Ficta eloquentia

Retórica, política y poética medieval y renacentista. Silva de varia lección

Bruto


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Bus­to de Lucio Junio Bru­to en el Museo Capi­toli­no

“Cuan­do Bru­to y los hijos de Tar­quinio con­sul­taron al orácu­lo de Apo­lo en Delfos, la respues­ta fue que el poder supre­mo pertenecería al hom­bre que, tras su regre­so, primero besara a su madre. Bru­to fue el úni­co que com­prendió: al desem­bar­car de su nave simuló caer y besó la tier­ra, y así se hizo con el poder supre­mo.

Los siete reyes de Roma habían sido Rómu­lo, Numa Pom­pilio, Tulio Hos­tilio, Anco Mar­cio, Tar­quinio Prisco, Servio Tulio y Tar­quinio Sober­bio. A la muerte de Rómu­lo, el sena­do gob­ernó durante un año medi­ante decu­ri­ae, “gru­pos de diez,” sis­tema molesto que prop­i­ció que comen­zara la búsque­da de un rey. Al no encon­trarse nadie ade­cua­do en la ciu­dad, cobró fuerza la bue­na fama de Pom­pilio, que vivía en Cures, ciu­dad de los sabi­nos, y que tras tratos con los emba­jadores acep­tó el poder supre­mo y brindó la fero­ci­dad de un pueblo guer­rero a los ritos sagra­dos. Dicen que tenía el pelo cano des­de la infan­cia.”

Segun­do Mitó­grafo Vat­i­cano.

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  1. Se extrañan tus post, Jorge…
    Va un salu­do.

  2. ¿Dónde estás meti­do, George? A ver si escribes que ten­go ganas de leerte…

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