Giovanni Pico della Mirandola, camino a Roma

by Jorge Ledo on abril 21, 2008 · 1 comment

in recortes

En la primavera de 1486, Giovanni Pico della Mirandola, a sus veintitrés años, regresaba de Francia para dirigirse a Roma, donde tenía la intención de declarar sus «novecientas tesis» y de discutirlas en público. En el camino, sin embargo, en una breve parada en Arezzo, Pico se enamoró de una tal doña Margherita, esposa de Giuliano Mariotto de’ Medici, pariente de Lorenzo el Magnífico. El 10 de mayo el joven estudiante de Ferrara y de la Sorbona raptó a doña Margherita prácticamente ante las narices de su marido: recorrió con sus siervos y sus amigos la ciudad, subió rápidamente en la grupa de su caballo a la mujer y acto seguido toda la compañía espoleaba los suyos al galope. El marido a su vez, dada la voz de alarma, se lanzó en su persecución acompañado de amigos y parientes.

picodellamirandola

Apenas si llegados a los arrabales de Arezzo, Pico y su séquito se encontraron con la carretera cortada por campesinos que trabajaban los campos, sin poder, por tanto, continuar su huida. Fue un duro enfrentamiento: dos hombres de Pico perecieron y él mismo sufrió dos heridas, fue apresado y llevado a la prisión de la ciudad, desde donde pretendían trasladarlo a Florencia. Lorenzo de Medici debía ocuparse del asunto de inmediato: fue la primera ocasión, mas no la última ni la más grave, en que apartó al conde Giovanni del peligro. Pico, una vez liberado, se ocultó en Peruggia, donde se curó de sus heridas durante medio año, esperó a que se apaciguara el escándalo, estudió en tranquilidad lenguas orientales con la ayuda de sus amigos Flavio Mitridate y Elías el Medigo, leyó libros de ocultismo y reflexionó sobre sus Conclusiones. Sin embargo, parece ser que el escándalo tuvo una repercusión en verdad enorme. Se dijo que doña Margherita deseaba ser raptada. Fue la prometida de Pico, Costanza Bentivoglio, la que dio esta versión, que parecía atenuar en parte un crimen demasiado impulsivo para un filósofo. ¡Puede imaginarse cuántos chismes profirieron las malas lenguas! También el célebre director de la Academia platónica consideró necesario intervenir en el asunto. Ficino publicó, en dos variantes, el Apologus de raptu Margarite nymphe ab heroe Pico. El autor recordó de modo conciso y penetrante que Pico era una «héroe genial» (heros ingeniosus), hijo de Mercurio y Venus, mientras que Margherita era una ninfa hija de Venus y Apolo. «Según las leyes divinas las ninfas, es sabido, son cónyuges de los héroes y no de los hombres». Además, Ficino recurrió al Evangelio, en donde se decía que a Marta (Margherita) le aguardaba el reino de los cielos.

Los demonios malvados de Marte, a pesar de la justicia divina, separaron con violencia a la ninfa del héroe, e injustamente la devolvieron al marido. La plebe, que ignora la ley divina, aprueba la crueldad de Marte y desaprueba la magnanimidad del héroe.

En verdad se trata de un escorzo refinado y ambiguo en el espíritu de los seguidores de Mammola. ¿No hubiera podido Ficino abandonar, en aquella ocasión, la pomposa elocuencia mitológica? Quizás… mas de este modo el Apologus se convierte en un enigma social y psicológico.»”1


  1. Tomado de Batkin, L. M. (1990), Gli umanisti italiani. Stile di vita e di pensiero, Roma-Bari: Laterza, pp. 106-107. El libro de Batkin, cuyo original ruso se publicó allá por 1978, es una de las mejores y más amenas monografías sobre humanismo italiano que he leído jamás, y se trata igualmente de un texto completamente ignorado —e incomprensiblemente no traducido— en España. La traducción de la traducción italiana es mía. 

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1 Samuel junio 14, 2009 en 1:06 pm

Busco información acerca de Pico de Mirandola y me han servido los datos aquí encontrados. Gracias.

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