Hace un tiempo le dediqué una entrada a la oferta de uso libre por un año que la encyclopædia britannica había lanzado. Sinceramente, la he aprovechado poco porque siempre me he encontrado con que la Wikipedia sigue ofreciendo más información y más actualizada para los temas que trato.
He decidido recuperar el tema al hilo de una columna firmada por Miguel Ángel Criado, que se hace eco de la entrevista que Jorge Cauz —actual director de la Britannica— acaba de conceder al The Sunday Morning Herald como parte de la gira que está realizando en Australia. Cauz ha revelado que la renovación de la Británica pasa ahora por permitir la colaboración de los usuarios en la edición de artículos. Lo que me ha parecido más curioso, sin embargo, es que al tiempo que se imita el funcionamiento de la Wikipedia se la critique de manera tan denodada.
La entrevista me ha interesado no por la escasa y poco original aportación que se hace a la fórmula de una enciclopedia participativa, sino por los errores tan básicos de percepción que Cauz tiene con respecto a Google y al lugar que la Wikipedia ocupa en Internet. Aprovecho, pues, para glosar sus palabras y ofrecer algún que otro consejo a aquellos que emprendan el camino de la publicación en red. Las intervenciones de Cauz sólo dan muestra de la cura de humildad que la Britannica necesita para entender el terreno que pisa. Mi comentario va al pie de cada cita:
“Si yo fuera el CEO de Google o sus fundadores estaría muy insatisfecho con que el mejor motor de búsqueda del mundo continúe presentando como su primer enlace la Wikipedia. ¿Es lo mejor que pueden hacer? ¿Es lo mejor que su algoritmo puede hacer?”
El algoritmo de búsqueda de Google no miente, y se apoya en aquellos contenidos que los usuarios de Internet enlazan más y que a su vez tienen más enlaces. Es probable que tanto a Cauz como a su equipo se le escapen algunas estrategias de optimización para motores de búsqueda (SEO) que la Wikipedia usa desde sus orígenes:
- La Wikipedia enlaza con otros contenidos en red, formando parte real de un ecosistema cuyo funcionamiento difiere del mundo en papel y de la autoridad tal y como ha sido concebida tradicionalmente.
- La Wikipedia es recurrente. Es decir, sus artículos enlazan con otras entradas, algo que el algoritmo de Google percibe como indicio de un contenido más estructurado y coherente. Los artículos de la Britannica son cerrados y estancos, cada contenido solo responde a sí mismo y la relación entre ellos responde a una lógica que no es funcional para el algoritmo de Google.
- La Wikipedia es abierta y dispone de un enorme repositorio de materiales sonoros, fotográficos, pictóricos y audiovisuales a través de Wikicommons. La Britannica ofrece básicamente los contenidos de su enciclopedia, pero no tiene un archivo comparable en cantidad de recursos, facilidad de acceso y libertad de uso.
- La Wikipedia está escrita en varios idiomas. El espíritu anglocéntrico de la Britannica pudo estar bien hace veinte años, pero Internet no solo habla inglés y lo hablará proporcionalmente menos en el futuro. Esto es una garantía del crecimiento de la Wikipedia y debería ser fuente de preocupación para la Britannica.
- La Wikipedia cuenta con una aceptación mucho mayor de los usuarios que la Britannica. Las razones para ello son varias y no pasan únicamente porque Google indexe mejor los resultados de la primera. También cuenta que para usar la Britannica uno debe registrarse, dar su número de tarjeta de crédito y pagar tras el periodo de prueba gratuito. Es ya tópico en Internet que si hay dos vías para acceder a un servicio similar —uno abierto y gratuito y otro cerrado, exclusivo y de pago—, los usuarios siempre optarán por el de acceso menos complicado.
“Lo que ahora intentamos hacer es dirigirnos hacia un papel mucho más activo del usuario, donde el lector no solo va a aprender de la consulta del artículo sino de su modificación y —fundamentalmente— de crear su propio contenido”
Según Cauz, los artículos creados y modificados por los usuarios aparecerán, además, en la edición impresa que se publica cada bienio. Por lo que he podido entender, habrá una especie de control por pares (peer review) similar a las publicaciones académicas: el usuario podrá proponer su enmienda o su artículo, pero siempre con la supervisión de un cuerpo de editores de la Britannica a tiempo completo. Esta manera de primar excelencia sobre inmediatez —una supuesta inmediatez, claro— conlleva una falsa apertura al usuario. El modelo de la Wikipedia ha demostrado que con colaboración desinteresada los contenidos mejoran, y que en ocasiones se establece una competencia muy sana entre los usuarios de distintas lenguas: las entradas están vivas y las versiones se retroalimentan ganando en calidad.
Aquí parece que el problema de la Britannica es doble: sigue concediendo, por una parte, una importancia excesiva a su forma en papel —más de dos siglos de tradición pesan— y, por otra, no quiere aceptar el lugar dominante de la Wikipedia y las nuevas reglas del juego. Su preponderancia no se deriva únicamente de su posición en Google, sino también de la calidad de sus artículos, y de eso ya hace tiempo.
“La Wikipedia está plagada de altibajos en términos de calidad”; “es inconsistente, los hechos no siempre son correctos, el modelo contiene cantidad de trampas”
Completamente de acuerdo. Como cualquier enciclopedia, la Wikipedia tiene muchas virtudes y también sus miserias. Pero seamos justos, ¿de cuántas entradas dispone en comparación con la Britannica? Las humanidades no son, al menos de momento, un contenido prioritario en Internet. Sin embargo, la Wikipedia ofrece bastantes más entradas y mejores que la Britannica. No se trata de que estén continuamente actualizadas, sino de que suelen ser más amplias, citar más bibliografía y estar mejor estructuradas. La postura de Cauz, seguir en la línea de la negación, solo conducirá a verlo reculando más adelante.
“Lo que es realmente desafortunado es que cuando se refiere al conocimiento —lo que hace que los humanos evolucionen o no en el futuro— tendemos a no discriminar. Y eso es lo preocupante del asunto”
De acuerdo de nuevo, como seguro que lo están los editores de la Wikipedia y la práctica totalidad de sus colaboradores. Me parece que el director ejecutivo de la Britannica comete un error de bulto al desprestigiar a su homóloga en red, más si cabe al hacerlo al arrimo de la simple y pura lógica empresarial: eliminar a la competencia.
La Wikipedia no es un modelo de negocio y, de serlo, Cauz tendría que ofrecer para superarla innovación, no implementar características en su plataforma que son funcionales hace años en la Wikipedia. Mientras la Britannica siga en esta línea lo tiene muy complicado para triunfar entre los usuarios. Google lo intentó con Knol, y de momento no está claro si la promesa de ingresos ha favorecido el crecimiento o la calidad de sus contenidos.
Tanto una como otra se olvidan de que la Wikipedia es en el fondo esa comunidad de usuarios que ellos intentan atraer, y dudo mucho que cualquiera de ellos vaya a moverse hacia prados más verdes por la sencilla razón de poder cobrar en publicidad o porque su nombre figure en una entrada de la Encyclopædia Britannica. Es muy triste abandonar una fiesta repleta de gente animada y respetuosa que muestra interés sobre lo que haces para irse a un local donde el portero te pide la documentación y los clientes se preguntan qué podrías ofrecerles para charlar contigo. Valga como cierre la metáfora.
Si os ha interesado, podéis pasar por Menéame, donde la noticia ha llegado a portada —con la cantidad de comentarios y enlaces que eso conlleva— tal y como ha sido tratada por Genbeta. Como siempre, os animo a que utilicéis los comentarios para discutir la entrada y mejorarla con vuestro punto de vista.




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Totalmente de acuerdo. A próposito de eso mismo, dos cosas:
Esa misma reflexión sobre la wikipedia se puede seguir en el número de la revista Pasajes del otoño de 2008 (27) que edita la Universitat de Valencia.
Por otra parte, os recomiendo el último texto de Darnton, imprescindible, que acaba de aparecer en la NYRB. A partir del vierrnes, y en dos entregas, lo ofreceré traducido en mi blog.
Mi enhorabuena por la bitácora, que me parece excelente.
Gracias por avisar, Anaclet. Tenía noticia de tu traducción del nuevo artículo de Darnton y del monográfico por La tapera, solo la falta de tiempo me ha impedido tocar el tema aquí. Espero impaciente esas entradas y recomiendo a todos los lectores que os deis una vuelta por Clionauta: un estupendo, y muy trabajado, blog sobre historia.
Hola Jorge, quiero hacerte una consulta acerca de la Encyclopaedia Britannica de 1911. El hecho es que la heredé y porta una historia muy particular. Esoty viendo si me la queda o la ubico a alguien que realmente le apasionen estos temas. Te contacto por aca o vía mail ? Muchas Gracias