¿Wordpress o drupal?

by Jorge on July 3, 2008

Cuando comencé a utilizar drupal, tanto para este sitio web como para el del Centre for Modern Thought la sorpresa fue mayúscula por la flexibilidad de la plataforma y las posibilidades de publicación que ofrecía con respecto a otras opciones disponibles en el mercado. Sin embargo, tras tener un par de meses funcionando drupal me he encontrado con un problema que a muchos de vosotros os puede parecer de menor importancia, pero que para mí la tiene, y mucho.

drupal-logo.png (PNG Imagen, 200x200 pixels)Drupal es un CMS muy flexible y te permite publicar en red casi todo lo imaginable, y de muchas maneras, pero para un maniático como yo en asuntos tipográficos y de diseño, drupal no ofrece un gran abanico de temas, no digamos ya de temas estéticamente agradables. Por otro lado tenemos wordpress o movabletype que son plataformas con solera para la publicación de blogs, pero enormemente limitadas por lo que ocupa a publicación de textos largos, gestión de bibliografía, incorporación de foros o, si se me apura, manejo de la información contenida en los sitios que soportan. Sin embargo, wordpress y movabletype, con sus deficiencias, ofrecen una cantidad de temas muy cuidados estéticamente que tal vez no permitan administrar la cantidad de contenidos de drupal, pero sí organizarlos de un modo mucho más atractivo y limpio al lector.

wordpress.pngHe tenido ambos aspectos en cuenta y he intentado reflexionar sobre qué sería lo más adecuado para la cantidad de textos que estoy a punto de empezar a colgar, y mientras que drupal me sigue pareciendo la opción más adecuada, la exasperante lentitud en el desarrollo de temas, junto con mi falta de paciencia para aprender lo fundamental para retocar algo más que el CSS, lo convierten, pienso, en una plataforma poco atractiva. Considerado esto, está claro que todavía no tengo material suficiente como para que sea excesivamente engorroso mover todos los contenidos a una plataforma distinta —no existe migración directa entre drupal y wordpress, por ejemplo—, pero sí que es pesado mantener los comentarios, cambiar la fecha de las entradas, hacerme con un tema que me convenza —ahora mismo me encuentro entre thesis, de Chris Pearson y Author’s grid de Adii)— y habituarme al cambio que supone wordpress. En realidad, lo que más me exaspera es que quiero hacer disponibles todos los artículos que tengo en prensa o publicados y me cuesta imaginar cómo hacerlo de manera elegante en una plataforma como drupal, mientras que la veo más clara en wordpress, a pesar de que sé que no es un gestor de contenidos pensado con ese fin. Otra cosa que me echa para atrás es que los temas que me gustan carecen de traducción castellana, y no sé hasta qué punto sea difícil traducir a mano todos los elementos de un plantilla para wordpress.

En definitiva, si tenéis la sensación de que esta página web está un poco parada se debe en parte a que estoy muy retrasado con un par de artículos que me han encargado y, ante todo, con la finalización de mi tesis y, por otra, que me cuesta seguir colgando contenidos en un sitio que no sé si voy a seguir usando en los términos en que lo he montado. Sería de enorme ayuda que gente con mayor experiencia que la mía, o gente que se haya encontrado con los mismos problemas y haya encontrado una solución, me diera algún consejo u orientación. Les estaré enormemente agradecido.

Edito: Me he pasado a Wordpress, ahora mismo debo dejarlo así, pero en cuanto me empiece a hacer con el entorno y sus posibilidades prometo hacer una entrada al respecto.

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New Paths in Political Philosophy - University of Buffalo 28-29 Marzo 2008

by Jorge on June 6, 2008

Hace un par de meses tuve el privilegio de participar en un Congreso en la Universidad de Buffalo (Nueva York) sobre filosofía política en el que participaron filósofos de la talla de Roberto Esposito, Carlo Galli, Giuseppe Duso,1 José Luis Villacañas o Alberto Moreiras, entre muchos otros. El ambiente intelectual y personal fue increíble y creo que ha sido el mejor congreso, tanto por el nivel de los conferenciantes como por el interés del público, al que he asistido.

Además de traducir la modélica conferencia de José Luis Villacañas y una muy modesta participación como coordinador, me encargué de tomar unas cuantas fotografías del congreso para ilustrar un poco el ambiente y a los participantes. He montado una breve película, de unos dos minutos y medio, con 24 de las muchas diapositivas que quedan de aquel encuentro.

Si os interesa saber en qué dirección —o direcciones— va la discusión en filosofía política actual, y sobre todo asistir a cómo Roberto Esposito, Galli y Duso se dieron a conocer en Estados Unidos, podéis acceder a las conferencias en uno de los foros del Centre for Modern Thought, donde escribo mi tesis doctoral. En la mayor parte de los casos hay bibliografía complementaria y las conferencias pueden encontrarse en dos versiones —italiano e inglés o español e inglés, dependiendo del caso—, sentíos libres, de igual manera, de comentar cualquier aspecto que os interese y participar en la discusión.

En breve prometo escribir un breve resumen y colgar mi conferencia en el Seminario Internacional sobre el marranismo en Spinoza que tuvo lugar en la Universidad de Murcia.


  1. Para los lectores interesados en el trabajo de estos tres filósofos políticos italianos, y previendo la conferencia, me permití escribir una más o menos bibliografía completa de todos ellos, que todavía puede consultarse aquí, confío en que sea de utilidad. 

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Conferencias de la Fundación Juan March

by Jorge on June 4, 2008

Acabo de leer en el País que la Fundación Juan March acaba de poner a libre disposición de los internautas todas las conferencias impartidas en su sede desde 1975. No se trata de un movimiento banal, los conferenciantes de la Fundación representan lo más granado de la cultura española del período, y tenerlos a nuestra disposición, listos a ser descargados y oídos en nuestros ordenadores o en nuestros reproductores de mp3 es una noticia estupenda.

Por supuesto, este movimiento de la Fundación se sitúa en la línea del movimiento que numerosas universidades americanas —entre ellas, Stanford, Princeton, Yale o Berkeley— y últimamente las británicas han hecho en la tienda de iTunes permitiendo la descarga de una cantidad representativa de conferencias, tanto en vídeo como en audio, de forma gratuita.

Podcast

Yo, por supuesto, ya me he descargado las que están disponibles de Rafael Lapesa, Fernando Lázaro Carreter y Francisco Rico, pero hay muchas más interesantes para el investigador en cultura medieval y renacentista. Podéis encontrar el buscador aquí

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Rectificación - Tessel·la

by Jorge on May 12, 2008

He recibido un mail de la asociación Tessel·la de cultura medieval donde me han avisado de un problema con el texto publicado aquí. Se trata del capítulo que redacté para la monografía colectiva De los orígenes de la narrativa corta en Occidente. De la nota introductoria a la versión electrónica se desprendía —involuntariamente— que los editores de la monografía no habían tenido el cuidado suficiente en la edición. Publico esta entrada tanto para disculparme por el malentendido, como para reconocer el trabajo de los editores y la gente de la asociación, puesto que han realizado un trabajo espléndido tanto en la organización de materiales como en la disposición y cuidado de los textos.

Mi formación no es la de un medievalista especializado en el ámbito anglosajón. Sin embargo, siempre ha sido un ámbito que me ha atraído especialmente. Fue por eso que recibí con sumo gusto la invitación de Helena Roig a participar en el monográfico. Ha sido un honor trabajar con la asociación y un regalo inmerecido figurar entre nombres como los de Carlos García Gual, Victoria Cirlot, María Jesús Lacarra o Isabel de Riquer, sólo por citar a quienes me han acompañado desde mis primeros pasos en el mundo medieval y renacentista.


tesella.jpg


Esta entrada va dedicada, en suma, a quienes se han encargado de que el proyecto llegara a buen puerto y de tramar todos los textos en un mosaico, a quienes nos han animado para que diéramos lo mejor de nosotros y de nuestra capacidad como investigadores y divulgadores. Sé por experiencia que la creación de este tipo de volúmenes implica un trabajo constante en la sombra, no siempre reconocido en lo que vale. Me gustaría desde estas líneas felicitar a todos los integrantes del proyecto, a los editores y a los correctores, que han tenido una paciencia y un saber hacer exquisitos desde un principio, como el propio volumen testifica. Siempre será un placer y un honor participar en cualquier proyecto dirigido por ellos.

Mis disculpas.

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Peter Brueghel

by Jorge on April 23, 2008

Me he encontrado en una de mis páginas favoritas este documental acerca de Peter Brueghel, y me ha parecido muy completo para los 26 minutos de nada que dura. Así que lo dejo aquí tanto para que vosotros lo disfrutéis, como para verlo yo de vez en cuando. El vídeo está en inglés, pero es un inglés diáfano:


Existe una enorme galería de cuadros de Brueghel, gratuita y de libre acceso, aquí.

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Encyclopædia Britannica Online

by Jorge on April 22, 2008

Parece que estos días únicamente se me da por escribir acerca de recursos en Internet y bases de datos, pero lo cierto es que el panorama ha estado un poco movido. Redacto esta entrada porque la semana pasada me encontré con una situación en el blog de Enrique Dans que yo mismo estaba sufriendo, que era el retraso de mi subscripción a un nuevo servicio ofrecido por la empresa, llamado Britannica webshare.

Como bien comentaba Enrique en su blog, los chicos de la Enciclopedia Británica se han dado cuenta de que los resultados de búsqueda de su servidor en comparación con los de la Wikipedia era ínfimos. Una de las muchas constataciones de que los modelos de mercado en Internet no pasan ya por las suscripciones online o por el pago mensual o anual de una cuota —creo que la Enciclopedia Británica en concreto, salía al año en unos 70 dólares—, sino por la creación de contenidos abiertos y de fácil acceso sostenidos o por la publicidad, o por una comunidad tan activa como la que tiene la ya mencionada wikipedia.

britannicalogo
Subido con Skitch, de plasq

¿Qué es el servicio Britannica webshare? Es la manera —poco original, en realidad— que se le ha ocurrido a la empresa para recortar algo la distancia con su máximo competidor. Mantendrán los precios para la subscripción de particulares, pero a los que publicamos en red o administramos páginas, nos ofrecen una subscripción gratuita para que la usemos sin restricciones y establezcamos vínculos con ella. En su momento cubrí la subscripción y me ha llegado una invitación a usarla gratis durante un año, y la insistencia en todo el proceso sobre el año me hace sospechar que pasado este intentarán cobrar para el siguiente.

No creo que la use demasiado. ¿Por qué? En primer lugar porque no voy a defender un contenido cerrado frente a uno abierto y público, aunque está claro que si Britannica me ofrece un contenido mejor y más adecuado sobre el tema que esté tratando, voy a establecer el vínculo correspondiente. En segundo lugar, a pesar de la fama que la Encyclopædia Britannica ha acumulado con los años, muchos de sus artículos —sobre todo por lo que toca a la historia del Renacimiento y de la Edad Media— necesitan una seria revisión y remozamiento de fuentes y referencias.

Por lo demás, me ha llegado la suscripción y llevo usándola un par de horas. Su funcionamiento, en una primera impresión, me ha decepcionado bastante. No me gusta cómo referencia, no me gusta cómo indexa y no me gusta lo lenta que es. Me encantaría ver el índice mucho más claro y no tener «efectos acordeón» por doquier, esto me distrae y no me permite pensar detenidamente , por ejemplo, si comparto la estructuración de la materia que estoy consultando.

Debo reconocer que nunca he sido un gran entusiasta del uso de Enciclopedias —no se me verá gritando angustiado por las noches que aparezca una Espasa online—. Creo que el desarrollo de los contenidos pasa por la absorción de fuentes específicas y por el rescate de muchas olvidadas. En ese sentido, tanto la wikipedia como la EB tienen un serio problema: conciben cualquier contenido histórico como un contenido estático. Entramos aquí en la discusión acerca de lo que algunos llaman el «efecto google», es decir, el uso para la fundamentación de las enciclopedias de los materiales contenidos en el archimotor sin prestar atención a otros motores de búsqueda académicos que se van implantando en las universidades de medio mundo.

La lucha contra el efecto google es un fenómeno que se ha comenzado a dar recientemente en las universidades británicas, en donde muchos de los docentes se han percatado de que las generaciones que han crecido con Internet son incapaces, llegado cierto punto, de descartar una mala de una buena información. Como me decía un alumno hace tiempo: «basta que esté contrastada y que contenga vínculos suficientes», y en realidad no basta. Existe un infinito número de fuentes de información que distan mucho de estar disponibles en Internet. Algunas de ellas, aunque ya digitalizadas e indexadas, se encuentran en sitios que requieren un acceso previo pago o institucional: me refiero ante todo a Jstor, Archives Hub, Blackwell, Ingenta, Swetswise o Periodicals Index Online, sólo por mencionar algunas en el ámbito anglosajón e importantes para el ámbito de las humanidades. El acceso cerrado no es, sin embargo, el mayor problema, hay otros de mayor magnitud que suponen una gran dificultad a la hora de educar a la gente en el uso de estas herramientas:

  1. No están centralizadas. Precisamente por su carácter cerrado y comercial no permite una búsqueda centralizada de todas ellas, a pesar de motores como Scopus y de inciativas muy de mi agrado como CiteUlike, sus capacidades de búsqueda no son de relevancia todavía

  2. Sus repositorios no están completos. No existe la base de datos perfecta, pero todas ellas tienen carencias que son difícilmente subsanables. Jstor está en inglés, de modo que obvia prácticamente cualquier revista escrita en otra lengua —parece que ahora ya empiezan a añadir algunas—, y en casos italianos o franceses, pasa exactamente lo mismo. La evolución de una disciplina, y más cuando esta es histórica, no puede ser monolingüe.

  3. Es imposible realizar búsquedas semánticas. De momento, las búsquedas en tales motores sólo permiten realizar búsquedas mediante palabras clave —i. e., “autor”, “título”, “resumen”, “texto completo”—, lo que complica enormemente buscar en distintos idiomas, o buscar por problemas que no pueden sujetarse a un puñado de palabras. Este problema me ha ido convirtiendo con el paso del tiempo en una cada vez mayor detractor del uso de pdfs digitalizados en red, pero esa es otra historia de la que me ocuparé, como corresponde, en otra entrada.

  4. Dónde están los libros. El último problema es que este tipo de motores no suelen incluir libros:

  • Existen, es cierto, iniciativas como Questia que permiten buscar en artículos, libros, entradas enciclopédicas y demás. Su precio no es excesivo y ofrecen algunas obras que o son difíciles de encontrar o excesivamente caras. Taylor & Francis ofrecen crear para el usuario una especie de “superlibro” con todos los artículos, capítulos y libros completos que necesites, una idea interesante, aunque bien pensado, quién quiere un pdf de 26.000 páginas.

  • Por supuesto que todos estamos a la espera de Google Scholar y su digitalización de todos los libros jamás publicados, junto con Google Books, pero de momento los resultados no entran en lo esperado.

En definitiva, de momento tendremos que seguir utilizando todos estos motores y un puñado más, seguir yendo a la biblioteca, recurriendo a préstamos interbibliotecarios eternos, comprar libros en abebooks y esperar que llegue un día en que cuando alguien decida hacer una tesis, la recopilación de la información se haga por Internet en un par de simples pasos…

Volviendo al tema de partida, en caso de que tenga nuevas impresiones acerca de la Encyclopædia Britannica las iré añadiendo en comentarios a esta misma noticia.

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Giovanni Pico della Mirandola, camino a Roma

by Jorge on April 21, 2008

En la primavera de 1486, Giovanni Pico della Mirandola, a sus veintitrés años, regresaba de Francia para dirigirse a Roma, donde tenía la intención de declarar sus «novecientas tesis» y de discutirlas en público. En el camino, sin embargo, en una breve parada en Arezzo, Pico se enamoró de una tal doña Margherita, esposa de Giuliano Mariotto de’ Medici, pariente de Lorenzo el Magnífico. El 10 de mayo el joven estudiante de Ferrara y de la Sorbona raptó a doña Margherita prácticamente ante las narices de su marido: recorrió con sus siervos y sus amigos la ciudad, subió rápidamente en la grupa de su caballo a la mujer y acto seguido toda la compañía espoleaba los suyos al galope. El marido a su vez, dada la voz de alarma, se lanzó en su persecución acompañado de amigos y parientes.

picodellamirandola

Apenas si llegados a los arrabales de Arezzo, Pico y su séquito se encontraron con la carretera cortada por campesinos que trabajaban los campos, sin poder, por tanto, continuar su huida. Fue un duro enfrentamiento: dos hombres de Pico perecieron y él mismo sufrió dos heridas, fue apresado y llevado a la prisión de la ciudad, desde donde pretendían trasladarlo a Florencia. Lorenzo de Medici debía ocuparse del asunto de inmediato: fue la primera ocasión, mas no la última ni la más grave, en que apartó al conde Giovanni del peligro. Pico, una vez liberado, se ocultó en Peruggia, donde se curó de sus heridas durante medio año, esperó a que se apaciguara el escándalo, estudió en tranquilidad lenguas orientales con la ayuda de sus amigos Flavio Mitridate y Elías el Medigo, leyó libros de ocultismo y reflexionó sobre sus Conclusiones. Sin embargo, parece ser que el escándalo tuvo una repercusión en verdad enorme. Se dijo que doña Margherita deseaba ser raptada. Fue la prometida de Pico, Costanza Bentivoglio, la que dio esta versión, que parecía atenuar en parte un crimen demasiado impulsivo para un filósofo. ¡Puede imaginarse cuántos chismes profirieron las malas lenguas! También el célebre director de la Academia platónica consideró necesario intervenir en el asunto. Ficino publicó, en dos variantes, el Apologus de raptu Margarite nymphe ab heroe Pico. El autor recordó de modo conciso y penetrante que Pico era una «héroe genial» (heros ingeniosus), hijo de Mercurio y Venus, mientras que Margherita era una ninfa hija de Venus y Apolo. «Según las leyes divinas las ninfas, es sabido, son cónyuges de los héroes y no de los hombres». Además, Ficino recurrió al Evangelio, en donde se decía que a Marta (Margherita) le aguardaba el reino de los cielos.

Los demonios malvados de Marte, a pesar de la justicia divina, separaron con violencia a la ninfa del héroe, e injustamente la devolvieron al marido. La plebe, que ignora la ley divina, aprueba la crueldad de Marte y desaprueba la magnanimidad del héroe.

En verdad se trata de un escorzo refinado y ambiguo en el espíritu de los seguidores de Mammola. ¿No hubiera podido Ficino abandonar, en aquella ocasión, la pomposa elocuencia mitológica? Quizás… mas de este modo el Apologus se convierte en un enigma social y psicológico.»”1


  1. Tomado de Batkin, L. M. (1990), Gli umanisti italiani. Stile di vita e di pensiero, Roma-Bari: Laterza, pp. 106-107. El libro de Batkin, cuyo original ruso se publicó allá por 1978, es una de las mejores y más amenas monografías sobre humanismo italiano que he leído jamás, y se trata igualmente de un texto completamente ignorado —e incomprensiblemente no traducido— en España. La traducción de la traducción italiana es mía. 

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Sobre la mal llamada web 3.0 y freebase

by Jorge on April 20, 2008

Como en la anterior entrada me había animado a ocuparme de twine, qué menos que ocuparme en esta de su correlato en la red, me refiero a freebase. Las diferencias entre una y otra son bastante llamativas, de modo que me detendré mínimamente en ellas e intentaré estructurarlas.

  • La primera, la más superficial y la más llamativa es la interfaz.

    Mientras que twine tiene un cierto toque rudo y cuesta imaginarse en bastantes ocasiones —y lo dice alguien que utiliza internet unas cuatro horas al día, no quiero pensar el pobre incauto que se mete ahí desconociendo totalmente este tipo de aplicaciones— dónde se encuentra el panel que buscamos, freebase es totalmente intuitivo, y además de intuitivo, hay que decirlo, es bonito.

  • La segunda, no tan de relumbrón, pero igualmente importante es el modo de trabajar con datos.

    Twine se ha apoyado fundamentalmente en la interacción con los usuarios y en la habilidad de estos para “subir” información y de la plataforma para utilizarla. El sistema de etiquetado automático de twine es muy útil pero no es perfecto, la búsqueda de palabras clave dentro del texto que uno añade como comentario se encuentra todavía en un estado de desarrollo y, por tanto, comete algunos errores. Freebase, por su parte, se ha apoyado en la wikipedia, lo cual es todo menos una limitación. Mediante este movimiento, Freebase se garantizó una abrumadora cantidad de contenidos con los que trabajar de partida, y el papel de los usuarios no es sólo el de enriquecer la plataforma, sino el de editar y perfeccionarlos. La gente que participa en este tipo de proyectos compartirá conmigo que este movimiento ha sido muy inteligente.

  • La tercera está relacionada con la curva de aprendizaje.

    Si uno tiene la suerte de tener una invitación para twine —aún me quedan un par, por cierto— y accede al sitio, podrá observar que es de todo menos intuitivo. El tour tampoco ayuda demasiado: no nos deja claro cómo habérnoslas con la información ya almacenada y, además, nos deja con la duda de si lo que están promoviendo es simplemente una red dentro de la red, pero sin toda la riqueza de la red. Por el contrario, Freebase ofrece un help center que aclara las dudas de una manera mucho más eficaz; está bien pensado y responde a las preguntas que alguien que quiere manejarse y colgar información se hace de primeras, a saber: qué derechos tengo sobre lo que produzco, como importo mis datos, cómo extraigo los datos que recopilo, etc. Lo más parecido que se encuentra en twine es esto y es, de algún modo, una repetición y una referencia que llega a ser machacona al software rdf gravity.

  • Las herramientas y modelos para una base de datos.

    Este apartado está relacionado con el primero, la interfaz. Mientras que el uso de twine tiene mucho parecido con las aplicaciones web en boga hasta el momento —recuerda a una versión gráficamente agradable de del.icio.us—, Freebase se ha centrado en acercar lo máximo posible su modelo al de las tradicionales bases de datos. Para aquellos familiarizados con filemaker, será una grata sorpresa encontrarse con un entorno familiar en el que es de una facilidad pasmosa moverse. De algún modo, Freebase es una plataforma que ha hecho una aplicación web al estilo filemaker, con buen criterio y con una buena cantidad de datos de partida. Los vídeos de demostración de Freebase están pensados para atraer a un usuario profesional que se maneja con tablas, y que gestiona el conocimiento de una manera estructurada y clara, y esto, para los que exigimos aplicaciones web en aras de implementar las herramientas tradicionales de investigación, es una garantía.

  • El lugar de los desarrolladores.

    Ya he dicho que las dos aplicaciones estrella de la «web semántica» están en fase de desarrollo —twine en beta privada y Freebase en alpha pública—, de modo que los juicios que estoy emitiendo aquí requerirán una revisión en un plazo más o menos corto de tiempo. Sin embargo, hay una cosa que me ha llamado enormemente la atención con respecto a ambas aplicaciones. Mientras que en mis paseos por twine no recuerdo haber visto demasiada información para desarrolladores independientes —y, para ser sinceros, desconozco si existe el plan de añadir aplicaciones web de terceros que implementen una mayor cantidad de habilidades y prestaciones de la plataforma—, Freebase se ha centrado en hacer una llamada general a los desarrolladores con una mentalidad muy abierta que permita convertir a su plataforma en algo expandible y mejorable.

Por lo expuesto, creo que mis conclusiones son bastante claras. Twine es un modelo de negocio con muchas posibilidades, pero recalco lo de modelo de negocio: es una red cerrada ahora mismo, las características que ofrece parecen un poco caóticas y necesitan un trabajo muy duro para hacer una interfaz intuitiva y usable. En realidad, me da la impresión de que Twine sigue un modelo de negocio un tanto anacrónico, pero el desarrollo estimado de un año da para mucho, y probablemente guarden más de un as debajo de la manga.

Freebase ha sido un descubrimiento muy agradable estos días. Es una plataforma que te da la impresión de conocerla, aún sin haberla tocado demasiado. Es evidente que siento predilección por aquellos proyectos que tienden hacia el uso de software libre, y no digamos si a esto se añade el conocimiento libre bajo licencia creative commons. No se trata de que Freebase sea mejor o peor que twine, se trata, sencillamente, de que viendo un vídeo de demostración entiendo el primero, sé qué necesito para subir material, y yo organizo mis materiales de esa manera. Junto a ello, la interfaz te dice prácticamente todo lo que te hace falta, y no tienes que estar paseando con el ratón para ver si se resalta la opción que necesitas.

Espero que os haya sido de utilidad o, al menos, que hayáis visto las dos principales opciones que ahora mismo luchan por hacerse con el lugar predominante dentro del desarrollo de la —insisto— mal llamada «web semántica». Se trata de una carrera interesante, puesto que de alguna manera parece oponer el secretismo corporativo con el impulso open-source. Sólo el futuro nos dirá hasta qué punto esto es así. De momento, habrá que esperar a ver qué herramientas comienzan a aparecer para relacionarnos con toda la información en RDF que se nos viene encima. De momento, para haceros una idea, os recomiendo que visitéis la página de Albert Einstein en la wikipedia y en Freebase

Saludos.

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sobre la mal llamada web 3.0 y twine

by Jorge on April 19, 2008

Ya hace un tiempo que el concepto de «web 3.0» o «web semántica» ronda de manera casi continua por Internet. Tras el escepticismo y las llamadas de alerta provocadas por la web 2.0 y el peligro que encarnan las redes sociales de hacer que el contenido de Internet se convierta en algo cerrado, a lo que solo pueden acceder los componentes de una cierta comunidad y, sumado a ello, las llamadas de atención de gurús de Internet sobre el modo en que el uso de ‘gadgets’ como el iPhone o la xBox limitan el uso de la red y lo hacen incompatible, se impone ahora el concepto de red semántica o web 3.0.

Este concepto, por encima de las características de portales 2.0 como del.icio.us, magnolia y demás se centra fundamentalmente en un refinamiento de la búsqueda y categorización de la información. Frente a ella, los servicios sociales de etiquetado parecen mucho más 1.0, puesto que la promesa de la red semántica es que cuando usemos en nuestros buscadores, pongo por caso «Erasmo Rotterdam», en vez de leer ambas palabras como términos clave y desplegarnos un abundante número de entradas que poco tienen que ver con el polígrafo renacentista, las leerá como dos componentes de un nombre de una persona real, que vivió en una época determinada, del que se conservan un conjunto de obras y sobre el que hay una masa crítica determinada. El cambio, para el cada vez mayor número de investigadores en humanidades que apoya su trabajo en el uso de recursos en Internet, tiene un enorme calado.

En fin, que hoy me ha dado por hablar de todo esto porque tras haber esperado unos meses me ha llegado una invitación para probar la beta de twine y me parecía interesante darle entrada en este espacio y comentar mínimamente mis impresiones.

La primera y fundamental es que, de momento, twine se encuentra en un evidente estado beta. Esto supone que muchas de las funcionalidades de las que dispondrá están muy verdes todavía y los errores son bastantes. Por si esto fuera poco, el número de usuarios es aún muy escaso, aunque alguno de ellos ya ha hecho el traslado de todas sus etiquetas y demás a la plataforma.

La diferencia de twine con cualquiera de las cosas que conocíamos hasta ahora es que twine genera archivos rdf sobre las búsquedas que permiten establecer vínculos entre lo que buscamos de una manera mucho más precisa, siempre que tengamos a nuestra disposición un software específico con el que podamos manejar esta información de un modo adecuado, me refiero fundamentalmente a rdf gravity, aunque no es descartable que pronto aparezcan otras aplicaciones. El resultado es vagamente similar —para aquellos que usan mac— al modo en que el buscador devonagent ordena los resultados y los vínculos existentes entre ellos.

Hay una serie de características que me están gustando mucho, como es la recomendación de usuarios dentro del sistema con los que podrías compartir algún interés y la existencia de ‘twines’ —del inglés bramante— que pueden estar en relación con tus marcadores o el material que hayas subido. La plataforma se ordena así, tienes una cuenta de usuario y puedes organizar tus contenidos usando ‘twines’, que funcionan a modo de contenedores de todos los materiales que quieres meter ahí. La variedad de materiales no se limita a vínculos comentados y etiquetados a páginas en Internet, sino que permite descargas de portales enteros con una descripción para cada una de las páginas, documentos en prácticamente cualquier tipo de formato, notas, imágenes, vídeo y demás. Como usuario de este tipo de herramientas he echado enormemente de menos una herramienta para manejarme con referencias bibliográficas al estilo de citeulike, pero ya he mandado un mail a los desarrolladores de la plataforma instándoles a que lo incorporen como un rasgo más del conjunto.

Otras característica de interés para aquellos como yo, obsesionados con dar un orden a la complejidad y a la anarquía que ocasiones impera en la red es la existencia de etiquetas inteligentes que se distribuyen en categorías. La presencia de etiquetas para personas, lugares y organizaciones —esperemos que sean más en breve— permiten que las búsquedas sean mucho más certeras.

Todos estos aspectos son positivos, pienso yo, pero junto a ellos hay algo que me ha molestado fundamentalmente en twine, y está relacionado con los derechos de autor. Resulta que la empresa que desarrolla twine, radarnetworks se erige en poseedora del copyright de todos los contenidos añadidos a la plataforma, lo cual ya no me gusta tanto. Entiendo que fundamentalmente este tipo de actitudes se realizan en aras de conservar los datos y la coherencia de todo el monto de información, pero es absurdo que pretendan que la gente añada entonces algo más que links. Uno de los desarrolladores ya ha afirmado que tienen en miras crear licencias creative commons y la posibilidad de añadir un copyright propio a los contenidos —estilo flickr, para entendernos—, desde luego que hasta que esta funcionalidad esté en marcha, no recomiendo a nadie subir ningún material más allá de links y etiquetado. Una lástima.

En fin, estoy convencido de que en breve hablaremos mucho más de twine en este año que todavía le queda de desarrollo. Por cierto, si alguien está interesado en una invitación para probarlo, sólo tiene que enviarme un mail y le remitiré una de las invitaciones que me quedan.

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Sobre la mal llamada web 3.0 y twine

by Jorge on April 19, 2008

Ya hace un tiempo que el concepto de «web 3.0» o «web semántica» ronda de manera casi continua por Internet. Tras el escepticismo y las llamadas de alerta provocadas por la web 2.0 y el peligro que encarnan las redes sociales de hacer que el contenido de Internet se convierta en algo cerrado, a lo que solo pueden acceder los componentes de una cierta comunidad y, sumado a ello, las llamadas de atención de gurús de Internet sobre el modo en que el uso de ‘gadgets’ como el iPhone o la xBox limitan el uso de la red y lo hacen incompatible, se impone ahora el concepto de red semántica o web 3.0.

Este concepto, por encima de las características de portales 2.0 como del.icio.us, magnolia y demás se centra fundamentalmente en un refinamiento de la búsqueda y categorización de la información. Frente a ella, los servicios sociales de etiquetado parecen mucho más 1.0, puesto que la promesa de la red semántica es que cuando usemos en nuestros buscadores, pongo por caso «Erasmo Rotterdam», en vez de leer ambas palabras como términos clave y desplegarnos un abundante número de entradas que poco tienen que ver con el polígrafo renacentista, las leerá como dos componentes de un nombre de una persona real, que vivió en una época determinada, del que se conservan un conjunto de obras y sobre el que hay una masa crítica determinada. El cambio, para el cada vez mayor número de investigadores en humanidades que apoya su trabajo en el uso de recursos en Internet, tiene un enorme calado.

En fin, que hoy me ha dado por hablar de todo esto porque tras haber esperado unos meses me ha llegado una invitación para probar la beta de twine y me parecía interesante darle entrada en este espacio y comentar mínimamente mis impresiones.

La primera y fundamental es que, de momento, twine se encuentra en un evidente estado beta. Esto supone que muchas de las funcionalidades de las que dispondrá están muy verdes todavía y los errores son bastantes. Por si esto fuera poco, el número de usuarios es aún muy escaso, aunque alguno de ellos ya ha hecho el traslado de todas sus etiquetas y demás a la plataforma.

La diferencia de twine con cualquiera de las cosas que conocíamos hasta ahora es que twine genera archivos rdf sobre las búsquedas que permiten establecer vínculos entre lo que buscamos de una manera mucho más precisa, siempre que tengamos a nuestra disposición un software específico con el que podamos manejar esta información de un modo adecuado, me refiero fundamentalmente a rdf gravity, aunque no es descartable que pronto aparezcan otras aplicaciones. El resultado es vagamente similar —para aquellos que usan mac— al modo en que el buscador devonagent ordena los resultados y los vínculos existentes entre ellos.

Hay una serie de características que me están gustando mucho, como es la recomendación de usuarios dentro del sistema con los que podrías compartir algún interés y la existencia de ‘twines’ —del inglés bramante— que pueden estar en relación con tus marcadores o el material que hayas subido. La plataforma se ordena así, tienes una cuenta de usuario y puedes organizar tus contenidos usando ‘twines’, que funcionan a modo de contenedores de todos los materiales que quieres meter ahí. La variedad de materiales no se limita a vínculos comentados y etiquetados a páginas en Internet, sino que permite descargas de portales enteros con una descripción para cada una de las páginas, documentos en prácticamente cualquier tipo de formato, notas, imágenes, vídeo y demás. Como usuario de este tipo de herramientas he echado enormemente de menos una herramienta para manejarme con referencias bibliográficas al estilo de citeulike, pero ya he mandado un mail a los desarrolladores de la plataforma instándoles a que lo incorporen como un rasgo más del conjunto.

Otras característica de interés para aquellos como yo, obsesionados con dar un orden a la complejidad y a la anarquía que ocasiones impera en la red es la existencia de etiquetas inteligentes que se distribuyen en categorías. La presencia de etiquetas para personas, lugares y organizaciones —esperemos que sean más en breve— permiten que las búsquedas sean mucho más certeras.

Todos estos aspectos son positivos, pienso yo, pero junto a ellos hay algo que me ha molestado fundamentalmente en twine, y está relacionado con los derechos de autor. Resulta que la empresa que desarrolla twine, radarnetworks se erige en poseedora del copyright de todos los contenidos añadidos a la plataforma, lo cual ya no me gusta tanto. Entiendo que fundamentalmente este tipo de actitudes se realizan en aras de conservar los datos y la coherencia de todo el monto de información, pero es absurdo que pretendan que la gente añada entonces algo más que links. Uno de los desarrolladores ya ha afirmado que tienen en miras crear licencias creative commons y la posibilidad de añadir un copyright propio a los contenidos —estilo flickr, para entendernos—, desde luego que hasta que esta funcionalidad esté en marcha, no recomiendo a nadie subir ningún material más allá de links y etiquetado. Una lástima.

En fin, estoy convencido de que en breve hablaremos mucho más de twine en este año que todavía le queda de desarrollo. Por cierto, si alguien está interesado en una invitación para probarlo, sólo tiene que enviarme un mail y le remitiré una de las invitaciones que me quedan.

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