La vida del espe­cial­ista en la Edad Media y el Renacimien­to, y en real­i­dad en cualquier dis­ci­plina históri­ca ha cam­bi­a­do mucho en los últi­mos cin­co años. Cuan­do comen­zé mis estu­dios de doc­tor­a­do, prác­ti­ca­mente nadie usa­ba JSTOR y, para aque­l­los que se ded­i­ca­ban a los estu­dios históri­cos, hac­erse con tex­tos medievales y rena­cen­tis­tas en Inter­net —sal­vo en el caso de la Gal­li­ca, que siem­pre ha sido un ejem­p­lo de dig­i­tal­ización— era todavía muy difí­cil.

Afor­tu­nada­mente, des­de hace un tiem­po comen­zamos a saber lo útil que es ten­er un buen repos­i­to­rio de obras dig­i­tales, uno de los ejem­p­los más impre­sio­n­antes puede encon­trarse en la pági­na Roman de la Rose dig­i­tal Library, que es lo más pare­ci­do a ten­er un man­u­scrito del siglo XIII en casa y que hace de la lec­tura elec­tróni­ca un plac­er estéti­co.

La red se con­vierte así en una decente bib­liote­ca que ahor­ra esfuer­zo, tiem­po y dinero a aque­l­los que por tra­ba­jo o plac­er quier­an con­sul­tar estas obras. Sin embar­go, el vol­ca­do a for­ma­to elec­tróni­co tiene sus peli­gros. Uno de los más impor­tante es la can­ti­dad de pági­nas de Inter­net que se ded­i­can a tro­cear las obras, a ofre­cer­las de man­era par­cial, y a nublar los resul­ta­dos de Google con can­ti­dad de recopi­la­ciones par­ciales, de imá­genes sueltas y demás. En este sitio siem­pre inten­to hablar de obras o de frag­men­tos de obras como pre­sentación de la obra com­ple­ta, ofre­cien­do al lec­tor la repro­duc­ción que con­sidero de may­or cal­i­dad en la red. Este pro­ced­imien­to es, por des­gra­cia minori­tario.

Roman de la Rose_ Page turner_ John Rylands University Library, French 66.png

Con­sciente de esta situación, Matthew Fish­er, pro­fe­sor de la Uni­ver­si­dad de Cal­i­for­nia, Los Ánge­les (UCLA) inten­tó pon­er hace dos años reme­dio al prob­le­ma con la ayu­da de dos estu­di­antes de doc­tor­a­do, un pro­gra­mador de su mis­ma uni­ver­si­dad y Christo­pher Baswell, que había for­ma­do parte del depar­ta­men­to de Inglés de UCLA. El pro­pio Fish­er ha expuesto la situación de man­era clara:

> Bus­car man­u­scritos medievales en Inter­net te ofrece mil­lones de resul­ta­dos que en su may­or parte no tienen nada que ver con man­u­scritos, y cuan­do lo hacen, nor­mal­mente ofre­cen imá­genes de una pági­na más que del libro com­ple­to.

La solu­ción que Fish­er y su equipo idearon no es muy orig­i­nal pero sí enorme­mente útil: la creación de un índice de man­u­scritos medievales disponibles en red. En este momen­to cuen­tan con 398 man­u­scritos com­ple­tos, y si al proyec­to se le da pub­li­ci­dad y los inter­nau­tas colab­o­ran, podría hac­erse algo sim­i­lar al índice que Dana Sut­ton lle­va años imple­men­tan­do para tex­tos neo­lati­nos de todas las épocas —The Philo­log­i­cal Muse­um. An Ana­lyt­ic Bib­li­og­ra­phy of On-Line Neo-Latin Texts—. Con­fío en que sea de vue­stro interés. Para entrar en la pági­na de Fish­er, sim­ple­mente tenéis que pin­char en la ima­gen que acom­paña esta entra­da.

Vía: Acephalous, «Medieval­ists can be as lazy as Amer­i­can­ists».

Si conocéis más recur­sos o fuentes que incor­poren man­u­scritos medievales, sería estu­pen­do que los com­partieráis en los comen­tar­ios de esta entra­da. Recomien­do a aque­l­los que todavía no están suscritos a Fic­ta elo­quen­tia que lo hagan a través del lec­tor RSS de su gus­to o que reciban las actu­al­iza­ciones en su correo elec­tróni­co.