Ficta eloquentia

Retórica, política y poética medieval y renacentista. Silva de varia lección

Escritura histérica para tiempos histéricos: Dr. Wicked

En el mun­do en que vivi­mos hay cada vez más excusas para no escribir, la fun­da­men­tal entre todas ellas es la can­ti­dad de infor­ma­ción que ten­emos que proce­sar, cada vez may­or, lo que hace que redac­tar un tex­to sóli­do y doc­u­men­ta­do pue­da con­ver­tirse en una tarea eter­na y tediosa. Es cier­to que sur­gen, cada vez más, her­ramien­tas que nos ayu­dan a ais­larnos de nue­stro orde­nador y de Inter­net para inten­tar que recu­per­e­mos nue­stro rit­mo de escrit­u­ra.

Me temo que mucho han cam­bi­a­do nue­stros hábitos des­de los tiem­pos en que uno se senta­ba delante de su ter­mi­nal porque tenía algo que escribir; nues­tras com­puta­do­ras han acaba­do por con­ver­tirse en una ven­tana infini­ta a lo que otros escriben y lo que muchos más han escrito a lo largo de los sig­los, y lo que parecía la panacea se con­vierte en un muro cada vez más alto y difí­cil de fran­quear.

Write or Die _ Dr Wicked_s Writing Lab.png

Hablaría aquí de dis­tin­tas her­ramien­tas de soft­ware para evi­tar que nos per­damos entre mon­tañas de infor­ma­ción y podamos acabar nue­stro tra­ba­jo de una man­era ráp­i­da y efi­caz. Si este blog ha esta­do para­do durante esta sem­ana es, entre otras razones, porque estoy preparan­do entradas con la infor­ma­ción sufi­ciente para ayu­daros a escribir y orga­ni­zar de la mejor man­era posi­ble la infor­ma­ción en vue­stros macs. Antes de eso, no obstante, acabo de leer una entra­da en Libros y Bitios donde se recomien­da una her­ramien­ta enorme­mente útil para aque­l­los que ten­gan pla­zos de entre­ga que cumplir y la necesi­dad de un aci­cate que los saque de la modor­ra cre­ati­va.

Se tra­ta del lab­o­ra­to­rio del Dr. Wicked. La idea es muy sim­ple: le dec­i­mos al pro­gra­ma cuál es nues­tra meta de escrit­u­ra en pal­abras, en cuán­to tiem­po pen­samos escribir­las y con­fig­u­ramos el “gra­do de mal­dad” con que quer­e­mos que el pro­gra­ma nos “cas­tigue”. Si nues­tra meta es escribir a toda cos­ta, es bue­na idea acti­var el “kamikaze mode”, si paramos de escribir durante un inter­va­lo mín­i­mo de tiem­po comen­zarán a bor­rarse las pal­abras que hemos escrito, de esta man­era se nos fuerza a ir ade­lante a toda cos­ta. A mí me ha sal­va­do el día de hoy: 2050 pal­abras en 27 min­u­tos. Por supuesto, luego las ten­dré que revis­ar.

Si lo usáis y os resul­ta útil, estaría bien que escri­bierais vues­tras impre­siones en los comen­tar­ios. El pro­gra­ma es muy sim­ple y mejorable, así que podemos pon­er­nos en con­tac­to con su autor para que lo mejore o para que lo lleve a nue­stros orde­nadores sin necesi­dad de estar conec­ta­dos a Inter­net. ¡Bue­na escrit­u­ra!

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  1. No he usa­do el pro­gra­ma, pero el prob­le­ma de la escrit­u­ra es jus­ta­mente el de la revisión de la mis­ma (si los alum­nos de pos­gra­do se pusier­an a revis­ar los tex­tos que me entre­gan, ten­dría menos piedras en el híga­do). Quizá esa fun­ción es la que le falte al pro­gra­ma. De todas for­mas, conoz­co a una per­sona que está a pun­to de uti­lizar­lo para ter­mi­nar con todos sus pen­di­entes de entre­ga en el modo de choque eléc­tri­co. Cosas de la pre­sión académi­ca.

  2. Para cualquiera con dos dedos de frente la revisión es lo que con­vierte a un tex­to en algo dig­no de leerse, de ahí el títu­lo de la entra­da. Aho­ra, si la per­sona que men­cionas nece­si­ta tex­to en bru­to para tra­ba­jar y lo nece­si­ta ya, es la solu­ción ide­al; aquí somos var­ios los que lo esta­mos usan­do para acabar con pla­zos y, para ser sin­ceros, si entras en el juego fuerza a escribir. En la entra­da de Libros y Bitios donde encon­tré la noti­cia se comen­ta que deberían mejo­rar el pro­gra­ma para evi­tar repeti­ciones, ana­co­lu­tos y demás y penalizar por ello; quizás no fuera mala idea… A ver si lo prue­bas y nos cuen­tas.

    Gra­cias por la visi­ta y por tu comen­tario.

  3. Clarita

    ¡jaja­ja­ja­ja! de ver­dad, si es que lo que no se encuen­tre en Inter­net…, qué fuerte.…, ¡es genial!

    De todas for­mas, yo creo que para escribir sin necesi­dad de pro­ducirse descar­gas ni asesinatos, bas­ta con desconec­tar Inter­net, el iphone y demás chor­radas. Vamos, un retorno a la choza con mesa y sil­la más bien incó­mo­da, y las musas deberían apare­cer como antaño.

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