Ficta eloquentia

Retórica, política y poética medieval y renacentista. Silva de varia lección

Categoría: chalcographica (Página 2 de 2)

Passional Christi und Antichristi (1521)

El movimien­to reformista y el mun­do de la pági­na impre­sa han ido lig­a­dos des­de sus orí­genes, algo que difer­en­cia a la Refor­ma del resto de movimien­tos het­ero­dox­os o heréti­cos de prin­ci­p­ios de la Edad Mod­er­na. La pop­u­lar­ización de su men­saje a través de los “medios de masas” —val­ga el salto con­cep­tu­al— de la época ini­cia una de las car­ac­terís­ti­cas más duraderas de la prax­is políti­ca occi­den­tal: la coor­di­nación de men­saje, ide­ología y acción medi­ante mod­os están­dares de pro­duc­ción cul­tur­al e infor­ma­ti­va.

Los pro­duc­tos pro­pa­gandís­ti­cos crea­d­os por la Refor­ma se div­i­den en dos ámbitos bien delim­i­ta­dos. Por un lado, las bib­lias en vul­gar, pro­fusa­mente ilustradas con graba­dos y, por otro, plie­gos suel­tos o pequeños libros donde las imá­genes sir­ven para situ­ar el movimien­to tan­to en sus coor­de­nadas doc­tri­nales, como en su relación con el papa­do y otras instan­cias políti­cas. Hoy os trai­go un doc­u­men­to que desta­ca, pre­cisa­mente, por com­bi­nar ambas ten­den­cias.

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Lucas Cranach el viejo com­pu­so 13 graba­dos a prin­ci­p­ios de la segun­da déca­da del siglo XVI para ilus­trar el con­traste entre la acti­tud de Cristo con el com­por­tamien­to de la curia romana y, prin­ci­pal­mente, el Papa. Para ello, Cranach se inspiró en ilus­tra­ciones de la Bib­lia con­tra­stan­do cada una de ellas con la ima­gen que la Refor­ma quería pro­mover del papa­do. La obra se llamó Pas­sion­al Christi und Antichristi.

El tex­to fue pub­li­ca­do en las pren­sas de Wit­ten­berg en 1521. La labor real­iza­da por Cranach había sido hon­rosa, y habit­u­al, para artis­tas de la tal­la de Albrecht Durero o Hans Hol­bein. Sin embar­go, Cranach va a impon­er el mod­e­lo por defec­to para la icono­grafía reformista con ella y con la ilus­tra­ciones para el Sep­tem­bertes­ta­ment (1522) de Lutero. La obra ofrece —den­tro de su carác­ter menor— una breve sín­te­sis de los mecan­is­mos que los reformis­tas emplearon para difundir su men­saje. El primero y más impor­tante de todos, es la sim­pli­ci­dad del carác­ter de Cristo, y el segun­do se hal­la deriva­do de él: expon­er de la man­era más direc­ta, clara e ilus­tra­ti­va la oposi­ción exis­tente entre el men­saje de Cristo y el de los herederos de la cát­e­dra de Pedro. Por enci­ma del uso del alemán —que facili­ta no solo la lec­tura a un públi­co más amplio, sino que otro públi­co aún may­or ile­tra­do pue­da seguir­la con facil­i­dad—, se encuen­tra el hecho de la icono­grafía: no es pre­ciso saber leer para acced­er al con­tenido de la obra, ni tam­poco es nece­sario un intér­prete.

La obra es un ejer­ci­cio de explo­ración de los límites del obje­to impre­so. Lo que más pesa en él no es el tex­to, sino aque­l­lo que lo tra­sciende casi de man­era inmedi­a­ta: oral­i­dad y rep­re­sentación sim­bóli­ca. En él se encuen­tran los orí­genes de la pren­sa escri­ta y de las hojas volan­deras que comen­z­a­ban a infor­mar a europeos de los acon­tec­imien­tos en el con­ti­nente, pero tam­bién reside ahí la esen­cia oral de la lit­er­atu­ra rena­cen­tista, que tra­sciende sus lim­ita­ciones para for­mu­lar nuevos moldes comu­nica­tivos y ámbitos de expre­sión híbri­dos.

Las imá­genes están sacadas del Archi­vo dig­i­tal de la Pitts The­ol­o­gy Library. Aunque la Richard Kessler Ref­or­ma­tion Col­lec­tion es muy lim­i­ta­da, os recomien­do la visi­ta si estáis intere­sa­dos en icono­grafía reformista.

Para aque­l­los intere­sa­dos en el Pas­sion­al, pueden encon­trarse edi­ciones dig­i­tal­izadas de la obra en otros lugares de Inter­net, por ejem­p­lo, en The Roy­al Library. Hay artícu­los divul­ga­tivos aquí y aquí.

Para un enfoque más académi­co, pueden verse, como intro­duc­ción:

* R. Stöber (2000), «Mar­tin Luthers Pas­sion­al Christi und Antichristi. Ein Plä­doy­er für die his­torisch-sys­tem­a­tis­che Kom­mu­nika­tion­swis­senschaft», Pub­lizis­tik XLV:1, pp. 1–19.
* L. Palmer Wan­del (2007), «The Ref­or­ma­tion and the Visu­al Arts», en Po-Chia Hsia, R., The Cam­bridge His­to­ry of Chris­tian­i­ty. Vol­ume 6. Reform and Expan­sion 1500–1600, Cam­bridge — New York: Cam­bridge Uni­ver­si­ty Press, esp. pp. 353–358.

Bibliotheca chalcographica

Hace tiem­po que quería hablar en este sitio del más com­ple­to con­jun­to de retratos de autores rena­cen­tis­tas que pueden encon­trarse en la red: La Bib­lio­the­ca chalco­graph­i­ca, hoc est vir­tute et eru­di­tione claro­rum viro­rum o Bib­liote­ca de graba­dos en cobre, esto es, Retratos de varones desta­ca­dos por su vir­tud y eru­di­ción. El proyec­to fue ini­ci­a­do por Jean Jacques Bois­sard, que acom­pañó a su tío, el human­ista Hugo Babelus (1466–1556) en la visi­ta de numerosas uni­ver­si­dades como pre­cep­tor de nobles. Bois­sard estudió después var­ios años en Italia, sirvien­do de nue­vo de pre­cep­tor, lo que le per­mitía sufra­garse sus estu­dios. De esta man­era, man­tu­vo relación con numerosos eru­di­tos, recopi­lan­do una amplia colec­ción de retratos y de biografías.

En los últi­mos años del siglo comen­zó su colab­o­ración con Theodor de Bry (1528–1598), un grabador e impre­sor calvin­ista que había aban­don­a­do Amberes por Frank­furt. Pub­li­caron su colec­ción en 1597–1598 bajo el títu­lo Icones viro­rum illus­tri­um doc­t­ri­na et eru­di­tione praes­tantium ad uiu­um effic­tae cum eorum vitis. Proyec­to que tras la muerte de Bry y Brois­sard, fue con­tin­u­a­do por los hijos del primeroJohann Theodor de Bry (1561–1623) y Johann Israel de Bry (1570–1611)— que pub­li­caron, ayu­da­dos por el escritor de Frank­furt Johann Adam Lonicer, la ter­cera y la cuar­ta parte. La tarea de ambos her­manos como grabadores e impre­sores fue con­tin­u­a­da por Sebas­t­ian Fur­ck (c. 1600–1655), que pub­licó la sex­ta parte en 1628; Kle­mens Ammon —yer­no de Johann Theodor de Bry— que pub­licó la sép­ti­ma y la octa­va entre 1650 y 1652 y el holandés Math­ias van Som­mer, que pub­licó la nove­na en 1664.

Los con­tenidos del libro aumen­taron de man­era con­stante has­ta que en 1669 se pub­licó la ver­sión defin­i­ti­va, que con­ta­ba ya con 438 retratos. La impor­tan­cia de estos graba­dos no reside en que con­tengan retratos más o menos fidedig­nos de los per­son­ajes —en muchos casos no es así—, sino en que la fac­tura de la obra, que pasa por diver­sas manos y grabadores hace que los graba­dos rep­re­sen­ten dis­tin­tos esti­los pic­tóri­cos y dis­tin­tas con­cep­ciones de cómo debe ser un retra­to. Para ver en su tamaño orig­i­nal los retratos que he selec­ciona­do aquí, sim­ple­mente tenéis que pin­char en las imá­genes:


retrato de Alberto Magno

Alber­to Mag­no (1193–1280)


retrato de Bartolo de Sassoferrato

Bar­to­lo de Sas­so­fer­ra­to (1314–1357)

Retrato de Leonardo Bruni

Leonar­do Bruni (1369–1444)

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Pog­gio Brac­ci­oli­ni (1380–1459)

Retrato de Marsilio Ficino

Mar­silio Fici­no (1433–1499)

Retrato de Cristóbal Colón

Cristóbal Colón (1451–1506)


retrato de Johannes ab Indagine

Johannes ab Indagine (1467–1537)

retrato de Erasmo de Rotterdam

Eras­mo de Rot­ter­dam (1469–1536)

Retrato de Philipp Melanchton

Philipp Melanch­ton (1497–1560)

retrato de Calvino

Jean Calvin (1509–1564)

Retrato de Andreas Vesalius

Andreas Vesal­ius (1515–1564)

Me niego a pon­er más, aunque por suerte para vosotros, la obra, con sus 438 retratos se encuen­tra disponible aquí, espero que los dis­frutéis tan­to como yo.

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Si os ha intere­sa­do esta colec­ción y, sobre todo, la nat­u­raleza de los libros de emble­mas, de retratos y el con­tex­to social y cul­tur­al en torno al mun­do del graba­do y de la con­trar­refor­ma, podéis echarle un vis­ta­zo, o com­prar, el reciente libro de Ali­son Adams, Webs of Allu­sion: French Protes­tant Emblem Books of the Six­teenth Cen­tu­ry (Droz, 2003).

Numquam procrastinandum

Alci­atae gen­tis insignia sustinet Alce,/ Unguibus & μηδὲν fert ἀναβαλλόμενος./ Con­stat Alexan­drum sic respondisse roganti,/ Quî tot obivis­set tem­pore ges­ta brevi?/ Nun­quam, inquit, dif­ferre volens. quod & indi­cat Alce:/ For­tior haec, dubites, ocy­or ánne siet.

Traduz­co al castel­lano en paráfra­sis macar­róni­ca: «El emble­ma de los Alciati sostiene un alce, y entre sus pezuñas lle­va “pospon­er nada”. Se sabe que así respondió Ale­jan­dro a quien le pre­gunt­a­ba cómo tal número de haz­a­ñas en tan poco tiem­po había real­iza­do. “Sin quer­er jamás”, dijo, “pospon­er”. Y esto indi­ca el alce, del que dudar puedes si sea más fuerte o más rápi­do»

El tex­to, como ya suponéis, pertenece a una edi­ción —no la prin­ceps— de los Emble­mas de Alci­a­to. Un autor tan tan­gen­cial como impre­scindible para el estu­dio del Renacimien­to europeo, y que no cuen­ta con una entra­da decente en la Wikipedia, ni siquiera en ital­iano. A ver si alguno de los lec­tores se ani­ma a enmen­dar­lo.

Rev­e­lar por qué lo pon­go, como bien sabían nue­stros antepasa­dos, haría que el emble­ma perdiera toda la gra­cia. En breve más…

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