Ficta eloquentia

Retórica, política y poética medieval y renacentista. Silva de varia lección

Categoría: tipografía

Tipografías clásicas para el siglo XXI: The Fell Type

Iginio Mari­ni será un nom­bre oscuro inclu­so para aque­l­los ded­i­ca­dos al mun­do de la tipografía y del dis­eño grá­fi­co. Sin embar­go, ha crea­do uno de los pro­gra­mas más pre­cisos para el inter­letra­je (kern­ing) automáti­co de tipos dig­i­tales: iKern. Este pro­gra­ma ha servi­do para rematar algu­nas de las tipografías dig­i­tales más pop­u­lares de los últi­mos tiem­pos, entre ellas algu­nas de Jos Buiv­en­ga —Anivers, Cal­lu­na, Museo Sans, etc.—, Molotro —Mino­type—, etcétera.

Pero Iginio no solo se ded­i­ca a la creación de soft­ware para mar­car las cor­re­spon­den­cias y el espa­ci­a­do per­fec­to entre car­ac­teres, sino que tiene una pasión especí­fi­ca por las tipografías antiguas, y es ese el moti­vo prin­ci­pal para dedi­car­le esta entra­da.


The Fell Types modern revival fonts realized by Igino Marini using iKern.jpg

Algunos de vosotros ya sabéis lo que me gus­tan las tipografías históri­c­as y el interés que despier­ta en mí su adaptación al mun­do dig­i­tal. Iginio se dedicó a la con­ver­sión a for­ma­to dig­i­tal de las fuentes que sirvieron para la fun­dación de las Pren­sas de Oxford allá por el siglo XVII y que reciben el nom­bre de quien super­visó el tra­ba­jo, el decano de la Christ Church, el Vice-Can­ciller de la Uni­ver­si­dad de Oxford y obis­po, John Fell (1625–1686). La pre­ocu­pación de Fell por la com­posi­ción y el dis­eño era tal que decidió encar­gar la tarea a mae­stros holan­deses en vez de dejar­las en manos de los ingle­ses, que con­sid­er­a­ba como padres de todo tipo de aber­ra­ciones tipográ­fi­cas. Y los tipó­grafos holan­deses tenían a su vez en mente un mod­e­lo claro: los car­ac­teres de civil­ité de Robert Granjon, que pre­tendían ser una respues­ta france­sa al pre­do­minio ital­iano en el dis­eño de romanas.[^1]

Durante poco más del primer siglo de las pren­sas de Oxford, las tipografías Fell sirvieron para la com­posi­ción de todos los títu­los com­puestos en ellas, para quedar pos­te­ri­or­mente rel­e­gadas a edi­ciones de lujo y tiradas muy limitadas.[^2] En el pro­ce­so de refundi­ción de los tipos, Iginio se val­ió de tres mono­grafías, dos de Stan­ley Mor­ri­son y de una de Horace Hart,[^3] a la búsque­da de un sis­tema que le per­mi­tiera recon­stru­ir­los como hom­e­na­je y, al tiem­po, como adaptación a las necesi­dades actuales.

El archi­vo que estáis a pun­to de descar­gar con­tiene:

* La romana y la itáli­ca ingle­sas. Las romanas y las ver­sales fueron cor­tadas por Cristof­fel van Dijck y las itáli­cas por Robert Granjon. John Fell las adquir­ió en 1672. Deben ser impre­sas a 13,5 pun­tos para una cor­re­spon­den­cia exac­ta con el mod­e­lo orig­i­nal.


english and roman italic.jpg

* Los tipos de De Walper­gen. Que se com­po­nen de la triple pica (cícero), cor­ta­do por Peter de Walper­gen y adquiri­do en 1686. Debe ser impre­so a 48 pun­tos para una cor­re­spon­den­cia exac­ta con el mod­e­lo orig­i­nal.


fellrevival-threelinespica.jpg

* El “French Canon”. Cor­ta­do por Peter de Walper­gen y adquiri­do tam­bién en 1686. Debe ser impre­so a 39 pun­tos para una cor­re­spon­den­cia exac­ta con el mod­e­lo orig­i­nal.


fellrevival-frenchcanon.jpg

* Doble Pica (cícero). Cor­ta­do por Peter de Walper­gen y adquiri­do en 1684. Debe ser impre­so a 21 pun­tos para una cor­re­spon­den­cia exac­ta con el mod­e­lo orig­i­nal.


fellrevival-doublepica.jpg

* “Great Primer”. Cor­ta­do por Peter de Walper­gen y adquiri­do tam­bién en 1684. Debe ser impre­so a 21 pun­tos para una cor­re­spon­den­cia exac­ta con el mod­e­lo orig­i­nal.


fellrevival-greatprimer.jpg

* “De Walpergen’s Pica”. Cor­ta­do por Peter de Walper­gen y adquiri­do en 1692. Debe ser impre­so a 12,5 pun­tos para una cor­re­spon­den­cia exac­ta con el mod­e­lo orig­i­nal.


fellrevival-dewalpergenspica.jpg

* A lo que se suman los fleu­rons y ele­men­tos dec­o­ra­tivos. Son cortes fun­da­men­tal­mente de Robert Granjon. El archi­vo 1 debe imprim­irse a 25 pun­tos y el archi­vo 2 a 17,5 para una cor­re­spon­den­cia exac­ta con el tipo orig­i­nal.


fellrevival-fellflowers.jpg

*

Podéis acced­er de man­era gra­tui­ta —aunque acep­tan dona­ciones— a los archivos en estos dos enlaces:

* Open­type.
* True­Type.

La licen­cia obliga a citar la proce­den­cia en aque­l­las pub­li­ca­ciones en que la util­icéis.

Para más infor­ma­ción en Inter­net:

* A Brief His­to­ry of the Fell Types, de Iginio Mari­ni;
* John Fell and the His­to­ry of Book, pub­li­ca­do por el Cen­tre for Ear­ly Mod­ern Stud­ies (Oxford Uni­ver­si­ty);
* Hyp­som­e­try, un blog com­ple­ta­mente com­puesto con la tipografía Fell;
* En 12on14 tenéis un intere­sante exper­i­men­to de Wal­ton Mendel­son, que lle­va a cabo una recon­struc­ción fac­sim­i­lar de la edi­ción de 1684 de la Utopia de Thomas More usan­do la dig­i­tal­ización de Mari­ni. Podéis encar­gar­lo aquí y en este enlace ver una com­par­a­ti­va entre la edi­ción orig­i­nal y la recon­struc­ción dig­i­tal.
* Podéis encon­trar en la breve his­to­ria de la tipografía de la Wikipedia una sucin­ta ref­er­en­cia a los Fell Types.
* Hoe­fler & Frere-Jones tam­bién tienen una ver­sión com­er­cial —mucho más lim­i­ta­da que la de Mari­ni— en su pági­na web.

[^1]:

Stan­ley Mor­ri­son (1967), John Fell, The Uni­ver­si­ty Press and the ‘Fell” Types , Oxford: Oxford Uni­ver­si­ty Press, pp. 139–42; id. (1973), A Tal­ly of Types, Cam­bridge: Cam­bridge Uni­ver­si­ty Press, p. 71.

[^2]:

Sobre la res­ur­rec­ción del tipo solo me que­da recomen­dar uno de los mejores libros sobre his­to­ria de la tipografía que he leí­do: Mar­tin Ould (2000), The Fell Revival; Describ­ing The Cast­ing Of The Fell Types At The Uni­ver­si­ty Press, Oxford, And Their Use By The Press And Oth­ers Since 1864, The Old School Press.

[^3]:

Stan­ley Mor­ri­son (1951), The Roman Ital­ic & Black Let­ter bequeathed to Uni­ver­si­ty of Oxford by Dr. John Fell, Oxford: Oxford Uni­ver­si­ty Press; id. (1967), John Fell, The Uni­ver­si­ty Press and the ‘Fell” Types , Oxford: Oxford Uni­ver­si­ty Press; Horace Hart (1970), Notes on a Cen­tu­ry of Typog­ra­phy at the Uni­ver­si­ty Press Oxford, 1693–1794, Oxford: The Claren­don Press.

The League of Moveable Type

En mi interés con­tin­uo por cues­tiones rela­cionadas con la tipografía y el dis­eño, me he encon­tra­do con The league of Move­able Type (La liga del tipo móvil). El proyec­to corre a car­go de dos dis­eñadores, Mic­ah Rich y Car­o­line Hadi­lak­sono y es una exten­sión de A Good Com­pa­ny.

La idea es la creación de un repos­i­to­rio de fuentes en códi­go abier­to; pero con una par­tic­u­lar­i­dad: este repos­i­to­rio está pen­sa­do como una platafor­ma de tra­ba­jo para dis­eñadores y la idea de que las fuentes sean abier­tas está ínti­ma­mente lig­a­da a la futu­ra implantación de CSS3 en la red y la rev­olu­ción que va a supon­er.


The League of Moveable Type.png

Has­ta hace no mucho tiem­po el dis­eño de una pági­na y su estruc­tura iban direc­ta­mente lig­a­dos. Uno de los pro­ce­sos más intere­santes para los dis­eñadores fue la imple­mentación del lengua­je CSS, que per­mitía sep­a­rar de una man­era clara los con­tenidos de la pre­sentación y, por tan­to, hac­er mucho más flex­i­ble la mejo­ra grá­fi­ca sobre mate­ri­ales dados. Tam­bién has­ta aho­ra, cualquiera que tuviera en mente dis­eñar una pági­na web tenía que hac­er­lo lim­i­ta­do por las fuentes seguras. Era la úni­ca man­era de que cualquier dis­eñador pudiera saber si la visu­al­ización de las pági­nas era la cor­rec­ta en todos los orde­nadores y los nave­g­adores. Esto no qui­ta que no se puedan hac­er vir­guerías usan­do, dig­amos, Geor­gia. Con CSS3 el mun­do de la tipografía y del dis­eño en la red cam­biará sus­tan­cial­mente, ofre­cien­do autén­ti­cas mar­avil­las que super­arán al papel impre­so.

The League of Move­able Type nace con la inten­ción de ofre­cer un repos­i­to­rio de fuentes libres que per­mi­tan mejo­rar la tipografía en Inter­net. De momen­to solo tienen un híbri­do entre serif y sans-serif lla­ma­do junc­tion, pero esper­e­mos que el catál­o­go se amplíe poco a poco. Todas las fuentes que se irán alo­jan­do en el sitio estarán bajo esta licen­cia de Cre­ative Com­mons.

Si os intere­sa saber de qué va su proyec­to, os recomien­do leer su man­i­fiesto; tam­bién podéis echarle un vis­ta­zo a lo que supon­drá la implantación de CSS3 en A list apart y algunos ejem­p­los en The Zen Gar­den.

Newzald o el amor a las letras

El amor por la tipografía es algo difí­cil de explicar, la obsesión por la letra per­fec­ta y por el modo de dis­tribuir el tex­to en un entorno, el libro, cre­an­do una obra de arte es algo que parece vol­verse una fijación cada vez más rara, siem­pre lo fue, en el común de los lec­tores. Como todo arte racional —con sus irra­cional­i­dades y extrav­a­gan­cias, claro— puede apren­der­se, o al menos uno puede aspi­rar a com­pren­der sus rudi­men­tos si se toma el tiem­po sufi­ciente y acude a intro­duc­ciones tan bue­nas como las de Jan Tschi­chold —que jamás pasará de moda—,[^1] Daniel Berke­ley Updike[^2] o Simon Loxley.[^3]

Viene el des­barre con moti­vo, des­cuidad. Hoy me ha suce­di­do algo poco fre­cuente, me he encon­tra­do con una tipografía serif de la que me he queda­do com­ple­ta­mente pren­da­do. Es obra de Kris Sow­ers­by, que fue invi­ta­do a des­gra­nar en esta entra­da de I Love Typog­ra­phy —el mejor blog de Inter­net, con difer­en­cia, sobre tipografía— el fasci­nante pro­ce­so de creación de la fuente, des­de sus orí­genes en boce­tos has­ta el resul­ta­do final. Un pro­ce­so al que me parece que se pres­ta muy poca aten­ción fuera de cír­cu­los de dis­eñadores, cuan­do no debiera de ser en abso­lu­to así.

Newzald me parece una serif muy sobria y cor­rec­ta sin ser para nada abur­ri­da, tiene per­son­al­i­dad y ofrece una flu­idez envidi­a­ble para su lec­tura. Además de la pequeña mues­tra que os he deja­do al pie de este pár­rafo, podéis ver toda la famil­ia aquí y descar­gar el espéci­men en pdf pin­chan­do en este vín­cu­lo.



Newzald Sample

La fuente tiene un pre­cio decente para sus car­ac­terís­ti­cas, sim­i­lar al de Min­ion, por ejem­p­lo. Yo no sé si he sido bueno o malo durante este año, pero escri­bo esto en la noche de Reyes por si a algún rey mago despis­ta­do le da por enviármela. Cada vez estoy más con­ven­ci­do de que la autoedi­ción y la automa­que­tación mere­cen el esfuer­zo que requieren si uno quiere hac­er libros a la vie­ja usan­za en for­ma­to dig­i­tal, sin sac­ri­ficar ni exten­sión ni cal­i­dad, y espero poder lan­zarme a hac­er­lo yo mis­mo en un futuro no muy lejano con algún proyec­to que lle­va un tiem­po dur­mien­do en un cajón. Ver­e­mos.

Por supuesto, tam­bién se encuen­tran en Inter­net fuentes gra­tu­itas de enorme cal­i­dad. Y al redac­tar esta entra­da me he acor­da­do de que quería hablaros del impre­sio­n­ante tra­ba­jo de restau­ración que San­dra Bal­das­sar­ri, Igna­cio Puli­do y Fran­cis­co Serón —todos ellos, si no me equiv­o­co, de la Uni­ver­si­dad de Zaragoza— han real­iza­do con la tipografía Ibar­ra. Sobre el proyec­to, el méto­do emplea­do y el pro­ce­so de elab­o­ración podéis leer un informe aquí. La fuente puede descar­garse de man­era gra­tui­ta en este enlace. Estoy con­ven­ci­do de que a más de un nos­tál­gi­co le gus­tará escribir unos pár­rafos usán­dola: la sen­sación de ver­la fluir en un proce­sador de tex­tos tiene, para los que hemos leí­do bas­tante a través de ella, un cier­to toque de nos­tal­gia que no que­da mal como cierre del apo­geo navideño. Con­fío en que os val­ga como invitación orig­i­nal para volver a vue­stros cubícu­los a escribir.

[^1]:

J. Tschi­chold (2002), El abecé de la bue­na tipografía. Impre­sos agrad­ables con una bue­na tipografía, Valèn­cia: Camp­graf­ic. El orig­i­nal alemán es de 1960.

[^2]:

D. B. Updike (1922), Print­ing Types. Their His­to­ry, Forms, and Use. A Study in Sur­vivals, Cam­bridge, MA: Cam­bridge Uni­ver­si­ty Press. Que podéis leer con toda la cal­ma en Google Books.

[^3]:

S. Lox­ley (2004), Type: The Secret His­to­ry of Let­ters, Lon­don — New York: I. B. Tau­ris. Que recomen­daría com­prar aunque solo fuera por el plac­er de ver un libro impeca­ble­mente hecho.

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén