que puede intere­sar a algunos de los lec­tores. Se tra­ta del vol­u­men edi­ta­do por Bernard O’Kelly The Renais­sance Image of Man and the World (Colum­bus, Ohio: Ohio State Uni­ver­si­ty Press, 1966). Los artícu­los que pueden encon­trarse en él son:

* «Intro­duc­tion», de Bernard O’Kelly.
* «Phi­los­o­phy and Human­ism in Renais­sance Per­spec­tive», de Paul Oskar Kris­teller.
* «The Renais­sance: The Lit­er­ary Cli­mate», de Dou­glas Bush.
* «The Image of Man in Renais­sance Art: From Donatel­lo to Michelan­ge­lo», de H. J. Jan­son.
* «Pao­lo Toscanel­li and His Friends», de Gior­gio de San­til­lana.
* «Music of the Renais­sance as Viewed by Renais­sance Musi­cians» de Edward E. Lowin­sky.

THE_RENAISSANCE_IMAGE_OF_MAN_AND_THE_WORLD.pdf (página 1 de 224).jpgQuizás la recopi­lación de con­fer­en­cias aquí reuni­da carece de la bril­lantez de otros tex­tos de los sesen­ta. En el caso de Kris­teller y Dou­glas Bush, a la altura en que se pub­li­can, no apor­tan nada orig­i­nal a su obra, aunque sí sin­te­ti­zan y per­petúan aspec­tos tópi­cos en el tra­ba­jo de ambos, valien­do por ello como sín­te­sis de este. La intro­duc­ción de O’Kelly da bue­na mues­tra de las direc­ciones más comunes para el estu­dio del tema en la déca­da de los sesen­ta, y no está de más para per­catarse de cuán­to ha cam­bi­a­do nues­tra per­cep­ción y pre­ocu­pa­ciones al tratar el Renacimien­to en el últi­mo medio siglo. Las con­fer­en­cias de may­or méri­to no se ocu­pan, sin embar­go, ni de lit­er­atu­ra, ni de filosofía; los tra­ba­jos de H. J. Jan­son y de E. E. Lowin­sky apor­tan intere­santes obser­va­ciones sobre la escul­tura y la músi­ca del Renacimien­to, que mar­carían vías que luego habrían de ser recor­ri­das por dis­tin­tos his­to­ri­adores del arte —Baxan­dall entre ellos— y de la músi­ca —Daniel P. Walk­er a la cabeza—.

Para descar­gar el doc­u­men­to PDF de 224 pági­nas (21,7 Mb) solo tenéis que pin­char aquí.

Nota bene: Si tienes la certeza de que este libro está todavía suje­to a dere­chos de autor o si cono­ces algu­na razón por la que no debiera estar aquí, por favor, no dudes en pon­erte en con­tac­to con­mi­go y pro­ced­eré a reti­rar­lo.

Michael Baxandall (10 de agosto de 1933-12 de agosto de 2008)

Salgo de la para­da oblig­a­to­ria de Agos­to para hac­erme eco de una noti­cia que me ha entris­te­ci­do espe­cial­mente y de la que me he enter­a­do dos sem­anas después de que tuviera lugar. El 12 de agos­to de este año Michael Baxan­dall moría en Lon­dres a la edad de 74 años.

Se tra­ta de una pér­di­da enorme para la his­to­ria del arte y para la his­to­ria int­elec­tu­al del Renacimien­to, por lo que me gus­taría dedi­car­le unas líneas. Prob­a­ble­mente Baxan­dall sea cono­ci­do en el panora­ma español por la tra­duc­ción de una de sus obras más impor­tantes: Giot­to y los oradores. La visión de la pin­tu­ra en los human­istas ital­ianos y el des­cubrim­ien­to de la com­posi­ción pic­tóri­ca 1350–1450 (Madrid: Visor, 1996). En la que se encuen­tran algunos de los temas fun­da­men­tales de muchas de sus obras: la his­to­ria social de la pro­duc­ción de la obra de arte, los vín­cu­los que esta mantiene con otras for­mas de expre­sión durante el Renacimien­to, los mod­os de relación entre dis­ci­plinas y las difer­entes vías por las que cohe­sio­n­an los prin­ci­p­ios de una cul­tura, los dis­tin­tos gra­dos y mod­os de influ­en­cia entre esti­los y obras, la impor­tan­cia de la per­cep­ción y del modo de manip­u­lar­la por parte de los artis­tas del Renacimien­to, etcétera.


Michael Baxandall

La obra de Baxan­dall es mucho más exten­sa de lo que tiende a pen­sarse en España. Un lis­ta­do de sus obras más impor­tantes debería incluir:

* 1971, Giot­to and the Ora­tors, Oxford: The Claren­don Press.
* 1972, Paint­ing and Expe­ri­ence in Fif­teenth-Cen­tu­ry Italy, Oxford: Oxford Uni­ver­si­ty Press.
* 1980, The Lime­wood Sculp­tors of Renais­sance Ger­many, New Haven: Yale Uni­ver­si­ty Press.
* 1986, Pat­terns of Inten­tion, New Haven: Yale Uni­ver­si­ty Press.
* 1994, Tiepo­lo and the Pic­to­r­i­al Intel­li­gence, en colab­o­ración con Svet­lana Alpers, New Haven and Lon­don: Yale Uni­ver­si­ty Press.
* 1995, Shad­ows of the Enlight­en­ment, New Haven: Yale Uni­ver­si­ty Press.
* 2003, Words for Pic­tures. Sev­en Papers on Art and Crit­i­cism, New Haven: Yale Uni­ver­si­ty Press.

Durante su vida académi­ca perteneció a uni­ver­si­dades y cen­tros de enorme pres­ti­gio, entre ellas el War­burg Insti­tute —una de las más impor­tantes insti­tu­ciones mundi­ales sobre el Renacimien­to—, la Uni­ver­si­dad de Lon­dres, el Vic­to­ria and Albert Muse­um, la Uni­ver­si­dad de Oxford, la Uni­ver­si­dad de Cor­nell y la Uni­ver­si­dad de Berke­ley.

Durante los últi­mos años, han ido apare­cien­do libros y artícu­los sobre la figu­ra de Baxan­dall de muy diver­so cal­a­do y méri­to. Pueden hojearse: W. Eugene Klein­bauer (1982), Research Guide to the His­to­ry of West­ern Art, Chica­go: Amer­i­can Library Asso­ci­a­tion, p. 118; Michael Baxan­dall, Inter­view with Art His­to­ri­ans. 1991–2002, Mal­ibu, CA: Get­ty Research Insti­tute; John Oni­ans (1987), Neu­roarthis­to­ry: From Aris­to­tle and Pliny to Baxan­dall and Zeki, New Haven: Yale Uni­ver­si­ty Press y Adri­an Rifkin (1999), About Michael Baxan­dall, Black­well.

Por supuesto, tras la muerte de Baxan­dall es más que prob­a­ble que en los próx­i­mos meses aparez­can pub­li­ca­ciones que reivin­diquen su figu­ra y su tra­ba­jo. Se irá dan­do cuen­ta de ellas en esta mis­ma entra­da.

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Aque­l­los intere­sa­dos en más infor­ma­ción, podrán encon­trar­la en los sigu­ientes sitios de Inter­net:

* The Guardian.
* The Inde­pen­dent.
* The Tele­graph.
* Times.
* Wikipedia.

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