Alci­atae gen­tis insignia sustinet Alce,/ Unguibus & μηδὲν fert ἀναβαλλόμενος./ Con­stat Alexan­drum sic respondisse roganti,/ Quî tot obivis­set tem­pore ges­ta brevi?/ Nun­quam, inquit, dif­ferre volens. quod & indi­cat Alce:/ For­tior haec, dubites, ocy­or ánne siet.

Traduz­co al castel­lano en paráfra­sis macar­róni­ca: «El emble­ma de los Alciati sostiene un alce, y entre sus pezuñas lle­va “pospon­er nada”. Se sabe que así respondió Ale­jan­dro a quien le pre­gunt­a­ba cómo tal número de haz­a­ñas en tan poco tiem­po había real­iza­do. “Sin quer­er jamás”, dijo, “pospon­er”. Y esto indi­ca el alce, del que dudar puedes si sea más fuerte o más rápi­do»

El tex­to, como ya suponéis, pertenece a una edi­ción —no la prin­ceps— de los Emble­mas de Alci­a­to. Un autor tan tan­gen­cial como impre­scindible para el estu­dio del Renacimien­to europeo, y que no cuen­ta con una entra­da decente en la Wikipedia, ni siquiera en ital­iano. A ver si alguno de los lec­tores se ani­ma a enmen­dar­lo.

Rev­e­lar por qué lo pon­go, como bien sabían nue­stros antepasa­dos, haría que el emble­ma perdiera toda la gra­cia. En breve más…