Ficta eloquentia

Retórica, política y poética medieval y renacentista. Silva de varia lección

Si eres legal…

Me acabo de enterar en el blog de eulez de una contracampaña que se está desarrollando en Internet a raíz de la que el Ministerio de Cultura Español lanzó hace unos días en contra los derechos del Internauta. Para aquellos de vosotros que no viváis en España o no seáis españoles os pongo mínimamente en antecedentes.

En España es legal la descarga de contenidos protegidos con copyright siempre que no sea con afán de lucro, sentencias judiciales así lo han señalado en repetidas ocasiones. Sin embargo, el gobierno español ha decidido —con el beneplácito de César Antonio Molina, actual Ministro de Cultura, y con ayuda de las mentes preclaras que hacen brainstorming en su cartera— crear una campaña en contra de lo que ellos denominan pirateo. Desde mi punto de vista, no es importante si yo o cualquiera de los que nos hemos decidido a aportar nuestro grano de arena para paliar el desmán estamos a favor o en contra de compartir contenidos protegidos; se trata de una batalla en la que incluso quien no esté a favor de la copia legal debería intervenir. ¿La razón? El poder político no puede pasar por encima del poder judicial —es pilar fundamental del Estado de Derecho—, ni mucho menos ofrecer al ciudadano una información errónea —guste o no— con el afán de imponer los intereses de un lobby por encima de lo moralmente correcto, rozando lo aberrante. Si no hay una seria reacción por parte de la ciudadanía en torno a este asunto, tarde o temprano lo pagaremos de distintas maneras, así nos lo repite a gritos la historia.

liberalitas o generosidad

Aquí incluso la moral, o las opciones personales de cada individuo de cara al problema, deben supeditarse a una tarea cívica de la que todos somos responsables. Cada uno tendrá una idea particular sobre el hecho de que se quiera aprobar una ley en contra del intercambio de archivos en Internet, pero no puede allanarse el camino de la manera que se ha hecho. España es un país cuyo régimen jurídico no se sostiene sobre jurisprudencia, pero en cualquier caso estamos hablando de una aplicación estricta y repetida de la ley por muy distintas instancias judiciales.1

Al fondo de todo el asunto se halla el interés global de multinacionales dedicadas al negocio de la cultura por crear una Internet que sirva de plataforma para sus contenidos en vez de ser un espacio de libre acceso, de libre difusión y donde la gestión sea neutral; los globos sonda van llegando, claro. Tema que será mejor dejar a gente mucho más apta para su análisis que yo.

Pero vayamos a la propuesta. La idea es aplicar lo que en inglés se llama google-bombing, es decir, crear un hipervínculo con la frase de la campaña del Ministerio que dirija, en realidad, a otra página que expone la legislación vigente, ni más ni menos. Con ello se consigue que la información veraz se sitúe antes que la información errónea, falsa y peligrosa en Google. Es algo poético en cierto modo: los usuarios de Internet reestructuramos la relevancia de la información de una manera democrática y participativa, sin ningún tipo de instancia que nos domestique. Vaya por tanto mi enlace:

si eres legal

Y sí, por si quedan dudas, apoyar al pobre y al oprimido contra el poderoso, pensar en un mundo más equilibrado y justo donde el hombre sea un ser digno capaz de dar lo mejor de sí mismo sin depender de su condición social es una idea que arranca en el Renacimiento. Algunos lo llaman generosidad —liberalitas— o caridad —charitas—, y otros lo llamamos simplemente justicia.

Puedes echar un vistazo a cómo la iniciativa ya ha situado a la nueva página por encima de la ministerial buscando “Si eres legal” en Google. Allí podrás ver cómo se han sumado a la iniciativa barrapunto, Mangas verdes, Montserrat Boix, Pixel y Dixel, entre muchos otros.


  1. Junto a ello se encuentran, por supuesto, otras aberraciones y abusos que no viene al caso tratar aquí. Sólo diré que España es uno de los pocos países donde una entidad privada, denominada SGAE —Sociedad General de Autores y Editores— es capaz de cobrar un impuesto, llamado Canon digital, denunciar a su antojo hasta llegar al esperpento, eliminar con el beneplácito del Estado el principio de inocencia, y gestionar su recaudación como una sociedad limitada, con los problemas que eso conlleva

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3 Comentarios

  1. Muy bien dicho y muy bien explicado, sí señor. Gracias por enlazar a mi blog. Que siga la cadena.

  2. ¡A favor del flujo libre de información y contenidos en internet! Un buen análisis del asunto, como siempre.

  3. Gracias a los dos por vuestros comentarios y a los que han enlazado esta entrada. Por una extraña razón los linkbacks no funcionan.

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