Una cosa que me ha sor­pren­di­do des­de que uso Inter­net como her­ramien­ta de tra­ba­jo es la escasa rep­re­sentación de las humanidades den­tro de la blo­gos­fera, enten­di­da esta como un enorme con­jun­to de sitios web que se actu­al­izan fre­cuente­mente y cuyos con­tenidos son index­a­dos por robots crea­d­os para dar­les una coherencia.[^1] En el desar­rol­lo de este tipo de estruc­tura para la difusión de las humanidades y la inves­ti­gación, las nacional­i­dades y la tradi­ción académi­ca sí supo­nen una difer­en­cia: no es lo mis­mo la rep­re­sentación exis­tente en el mun­do anglosajón, donde inclu­so se estable­cen lis­tas de las mejores bitá­co­ras académi­cas —como ésta, por ejem­p­lo— que la del mun­do his­páni­co.

Hoy he deci­di­do hac­er un pequeño análi­sis de las razones para esta situación den­tro del panora­ma español, con la inten­ción de ofre­cer algu­nas sug­eren­cias para una refor­ma del modo en que proyec­ta­mos nues­tra pres­en­cia en Inter­net y, quizás, dar algu­nas pis­tas para mejo­ras futuras. El cam­po de mues­tra es rel­a­ti­va­mente reduci­do, pero creo que es lo sufi­cien­te­mente rep­re­sen­ta­ti­vo para hac­erse con un panora­ma de la situación en España. He extraí­do mis con­clu­siones de las pági­nas de algunos de los más impor­tantes gru­pos de tra­ba­jo e insti­tu­ciones ded­i­ca­dos al estu­dio de la Edad Media y el Renacimien­to his­páni­co, fun­da­men­tal­mente la Aso­ciación His­páni­ca de Lit­er­atu­ra Medieval, el Grupo de Inves­ti­gación del Siglo de Oro, la Sociedad de Estu­dios Medievales y Rena­cen­tis­tas, Medieval­is­mo, la Aso­ciación Inter­na­cional de los Sig­los de Oro o Stu­dia Aurea.

Todos estas pági­nas pecan, des­de mi pun­to de vista, de un prob­le­ma fun­da­men­tal: el enfoque. Y este fal­lo de visión —o de revisión, en muchos casos— se man­i­fi­es­ta en tres errores de dis­eño y de planteamien­to que pro­ducen efec­tos inde­seables a la hora de pre­sen­tar la infor­ma­ción, a saber:

* el empleo abu­si­vo de con­tenidos estáti­cos,

* la fal­ta de actu­al­ización,

* y la fal­ta de plan­i­fi­cación.

Los tres, con diver­sa difi­cul­tad de ser sub­sana­dos, pre­sen­tan graves efec­tos en su ima­gen, puesto que no solo condi­cio­nan su per­cep­ción exter­na, sino que impri­men una ima­gen poco atrac­ti­va de su fun­cionamien­to inter­no. Lle­ga­dos a este pun­to, mi prop­ues­ta con­siste en una refor­ma rad­i­cal de los mis­mos apli­can­do los prin­ci­p­ios por los que se rige la blo­gos­fera, de man­era que puedan entrar en una red de gen­eración de con­tenidos y lle­gar a una audi­en­cia mucho más amplia de la que actual­mente tienen.

La percepción externa

Los espe­cial­is­tas que se ded­i­can a las humanidades, y fun­da­men­tal­mente a los estu­dios lit­er­ar­ios, deberían ten­er en cuen­ta las car­ac­terís­ti­cas especí­fi­cas de la platafor­ma que eli­gen para hac­erse públi­cos. Sin embar­go, la impre­sión que que­da tras ojear los sitios men­ciona­dos es que sus dis­eñadores o bien no son usuar­ios habit­uales de Inter­net, o bien no com­pren­den el medio para el que están cre­an­do con­tenidos.

En el ámbito académi­co es nor­mal que en una con­ver­sación se men­cio­nen con­cep­tos como la web semán­ti­ca, se alaben las posi­bil­i­dades divul­ga­ti­vas y colab­o­ra­ti­vas que ofrece Inter­net y demás. Por eso es tan sor­pren­dente que las pági­nas de gru­pos de inves­ti­gación asen­ta­dos no hayan sido en abso­lu­to mod­i­fi­cadas des­de hace mucho tiem­po, o que las nuevas crea­ciones no sean con­scientes de cómo ha cam­bi­a­do el entorno en este perío­do de tiem­po. Esto puede apre­cia­rse en la fal­ta de aprovechamien­to de las posi­bil­i­dades actuales de Inter­net, en la total fal­ta de interés por ampli­ar la audi­en­cia de sus con­tenidos, en la deses­ti­mación abso­lu­ta de la divul­gación de sus con­tenidos —ya no bas­ta con col­gar­los en la red—, etc. En la actu­al­i­dad, antes de con­sid­er­ar la pub­li­cación de cualquier mate­r­i­al en red, es esen­cial ser con­sciente de cómo podemos con­seguir el may­or impacto de sus con­tenidos y cómo podemos ganar un puesto de rel­e­van­cia para la indexación y pro­mo­ción de los mis­mos. El dinamis­mo de los con­tenidos, a su vez, posee una relación muy estrecha con su posi­bil­i­dad de absor­ción, y esta es una condi­ción nece­saria para su super­viven­cia, enten­di­da ésta como una pres­en­cia sig­ni­fica­ti­va.

Vieja máquina de escribir

En defin­i­ti­va, no se tra­ta de hac­er repos­i­to­rios infini­tos de tex­tos en dis­tin­tos for­matos, como tam­poco se tra­ta de edi­tar revis­tas elec­tróni­cas. Ambas estrate­gias no tienen sen­ti­do por sí mis­mas si no se cuen­ta con dos fac­tores más:

1. su ubi­cación en una base de datos que per­mi­ta búsquedas, rela­ciones entre tex­tos y, si el cor­pus lo per­mite, gener­ar cam­pos semán­ti­cos, además de

2. la posi­bil­i­dad de que esta base de datos se rela­cione con otras, de man­era que se aumente expo­nen­cial­mente con ello la efi­cien­cia en las búsquedas y no ten­ga uno que recor­rer 12 pági­nas web para ir encon­tran­do resul­ta­dos. La efi­cien­cia es un fac­tor que siem­pre puede ser mejo­ra­do y que ha de ser tenido en cuen­ta para gener­ar con­tenidos rel­e­vantes.

Así, nos encon­tramos nue­va­mente con el prob­le­ma ya men­ciona­do de fal­ta de coor­di­nación, plan­i­fi­cación y con­tac­to entre dis­tin­tos proyec­tos. Pero no es el úni­co: una de las premisas cuan­do Finn Brun­ton y yo mis­mo dis­eñamos el espa­cio vir­tu­al para el Cen­tre for Mod­ern Thought fue ayu­dar a sus com­po­nentes a com­pren­der que la pub­li­cación en la red responde a géneros dis­tin­tos a los que posi­bil­i­tan las pub­li­ca­ciones tradi­cionales en papel. Lo nor­mal era encon­trarse con entradas de blog mucho más largas que la que aho­ra mis­mo estás leyen­do, inter­ven­ciones en foros que parecían artícu­los, etcétera. Aún si esta entra­da no es el mejor ejem­p­lo, la infor­ma­ción debe dis­tribuirse de una man­era uni­forme. Por ejem­p­lo:

* Un blog, pre­cisa­mente por su con­tenido, debiera con­star de entradas más bien cor­tas, con la exposi­ción de dos o tres ideas y con el empleo del lengua­je más claro, sen­cil­lo y exac­to posi­ble. De esta man­era, el lec­tor que accede a él con cier­ta fre­cuen­cia tiene la sen­sación de estar infor­ma­do acer­ca de la activi­dad del sitio, y puede dedi­carse a merodear por los otros con­tenidos. Por tan­to, el blog sirve para lla­mar la aten­ción sobre las novedades en el web­site, para man­ten­er el con­tac­to con los lec­tores, para ofre­cer infor­ma­ción que pue­da leerse en una media de 1 a 5 min­u­tos, para ofre­cer vín­cu­los rel­e­vantes con otros sitios, etcétera.

* Mien­tras que el blog sirve para cap­tar la aten­ción de los lec­tores, los foros y otras clases de con­tenido deberían servir para apun­ta­lar ese interés. Que un sitio web vaya a ten­er estos espa­cios sig­nifi­ca dos cosas: que hay una comu­nidad lo sufi­cien­te­mente impor­tante para dar­le uso y hac­er­lo una fuente de infor­ma­ción sobre asun­tos más con­cre­tos que los toca­dos por el blog —y deriva­dos de un modo no direc­to de las entradas, puesto que para eso están los comen­tar­ios, o de los con­tenidos estáti­cos— o que la pre­sentación de los mate­ri­ales es lo sufi­cien­te­mente intere­sante y prob­lemáti­ca como para que llegue a haber una masa críti­ca que le dé uso. Si ningu­na de estas dos premisas se cumple no es sólo que no haga fal­ta el foro, sino que los dis­tin­tos escritores de los con­tenidos nece­si­tan replantearse cómo los están enfo­can­do.

En resumen, la creación de con­tenidos com­pet­i­tivos fuera del proyec­to de inves­ti­gación y fuera del ámbito académi­co espe­cial­iza­do es fun­da­men­tal. Lo que nos lle­va a la segun­da parte de esta intro­duc­ción, que denom­i­naré: «per­cep­ción inter­na».

La percepción interna

Los aspec­tos que he men­ciona­do influyen de un modo indi­rec­to en la per­cep­ción inter­na de cualquier proyec­to de inves­ti­gación que se pre­sente en la red. Pero esta per­cep­ción inter­na tiene unas car­ac­terís­ti­cas propias que sobrepasan las meras for­mu­la­ciones genéri­c­as o de pre­sentación de con­tenidos, y por eso son las más difí­ciles de cam­biar.

Cuan­do digo que sería intere­sante que los nuevos proyec­tos, o las refor­mu­la­ciones de los viejos proyec­tos y por­tales de temáti­ca históri­ca, se cen­traran en los prin­ci­p­ios de la blo­gos­fera, estoy alu­di­en­do a tres estrate­gias que deben apli­carse de man­era con­jun­ta:

1. Con­siste la primera en que los par­tic­i­pantes creen su pro­pio lugar den­tro de ese espa­cio. Es nece­saria la vis­i­bil­i­dad y la trans­paren­cia y ya no bas­ta con un sim­ple pár­rafo exponien­do un exiguo avatar de cada uno de ellos. La pres­en­cia en el proyec­to debe ser clara, así como el modo de tra­ba­jo y la per­cep­ción con respec­to a los mate­ri­ales que se pub­li­can. La man­era más efi­ciente para lograr­lo parte de la creación de con­tenidos autor­ref­er­en­ciales, por ejem­p­lo, un blog y de un foro en los que cada uno de los par­tic­i­pantes dis­cu­ta y enlace los con­tenidos estáti­cos pre­sen­ta­dos en su pro­pio repos­i­to­rio. Con esto se con­siguen dos cosas, en primer lugar, hac­er com­pren­si­ble al lec­tor la rel­e­van­cia de los con­tenidos más exten­sos que se aco­gen en la platafor­ma, así como crear una masa críti­ca en torno a ellos, ligán­do­los a su vez a la bib­li­ografía prece­dente y demás.

2. La segun­da tiene que ver con el modo en que se crea una comu­nidad. Exis­ten pági­nas web en Inter­net que se ocu­pan de temas rela­ciona­dos con la his­to­ria, el arte, la lit­er­atu­ra y demás cam­pos rela­ciona­dos con las humanidades; pero son pocas y su capaci­dad para cap­tar audi­en­cia y sus con­tenidos están muy lim­i­ta­dos. Cualquiera sabe que el prin­ci­pal interés de los par­tic­i­pantes en la blo­gos­fera se cen­tra en con­tenidos mul­ti­me­dia y en aspec­tos rela­ciona­dos con la tec­nología. Con lo que un proyec­to rela­ciona­do con nue­stro cam­po que quiera ten­er una pres­en­cia seria en Inter­net nece­si­ta de una comu­nidad acti­va que com­pren­da como artic­u­lar los con­tenidos y cómo hac­er­los atrac­tivos, de igual man­era esta comu­nidad debe ten­er pre­sente la exis­ten­cia de los rank­ings más impor­tantes —tech­no­rati, word­press, del.icio.us, etc.— y com­pren­der cuáles son las bases por las que una pub­li­cación en red gana puestos en las mis­mas y comien­za a ser enlaza­da por usuar­ios ajenos al proyec­to.

3. La ter­cera está rela­ciona­da, tenien­do en cuen­ta lo sug­eri­do en la segun­da, con la apli­cación de mod­e­los de nego­cio a la creación de pági­nas web vin­cu­ladas con proyec­tos de inves­ti­gación o con aso­cia­ciones que ten­gan la vol­un­tad de ir más allá de la cel­e­bración de con­gre­sos anuales. A este ter­cer aspec­to, por su impor­tan­cia, le dedi­caré el últi­mo aparta­do de esta prop­ues­ta.

Hacia un replanteamiento de la investigación en humanidades en la red. La aplicación de modelos de negocio

Imag­i­no a la may­or parte de mis cole­gas leyen­do el títu­lo de mi últi­mo aparta­do y lleván­dose las manos a la cabeza. Algunos con un poco de memo­ria o de mala baba, ten­drán en mente proyec­tos como Liceus, que han pasa­do de ofre­cer una infor­ma­ción bas­tante dis­cutible de un modo gra­tu­ito a medi­ante pago. Jun­to a ello, existe un prob­le­ma con­géni­to al mun­do académi­co español que com­pli­ca las cosas sobre­man­era: la sub­ven­ción de fon­dos públi­cos para la inves­ti­gación y el carác­ter fun­cionar­i­al de los puestos de pro­fe­sores.

Esto, que en prin­ci­pio podría ser una ven­ta­ja de nue­stro sis­tema sobre otros, es, sin embar­go una rémo­ra para que las humanidades cobren una rel­e­van­cia social sufi­ciente. Frente a mod­e­los como el esta­dounidense, por ejem­p­lo, en España no tiene espe­cial impor­tan­cia el atrac­ti­vo de los con­tenidos gen­er­a­dos, o si estos con­tenidos tienen un impacto social sufi­ciente para que un inves­ti­gador dado atraiga más o menos estu­di­antes, etc. Además, no hay una pre­ocu­pación seria por hac­er inves­ti­ga­ciones rel­e­vantes o atrac­ti­vas más allá del pro­pio cír­cu­lo de inves­ti­gadores, como tam­poco hay un mer­ca­do edi­to­r­i­al que pue­da per­mi­tirse pub­licar deter­mi­na­dos títu­los de una man­era rentable y muchos más prob­le­mas que, por cono­ci­dos, ahor­ro al lec­tor.

Entonces, ¿por qué hablar de un mod­e­lo de nego­cio ante el panora­ma? Bien, a pesar de que la situación es la expues­ta, con­ta­mos, sin embar­go, con un con­jun­to de ven­ta­jas que per­miten desar­rol­lar platafor­mas de un modo rápi­do, efi­ciente y con un muy bajo cos­to. Estas ven­ta­jas para la apli­cación de un mod­e­lo de nego­cio en el cam­po de las humanidades son:

* Gra­tu­idad de los con­tenidos. Todos los con­tenidos de los que se ocu­pa un espe­cial­ista como yo, por ejem­p­lo, intere­sa­do en la Baja Edad Media y el peri­o­do alto-mod­er­no, están libres de dere­chos de autor. Su edi­ción puede ser enorme­mente bara­ta y crear un fon­do de con­tenidos de gran rel­e­van­cia rel­a­ti­va­mente fácil.

* Exis­ten­cia de una grupo de espe­cial­is­tas numerosos y fácil­mente iden­ti­fi­ca­bles. A lo que debería añadir, acos­tum­bra­dos a pub­licar de man­era gra­tui­ta, existe una can­ti­dad impor­tante de doc­tores o de estu­di­antes de pos­gra­do que pueden realizar una tarea impor­tante en un proyec­to de este alcance. Los inves­ti­gadores que dispo­nen de una plaza, pueden, a su vez, per­mi­tirse inver­tir tiem­po en este tipo de proyec­tos mejo­ran­do si cabe más sus resul­ta­dos.

* La expe­ri­en­cia académi­ca. Queri­do o no, la expe­ri­en­cia académi­ca, aunque dista en numerosas oca­siones de gener­ar con­tenidos atrac­tivos para el gran públi­co, ofrece, como con­tra­parti­da, un con­jun­to de ven­ta­jas sobre cualquier otro blog­ger:

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La expe­ri­en­cia docente ayu­da sobre­man­era a com­pren­der las difi­cul­tades para expon­er un con­tenido de man­era clara y atrac­ti­va, así como a orga­ni­zar el dis­cur­so aten­di­en­do a las necesi­dades especí­fi­cas para dar a los con­tenidos un tono divul­ga­ti­vo sin perder la den­si­dad con­cep­tu­al y doc­u­men­tal

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La expe­ri­en­cia de pub­licar en revis­tas académi­cas, así como la par­tic­i­pación en proyec­tos edi­to­ri­ales de may­or enver­gadu­ra pro­por­ciona, a su vez, un val­or aña­di­do a los con­tenidos: podría ofre­cer un mod­e­lo lingüís­ti­co —y la fal­ta que harían un par de blogs de lingüís­ti­ca para su con­sul­ta— claro, donde la coheren­cia y la cor­rec­ción ortográ­fi­ca y sin­tác­ti­ca sean mod­éli­cas.

* La no-recur­ren­cia. La fal­ta de con­tenidos especí­fi­cos sobre his­to­ria a un alto niv­el, así como de tex­tos poco cono­ci­dos para el públi­co en gen­er­al y que, sin embar­go, podrían ser­les enorme­mente atrac­tivos posee un enorme val­or. De nue­vo, no es un val­or en sí, sino que depende de la creación de una masa críti­ca en torno a ellos para que lo adquier­an, pero tenien­do en cuen­ta la recur­ren­cia de una enorme can­ti­dad de con­tenidos en la red, nos encon­tramos con un cam­po casi vir­gen para la pro­duc­ción de con­tenidos en la blo­gos­fera, lo que impli­ca una atrac­ción de trá­fi­co inver­sa­mente pro­por­cional.

Exis­ten mod­e­los prece­dentes con gran éxi­to en la blo­gos­fera en castel­lano, como son weblogs s.l., que cuen­tan con un buen número de los blogs más leí­dos en castel­lano. Una de las cosas intere­santes del proyec­to dirigi­do por Julio Alon­so, es pre­cisa­mente cómo ori­en­tan los con­tenidos, como se dice en su pági­na prin­ci­pal, se tra­ta de una ori­entación ver­ti­cal, es decir, se ocu­pan de con­tenidos no rela­ciona­dos que inten­tan cubrir el aban­i­co más amplio de con­tenidos, dig­amos, pop­u­lares; mien­tras que para el caso de un proyec­to de humanidades, debería con­tarse con un mod­e­lo hor­i­zon­tal o mix­to, depen­di­en­do de su ampli­tud.

Digo esto porque creo que para que un proyec­to de un tamaño no exce­si­vo sea fun­cional, todas las entradas y noti­cias deberían estar, aunque fuer­an depen­di­entes de dis­tin­tos blogs y de dis­tin­tas per­sonas, cen­tral­izadas en un sólo por­tal, a modo de pági­na de noti­cias. La no necesi­dad de recur­rir a la pub­li­ci­dad como modo de auto-gestión, aunque habría que plantearse a largo pla­zo has­ta qué pun­to esto ofrece ben­efi­cios, y has­ta qué pun­to estos ben­efi­cios pueden emplearse en una mejo­ra de la infraestruc­tura y de los con­tenidos ofre­ci­dos por esa infraestruc­tura.

De esta man­era, un proyec­to de unas dimen­siones razon­ables —entre 5 y 10 par­tic­i­pantes activos, dig­amos— podría plantearse la creación de un por­tal muy sim­ple apoyán­dose en her­ramien­tas gra­tu­itas como los CMS joom­la o dru­pal, mien­tras que un proyec­to a gran escala, podría realizarse, por ejem­p­lo, medi­ante la coor­di­nación de blogs crea­d­os con word­press y vin­cu­la­dos por dos platafor­mas: la primera, como en el caso de weblogs s.l., un por­tal que los uniera a todos, y la segun­da, una base de datos donde pudier­an alma­ce­narse los con­tenidos a los que se hace ref­er­en­cia en cada uno de ellos. Esta base de datos debería con­tar con un motor de búsque­da potente y la posi­bil­i­dad de descar­ga de los con­tenidos por parte de los usuar­ios.

El mun­do académi­co español cuen­ta con otros prob­le­mas y tics —denom­iné­mos­los así— que difi­cul­tan que proyec­tos de estas car­ac­terís­ti­cas ten­gan éxi­to. Por supuesto, for­man parte de estruc­turas men­tales que no tienen cabi­da en esta breve prop­ues­ta de tra­ba­jo; aho­ra bien: existe un numeroso grupo de pro­fe­sion­ales inde­pen­di­entes de cier­tas estruc­turas escle­ro­ti­zadas, y creo que son el pun­to de par­ti­da para este tipo de proyec­tos.

Con­fío, por últi­mo, en que haya queda­do claro que no ata­co aquí el hecho de que la inves­ti­gación en humanidades deba ser inde­pen­di­ente de la lóg­i­ca de mer­ca­do, sino que me enfren­to al hecho —que es muchas veces lo que se quiere afir­mar cuan­do se esgrime lo ante­ri­or— de que exista una inde­pen­den­cia abso­lu­ta entre el mun­do académi­co y la lóg­i­ca de mer­ca­do. Aquí reside otro impor­tante error de per­cep­ción y, sobre todo, el uso de un util­la­je con­cep­tu­al equiv­o­ca­do. La efi­cien­cia es una premisa para la gestión y orga­ni­zación de con­tenidos, y los que for­mamos parte del mun­do académi­co deberíamos ten­er­lo como máx­i­ma pri­or­i­dad. Con respec­to a la com­pet­i­tivi­dad, no se tra­ta tan­to de que estos con­tenidos ofrez­can un rédi­to, sino de que estos con­tenidos ten­gan una rel­e­van­cia social. Si los estu­dios de his­to­ria, filosofía, lit­er­atu­ra, cul­tura o lo que se quiera no prestan aten­ción a su lugar como infor­ma­ción valiosa den­tro de Inter­net —com­pren­di­da aquí como lugar de rep­re­sentación social—, entonces está claro que no los estu­dios, sino sus trans­misores están enfo­can­do su labor de man­era errónea.

Yo, por supuesto, estoy dis­puesto a empezar a cam­biar las cosas.

[^1]:

El artícu­lo de la wikipedia sobre la blo­gos­fera requiere una revisión, sin duda, pero insiste en un aspec­to de enorme impor­tan­cia para lo que quiero dis­cu­tir en esta entra­da: el carác­ter ine­ludi­ble­mente social que tiene el Inter­net actu­al frente al carác­ter mera­mente infor­ma­ti­vo o ref­er­en­cial que tenía el Inter­net de hace unos años.